Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

Siete libros para celebrar la literatura gallega

Néstor Villamor

Foto: Cortesía de la Fundación Carlos Casares

El 17 de mayo de 1863, Rosalía de Castro firmó la dedicatoria de Cantares gallegos, un poemario que marcó el inicio del Rexurdimento, el renacimiento literario y cultural gallego después de los Séculos escuros (Siglos oscuros), en los que el idioma quedó relegado al ámbito oral y estuvo cerca de desaparecer. Cien años más tarde, la Real Academia Galega decidió conmemorar la efeméride y, desde entonces, cada 17 de mayo la institución celebra a uno de sus escritores más ilustres en el Día de las Letras Gallegas. Este año le toca a Carlos Casares, fallecido en 2002 y definido por la propia RAG como “una de las figuras más sobresalientes y renovadoras de la literatura de las últimas décadas del siglo XX”.

Las siguientes son solo siete de las obras de una literatura cuyo idioma, en sus inicios, cuando aún era galaicoportugués, sedujo incluso a Alfonso X, el sabio, para escribir sus Cantigas de Santa María… aunque él era rey de Castilla.

Siete libros para celebrar este Día de las Letras Gallegas 2

Memorias de un niño campesino, de Xosé Neira Vilas

Xosé Neira Vilas publicó el libro más leído de la literatura gallega en Buenos Aires. Lo irónico no es aquí descabellado, ya que Memorias de un niño campesino (Memorias dun neno labrego) retrata el drama de la pobreza y la consiguiente emigración gallega durante la posguerra, que Neira Vilas conoció de primera mano. Ya las primeras frases del libro marcan el tono: “Yo soy Balbino. Un niño de aldea. Como quien dice, un nadie. Y, además, pobre”.

El sol del verano, de Carlos Casares

Publicado en 2002, muy poco después de la muerte del escritor homenajeado este año, Carlos Casares no vivió para disfrutar del renombre que le proporcionó El sol del verano (O sol do verán). La Asociación Española de Críticos Literarios le concedió el Premio de la Crítica a la Narrativa Gallega a esta novela sobre el suicidio del joven Carlos y sus efectos en Helena, que lo encuentra tumbado en cama después de haberse pegado un tiro.

Trece campanadas, de Suso de Toro

Aunque vive ya casi retirado de la escritura y dedicado a la enseñanza de secundaria, Suso de Toro es uno de los escritores vivos más celebrados de la literatura gallega. Su novela Trece campanadas (Trece badaladas), de 2002, es uno de los siete títulos ganadores del Premio Nacional de Narrativa que no fueron escritos en castellano. Una obra de intriga y misterio que tuvo su adaptación cinematográfica con Luis Tosar, Juan Diego Botto y Marta Etura.

La segunda lengua, de Yolanda Castaño

Después de consagrarse como uno de los nombres más notables de la lírica gallega contemporánea con Vivimos en el ciclo de las erofanías y Profundidad de campo, el último poemario de Yolanda Castaño, La segunda lengua (A segunda lingua, 2014) volvió a gustar a la crítica gracias a pasajes como este:

“Todo el cielo está en cuclillas. Una sed intransitiva.

Hablar en una lengua ajena

Se parece a vestir ropa prestada.

Helga confunde los significados de país y paisaje.

(¿Qué clase de persona serías en otro idioma?).

Tú, me haces notar que, a veces,

Este instrumento mío de cuerda

Vocal

Desafina.

En el patio de luces del lenguaje,

Se me engancha la prosodia

En el vestido.

Te contaré algo sobre mis problemas con la lengua:

Hay cosas que no puedo pronunciar”.

Siete libros para celebrar este Día de las Letras Gallegas 3

Un ojo de vidrio, de Castelao

Pintor, dibujante y escritor, Alfonso Daniel Manuel Rodríguez Castelao es una suerte de William Blake gallego. Uno de los ejemplos más notables de su prosa es Un ollo de vidro: Memorias dun esquelete. Esta novela corta publicada en 1922 con el subtítulo Memorias de un esqueleto supone el primer acercamiento del autor a la ficción. En ella, Castelao cuenta desde el humor negro la vida de un esqueleto y la historia de cómo llegó a tener un ojo de cristal.

¿Qué me quieres, amor?, de Manuel Rivas

Pocos saben fuera de Galicia que el padre de Martín Rivas (Marcos en El internado) es una de los nombres más aclamados de la literatura gallega contemporánea. De hecho, su colección de relatos ¿Qué me quieres, amor? (Que me queres, amor?) es una de las tres obras escritas en gallego galardonadas con el Premio Nacional de Narrativa. Uno de sus 16 cuentos, A lingua das bolboretas, es la base de La lengua de las mariposas, de José Luis Cuerda.

Cantares gallegos, de Rosalía de Castro

Es difícil encontrar literaturas que tienen en el centro de su canon una obra escrita por una mujer. La gallega es una de ellas. Cantares no solo es la cima de las letras gallegas, sino que revitalizó una cultura moribunda. Y la poesía rosaliana es canónica tanto en gallego como en español. En las orillas del Sar figura, de hecho, en la Biblioteca Clásica de la RAE, 111 títulos que componen “el núcleo esencial” de la literatura hispánica “hasta finales del siglo XIX“. Pero historiadores y críticos sitúan su obra en gallego (sobre todo, Cantares) como su mayor aportación. ¿Por qué?

“Adiós, ríos; adiós, fuentes

Adiós, regatos pequeños

Adiós, vista de mis ojos

No sé cuándo nos veremos.

Tierra mía, tierra mía

Tierra donde me crié

Huertecita que quiero tanto

Higueritas que planté.

Prados, ríos, arboledas,

Pinares que mueve el viento,

Pajaritos piadores,

Casitas de mi contento.

Molino de los castaños

Noches claras de luz de luna

Campanitas timbradoras

De la iglesia del lugar.

Zarzamoras de las zarzas

Que le daba yo a mi amor

Caminitos entre el maíz

¡Adiós para siempre adiós!

¡Adiós, gloria! ¡Adiós, contento!

¡Dejo la casa en que nací,

Dejo la aldea que conozco,

por un mundo que no vi!

Dejo amigos por extraños,

Dejo vegas por el mar,

Dejo en fin, cuanto yo quiero…

¡Quién pudiera no dejar!”

Continúa leyendo: ¿Por qué El Rastro se llama El Rastro?

¿Por qué El Rastro se llama El Rastro?

Redacción TO

Foto: Ana Laya
The Objective

El Rastro forma parte de los llamados “barrios bajos” de Madrid en el sentido geográfico, ya que está situado en un terreno que desciende hacia el río Manzanares. El origen de su nombre ha sido ampliamente estudiado por historiadores y cronistas.

Está documentado, desde 1740, como un lugar de encuentro para la venta, cambio y trapicheo de objetos de segunda mano que se formaba alrededor de los mataderos que se ubicaban en la actual plaza General Vara de Rey y los curtidores que se instalaron en Ribera de Curtidores durante sus orígenes.

“Rastro” era en el siglo XVI sinónimo de carnicería o desolladero y cuenta la tradición popular que los restos de los animales degollados eran arrastrados desde el matadero, dejando a su paso un “rastro” de sangre. De allí el nombre del famoso mercado dominical.

¿Por qué El Rastro se llama El Rastro? 1
Una venta de libros en El Rastro. | Foto: Ana Laya / The Objective

Esta teoría también la sostiene el libro El origen del Rastro y los mataderos de Madrid por Antonio López Gómez (1976) que señala que en la plaza del General Vara del Rey estaba “el matadero y carnicería real” en el siglo XVIII. También habla de la coexistencia del rastro con otros mataderos, uno “viejo”, en el siglo XVI, y otro “nuevo”, a partir del siglo XVII en la Puerta de Toledo.

Según el diccionario de Covarrubias, el “rastro”, en una de sus acepciones, se refiere al “lugar donde se matan los carneros (…) porque los llevan arrastrando, desde el corral hasta el sitio donde los desuellan, y por el rastro que deja se le dio este nombre al lugar (mercado)”. Por su parte, el Diccionario de la Academia mantiene -en cuanto a “rastro”- la acepción de “matadero o sitio de venta de carnes al por mayor en determinados días y aún se utiliza en algún lugar”.

¿Por qué El Rastro se llama El Rastro? 2
Este año, cumple 267 de como mercado dominical. | Foto: Ana Laya / The Objective

Aunque esta es la teoría más famosa, hay autores que la califican de “tópico y equívoco”, Tal es el caso de José A. Nieto Sánchez quien en Historia del Rastro: Los orígenes del mercado popular de Madrid, afirma que, aunque había venta de carne, esta es solo una arista más de su historia pero no la única razón del nombre. Este año, se cumplen 267 años de El Rastro como mercado dominical y ya en 1914 Ramón Gómez de la Serna escribió sobre el mercadillo: “Solo en medio del libertinaje y la soltura del Rastro las cosas se enseñan a sí mismas, y personalmente se encaran y expresan”.

Continúa leyendo: 11 libros que inspiran a los tecnócratas de Davos

11 libros que inspiran a los tecnócratas de Davos

Risalat Khan

Foto: Evan Vucci
AP

Más allá de si en Davos se decide el destino de la humanidad, lo que sí queda patente es que líderes mundiales de todo el mundo aprovechan la cita para hacer negocios y cerrar tratos. Esos líderes tienen mucho que decir en cuanto a política, economía, industria… y sí, literatura.

Hubo una pregunta que formulé a muchas personas en la reunión: ¿cuál es el libro que realmente lo inspiró o conmovió y que tuvo un rol significativo en su viaje? Estas son algunas de las respuestas:

1. En un encuentro que se centró en los objetivos de desarrollo sostenible, me encontré con la primera ministra noruega, Erna Solberg, una de las siete copresidentes femeninas de Davos de este año. La novela de ciencia ficción feminista Shikasta, de Doris Lessing, la inspiró profundamente.

2. Sundar Pichai, el director ejecutivo de Google, tuvo dificultades para elegir solo uno, por lo que limitamos la pregunta a los libros que había leído en el último año. Su recomendación: The Gene (El gen), de Siddhartha Mukherjee, un libro de amplio alcance que explora en profundidad nuestros propios componentes básicos a medida que adquirimos las facultades para manejarlos.

11 libros que inspiran a los tecnócratas de Davos 1
El director ejecutivo de Google, Sundar Pichai, eligió El Gen. | Foto: Denis Balibouse / Reuters vía World Economic Forum en Español

3. Karuna Rana es una formadora de opinión global de Mauricio, que lidera una coalición de jóvenes de pequeños estados insulares que crean conciencia y toman medidas en relación con el cambio climático. Destacó los efectos de Conversations with God (Conversaciones con Dios), de Neale Donald Walsch. Según dijo, le ayudó a desarrollar una mentalidad crítica para cuestionar todo y siempre profundizar más.

4. Christiana Figueres —la optimista del clima a quien se le atribuye en gran parte el mérito de reunir a los líderes mundiales para cooperar en el cambio climático— se encontraba en un evento en el que los científicos compartieron la situación actual con empresarios que prometieron su compromiso con la causa. Afirmó que cree profundamente en el poder del amor y está inspirada en la filosofía budista; recomendó Love Letter to the Earth (Carta de amor a la tierra), de Thich Nhat Hanh.

5. En una conversación sobre el estado del mundo con varios economistas galardonados con el Premio Nobel, Angus Deaton subrayó la tragedia de la crisis de los opioides en los Estados Unidos. Propuso el libro The Moral Economists (Los economistas morales), de Tim Rogan, como una obra que no se debe pasar por alto.

6. La socióloga Arlie Hochschild, que formó parte de un panel sobre tecnología y confianza (sobre las fuerzas económicas ocultas a la vista que impulsan muchas de las tendencias tecnológicas que vemos hoy) citó un libro que consideró visionario: Saving Capitalism (Salvar al capitalismo), de Robert Reich.

7. Christie Peacock es una emprendedora social que ha trabajado con agricultores de toda África durante muchas décadas. Mientras dirigía un debate sobre el futuro de los alimentos, manifestó las preocupaciones de los agricultores rurales. Según contó, Being Mortal (Ser mortal), de Atul Gawande, la ayudó a encontrar su camino ante una experiencia de profunda pérdida personal.

8. Winnie Byanyima, que había arrojado luz sobre la desigualdad justo antes de la reunión de Davos al anunciar que el 1% superior de la población obtuvo el 82% de la riqueza mundial el año pasado, debió pensarlo un poco antes de encontrar una respuesta que considerara satisfactoria. Al principio, mencionó las descripciones de la lucha racial de la autora Zora Neale Hurston, pero se decidió por The Second Sex (El segundo sexo), de Simone de Beauvoir.

11 libros que inspiran a los tecnócratas de Davos 2
Winnie Byanyima eligió ‘El segundo sexo’, de Simone de Beauvoir. Foto: Sunday Alamba / AP

9. Al reunirse con la comunidad de jóvenes Global Shapers en Davos para un franco debate, el fundador de Wikipedia, Jimmy Wales, señaló que el libro Your Money or Your Life (La Bolsa o la vida), de Vicki Robin, arrojó luz sobre las cosas importantes de la vida.

10. Kate Raworth es autora del libro Doughnut Economics (Economía rosquilla), que trata una cuestión similar pero a una escala más grande y paradigmática. Según afirma, el libro The Divide (La división), de Jason Hickel, la había marcado.

11. Al hablar sobre las interfaces cerebro-computadora y los roles que podrían desempeñar en el futuro, el psicólogo Steven Pinker destacó el libro The Beginning of Infinity (El principio del infinito), de David Deutsch, como uno que para él se destacó de manera especial.

Artículo publicado originalmente en el World Economic Forum en español.

Continúa leyendo: Cambio climático: la mayor amenaza a la humanidad en números

Cambio climático: la mayor amenaza a la humanidad en números

Redacción TO

Foto: Fernando Bustamante
AP

Cada época tiene su gran mal, el de la nuestra es el cambio climático. Pese a que crece la conciencia sobre esta amenaza, no está entre las prioridades de la amplia mayoría. Muestra de ello no hay que buscarla muy lejos: el último barómetro del CIS perfiló las grandes preocupaciones de los españoles, y ninguna de ellas tenía que ver con el medio ambiente.

“Si no reducimos drásticamente la dependencia de los combustibles fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero, las consecuencias del cambio climático pueden ser devastadoras”, advierten desde Greenpeace, la organización que ecologista por excelencia que lleva luchando por el medio ambiente desde 1971.

A la lucha contra el cambio climático no ayudan decisiones como la del presidente norteamericano Donald Trump, que en 2017 retiró a Estados Unidos del Acuerdo de París, el pacto global contra el cambio climático más ambicioso hasta la fecha. Esta era de una de sus promesas electorales más polémicas, pues podría tener graves consecuencias diplomáticas y medio ambientales. Para los escépticos, como Donald Trump, hay una serie de datos de obligado conocimiento:

– La concentración atmosférica de dióxido de carbono, gas que atrapa más calor en las capas bajas de la atmósfera, ha aumentado en más de un 30% desde los tiempos anteriores a la revolución industrial, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que apunta también que:

– El 95% de las muertes en desastres naturales relacionados con las condiciones meteorológicas fue en países subdesarrollados.

Más de la mitad de la población mundial vive en una franja costera de 60 kilómetros de ancho, un dato preocupante dada la elevación del nivel del mar, una de las principales consecuencias del cambio climático.

Cambio climático: la mayor amenaza a la humanidad en números 2
Las inundaciones son desastres naturales cada vez más frecuentes. | Foto: Doug Mills / AP

– El nivel del mar subió por término medio entre 10 y 20 centímetros durante el siglo XX.

– La escasez de agua afecta ya a un 40% de la población mundial.

– Entre 2007 y 2016 hubo 196 grandes incendios forestales en España, sólo el 37% sucedió en condiciones meteorológicas extremas de temperatura, viento y humedad.

Cambio climático: la mayor amenaza a la humanidad en números 3
El cambio climático también incide sobre la virulencia de los incendios. | Foto: Keith D. Cullom / AP

– Las pérdidas por los desastres naturales alcanzan los 3,8 billones de dólares desde 1980, según el Banco Mundial.

– El promedio global en la superficie del planeta ganó cerca de 1°C entre 1880 y 2015.

Cambio climático: la mayor amenaza a la humanidad en números 1
Una imagen de archivo del embalse de Entrepeñas, situado en la Alcarria Baja de Guadalajara, en el cauce del río Tajo, en 2006. | Foto: Bernat Armangue / AP

– El incremento de temperatura global es el mayor de los últimos 10.000 años.

– El aumento de temperatura podría llegar a los 4,8ºC para final de siglo, según Greenpeace.

– El Acuerdo de París de 2015 fija la meta de limitar el crecimiento de las temperaturas globales medias a 2ºC.

– El dióxido de carbono (CO2) es el principal gas de efecto invernadero de origen antrópico: supone el 76% de las emisiones.

– Las energías fósiles y la industria representaron el 78% de las emisiones entre 1970 y 2010.

– Los principales países emisores son China (alrededor de 24%), Estados Unidos (15,5%), el conjunto de la Unión Europea (11%), India (6,5%) y Rusia (5%).

– Todavía en 2016, el 85% de la energía usada en España provenía de combustibles fósiles o energía nuclear, según Greenpeace.

– Unas 90 empresas son responsables de casi las dos terceras partes de las emisiones mundiales, también según Greenpeace.

Estos datos son solo algunas de las evidencias que hay sobre la mesa en torno a la mayor amenaza a la que nos enfrentamos. De esto depende mantener nuestro planeta, donde vivimos, en pie y hacer habitable nuestro mundo.

El sector energético, debido a su uso de energías sucias —petróleo, carbón y gas—, es uno de los mayores contribuidores al calentamiento global, según apuntan desde Greenpeace. “En España, las grandes eléctricas —Endesa, Iberdrola y Gas Natural Fenosa— siguen apostando por una energía contaminante en la que no tienen cabida las renovables, por eso trabajamos para que este modelo insostenible cambie”, asegura la organización verde.

Los ecologistas defienden que “la revolución energética en manos de la ciudadanía es el camino” para luchar contra el cambio climático. Con las energías renovables se conseguirán paliar los efectos del cambio climático y lograr una eficiencia energética que “generará puestos de trabajo y reducirá los costes de electricidad”, afirman.

Continúa leyendo: La nueva tendencia en Instagram: pedir matrimonio con un aguacate

La nueva tendencia en Instagram: pedir matrimonio con un aguacate

Redacción TO

Foto: @fooddeco
Instagram

Las propuestas de matrimonio innovadoras llegan a lugares inimaginados. En nuestra realidad virtual, medida por likes, arrodillarse con el anillo en la mano, para algunos, ya no es suficiente. Ni siquiera basta con colocar el aro en una porción de tarta o correr el riesgo de la humillación pública en un estadio. Algo más peculiar está sucediendo. Se trata de la propuesta del aguacate.

A principios de este mes, un estilista y fotógrafo de comida publicó la imagen de un anillo de diamantes acompañado del texto “etiqueta a alguien que debería hacer su propuesta así”. Lo cierto es que muchas personas contestaron diciendo que desearían que les pidieran la mano de esa forma, según se lee en la cuenta de @fooddeco.

Pero, pedir la mano con un aguacate no es sólo una posibilidad en Instagram. Para algunas personas, ya es una realidad. Sin embargo, no todo son ventajas, y esta llamativa manera de proponer matrimonio tiene un inconveniente. Al incrustar la joya en una fruta hay que pensar que ésta se pudre rápidamente y se vuelve pegajosa, aspecto que debe tenerse en cuenta sobre todo a la hora de colocar posteriormente el anillo en la mano de la novia/o.

Every hippie girl’s dream proposal. #avocadotoast #avocadoproposal

Una publicación compartida de Mindful as F*ck (@mindful__af) el

Visto lo visto, ¿será que esta extraña y curiosa (quizá sana) idea de pedir matrimonio a través de un aguacate, se convertirá en una tendencia extendida o será simplemente una moda pasajera de redes sociales?

TOP