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Todos los nominados a los Oscar

Lidia Ramírez

La cuenta atrás para la 89 edición de los Oscar, la gran fiesta del cine, arranca hoy con el anuncio de las películas nominadas. La presidenta de la Academia, Cheryl Boone Isaacs, con la ayuda de Jennifer Hudson, Brie Larson, el mexicano Emmanuel Lubezki, Jason Reitman y Ken Watanabe han desvelado a través de una emisión en directo retransmitida por internet y televisión, en lugar de la tradicional comparecencia pública organizada en años pasados por la Academia de Hollywood, los nombres de las películas nominadas, entre ellas el musical de Damien Chazelle, La La Land se erigió como el gran favorito  con un total de 14 nominaciones, empatando así la cifra récord obtenida previamente por Eva al desnudo (All About Eve) (1950) y Titanic (1997).

A continuación el listado con los nominados para la gala de los Premios Oscar 2017 en las categorías más relevantes.

MEJOR PELÍCULA

Arrival, por Denis Villeneuve
Fences, por Denzel Washington
Hasta el último hombre,
por Mel Gibson
Hell or High Water,
por David Mackenzie
Figuras ocultas,
por Theodore Melfi
La La Land,
por Damien Chazelle
Lion,
por Garth Davis
Manchester frente al mar,
por Kenneth Lonergan
Moonlight,
por Barry Jenkins

MEJOR DIRECTOR

Denis Villeneuve (La llegada)
Mel Gibson (Hasta el último hombre)
Damien Chazelle (La La Land)
Kenneth Lonergan (Manchester frente al mar)
Barry Jenkins (Moonlight)

MEJOR PELÍCULA DOCUMENTAL

I Am Not Your Negro, de Raoul Peck
O.J.: Made in America, Ezra Edelman
Fuego en el mar, de Gianfranco Rosi
Enmienda XIII, de Ava DuVernay
Life Animated, de Roger Ross

Foto de archivo de Reuters: Los nominados a Mejor Actor en la 89va entrega de los Premios Oscar: Casey Affleck, Andrew Garfield, Ryan Gosling, Viggo Mortensen and Denzel Washington.
Foto de archivo de Reuters: Los nominados a Mejor Actor en la 89va entrega de los Premios Oscar: Casey Affleck, Andrew Garfield, Ryan Gosling, Viggo Mortensen and Denzel Washington.

MEJOR ACTOR

Casey Affleck (Manchester frente al mar)
Andrew Garfield (Hasta el último hombre)
Ryan Gosling (La La Land)
Viggo Mortensen (Capitán Fantástico)
Denzel Washington (Fences)

MEJOR ACTOR DE REPARTO

Mabershala Ali (Moonlight)
Jeff Bridges (Comanchería)
Lucas Hedges (Manchester frente al mar)
Dev Patel (Lion)
Michael Shannon (Animales nocturnos)

Foto de Archivo de Reuters: Las nominadas a Mejor Actriz en la 89va entrega de los Premios Oscar: Isabelle Huppert, Ruth Negga, Nalie Portman, Emma Stone and Meryl Streep.
Foto de Archivo de Reuters: Las nominadas a Mejor Actriz en la 89va entrega de los Premios Oscar: Isabelle Huppert, Ruth Negga, Natalie Portman, Emma Stone and Meryl Streep.

MEJOR ACTRIZ 

Isabelle Huppert (Elle)
Ruth Negga (Loving)
Natalie Portman (Jackie)
Emma Stone (La La Land)
Meryl Streep (Florence Foster Jenkins)

MEJOR ACTRIZ DE REPARTO

Viola Davis (Fences)
Naomie Harris (Moonlight)
Nicole Kidman (Lion)
Octavia Spencer (Figuras ocultas)
Michelle Williams (Manchester frente al mar)

MEJOR PELÍCULA DE HABLA NO INGLESA

Land of mine (Dinamarca)
A man called Ove (Suecia)
The salesman (Irán)
Tanna (Australia)
Toni Erdman (Alemania)

Imagen de la película "Moonlight", escrita por Barry Jenkins y ganadora de los Golden Globes a Mejor Película.
Imagen de la película “Moonlight”, escrita por Barry Jenkins y ganadora de los Golden Globes a Mejor Película.

MEJOR GUIÓN ADAPTADO

Arrival, por Denis Villeneuve
Fences, por Denzel Washington
Hideen Figures, por Theodore Melfi
Lion, por Garth Davis
Moonlight, por Barry Jenkins

MEJOR FOTOGRAFÍA

Arrival (Bradford Young)
La La Land (Linus Sandgren)
Lion (Greig Fraser)
Moonlight (James Laxton)
Silencio (Rodrigo Prieto)

MEJOR BANDA SONORA

Jackie (Mica Levi)
La La Land (Justin Hurwitz)
Lion (Dustin O’Halloran y Hauschka)
Moonlight (Nicholas Britell)
Passengers (Thomas Newman)

MEJOR CANCIÓN ORIGINAL

Audition – The Fools Who Dream (La La Land)
Can’t Stop the Feeling (Trolls)
City of Stars (La La Land)
The Empty Chair (Jim: The James Foley Story)
How Far I’ll Go (Vaiana)

Con su nominación a Mejor Actriz por el film Florence Foster Jenkins, Meryl Streep se ha convertido en la persona con más nominaciones en la historia de los Oscar con un total de 20. Si continúa con el espíritu de los Golden Globes, ocasión en la que el discurso de Streep al aceptar el premio Cecil B. DeMille por su trayectoria se convirtió en uno de los momentos más relevante de la noche, se esperan unos Oscar bastante politizados.

La política estará servida, pero tal vez no la polémica racial. Después de dos años consecutivos de protestas bajo el lema #OscarsSoWhite, esta vez la Academia, después de haber renovado su plantilla, parece haber hecho una serie de nominaciones más diversas. ¿Casualidad o las protestas de años pasados habrán dado frutos?

La ceremonia de entrega de los Oscar se llevará a cabo el 26 de febrero en el Dolby Theatre de Los Ángeles y tendrá al humorista estadounidense Jimmy Kimmel como maestro de ceremonias.

Continua leyendo: Disforia postcoital, la tristeza después del orgasmo

Disforia postcoital, la tristeza después del orgasmo

Lidia Ramírez

Foto: Flickr

Ya lo dijeron los romanos: “post coitum omne animal triste est” (después del coito, todo animal está triste). Bajón, lloros, sentimiento de tristeza y culpa, melancolía… muchas son las personas que aseguran sufrir estos sentimientos después de llegar al orgasmo. La ciencia lo ha bautizado como disforia postcoital y ocurre con más frecuencia de lo que pensamos. Pero, ¿cuáles son las causas de esta conmoción después de un acto, supuestamente, placentero?

Para la sexóloga Ruth Ousset, es una cuestión de educación y cultura. “Muchas personas utilizan el sexo como una forma de recibir cariño. ¡ERROR! El sexo es sexo, y el amor y el cariño son cosas diferentes”, explica la terapeuta de pareja, para quien hay mucha gente que aún no ha normalizado el acto sexual: “yo los llamo gente Disney, es decir, la mujer que busca a su príncipe azul y el hombre que busca a su princesa”.

Por lo general, la disforia postcoital es un fenómeno que ocurre, sobre todo, en aquellas sociedades que carecen de una educación sexual solida y normalizada. “Durante el acto sexual florecen los besos, caricias, arrumacos… todo con un fin, llegar al orgasmo. Sin embargo, en muchas ocasiones, alcanzado el clímax, todo esto desaparece”. Es aquí cuando florece el sentimiento de frustración. Por ello, para la psicóloga, es muy importante la comunicación entre la pareja. “Si necesitas un abrazo, pídelo”, hace hincapié Ousset.

Por otro lado, está ese sentimiento de fracaso y desilusión tras el sexo por razones biológicas. Según explica el psiquiatra británico Richard Friedman, la amígdala –la parte del cerebro que regula la ansiedad y el desasosiego– deja de funcionar durante la cópula. Cuando esta acaba, vuelve a recordarnos que los problemas siguen ahí. Por lo que en este sentido, para Friedman, la disforia postcoital sería un efecto secundario de la vuelta a la realidad biológica natural después del clímax.

Sin distinción de sexos

Aunque todos los estudios al respecto, según la terapeuta de pareja, analizan este fenómeno en la mujer (una investigación en 2004 publicada en International Journal of Sex Health estableció que hasta el 10% de las mujeres lo sufrían de forma habitual) “la disforia postcoital no distingue de sexos”. “Los hombres también lloran después del sexo, lo que pasa que socialmente a la mujer se le ha dado permiso para llorar y al hombre no”, enfatiza.

Continua leyendo: Cataluña y la adolescencia política

Cataluña y la adolescencia política

Andrea Mármol

Foto: RRSS

Cataluña amaneció el 18 de julio de 2017 repleta carteles a lo largo y ancho del territorio con el rostro de un Francisco Franco joven y el lema: ‘No votes, el 1 de octubre, no a la República’. A primera hora, se atribuía la hazaña a organizaciones de extrema derecha que llamaban a boicotear el referéndum ilegal; poco después se supo que la autoría era de una filial del partido antisistema catalán, la CUP, que buscaba aprovechar la fecha del calendario para lanzar un nítido mensaje que a nadie se le escapa: “Franco no participaría el primero de Octubre. ¿Y tú? ¿Qué harás ese día?”

Los carteles no eran una alegoría al dictador, sino que entrañan un toque de atención a los millones de catalanes que no participarán en la movilización independentista que prepara el gobierno autonómico para el 1-O. Por supuesto, la CUP puede hacer gala sin pagar peaje alguno del reduccionismo que entraña señalar a sus conciudadanos como simpatizantes de la dictadura franquista, del mismo modo que estos días, junto a parte importante de la izquierda española, anda dando carta blanca a las comparaciones entre el régimen autoritario de Nicolás Maduro en Venezuela y la democracia española.

Y es que de la lógica binaria que algunos pretenden instalar en Cataluña, claro, no hay que culpar en exclusiva a la CUP. Cuando Carles Puigdemont y Oriol Junqueras se erigen en adalides únicos de la democracia en Cataluña y exigen el apoyo de todos-los-demócrtas-del-mundo (sic), no están dejando a sus adversarios políticos en mejor lugar que los carteles de los antisistema. Es difícil denunciar que alguien hace trampas cuando juegas con varios ases en la manga. Y así, los churumbeles siempre superan al padre político.

Hay, en ese mismo sentido, episodios entrañables en la política catalana más reciente. Recuerdo los altercados en el barrio de Gracia hace algo más de un año: la CUP se negaba a desalojar un local ilegalmente ocupado y protagonizaba un enfrentamiento con la policía autonómica catalana, controlada por el gobierno catalán, que a su vez exigía a los antisistema respeto a la autoridad. Y a la ley. El mismo ejecutivo que ya entonces quería liquidarla. ¿Alguien cree hoy que el PDeCAT o ERC pueden reguir la responsabilidad de que se normalicen los postulados de la CUP?

El desprecio a la ley tiene consecuencias inasumibles para una mayoría de ciudadanos en democracia. Pero no está de más señalar también las causas. Y estas se vislumbran de más nítida manera dentro de la ilusión antisistema: las comparaciones con Franco o con Maduro sólo caben en la mente de alguien que necesita retorcer la realidad para encontrar una excusa que le permita no afrontarla. La realidad es que la ley no hizo mucho más que hacernos libres, lo cual implica que cada desconsuelo y cada insatisfacción y cada caída sólo son hijos de nuestra propia responsabilidad.

Un precio demasiado alto para todo adolescente, más cómodo con alguien a mano a quien culpar de todos sus males y empeñado en renacer en un nuevo mundo revolución mediante cada cinco minutos. En Cataluña muchos que pasaban por adultos han jugado a la adolescencia política: y de aquellos polvos, estos lodos.

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Glaciares sorpresa

Jesús Nieto Jurado

Foto: POLICE CANTONALE VALAISANNE
AFP

Si en España se nos agrietara un pobre glaciar aparecerían, si es por el Aneto, una ristra de facturas impagadas de los ‘pujoles’. O quizá el cadáver momificado de un autónomo que fue a probar suerte como heladero vegano donde el cielo besa al picacho nevado. En España no quedan glaciares que merezcan la pena, sino una nieve sucia que queda pisada por el polvo sahariano en las zonas umbrías del Veleta cuando voy de senderismo con mi amigo Pulido en un ejercicio de tolerancia sufí y piedras. En Suiza han encontrado, a la sombra derretida de un glaciar, a un matrimonio de pastores que llevaba desaparecido setenta años – lo menos- en la alta montaña. Lo que en España es un ‘guerracivileo’ de cunetas por abrir, en Suiza es un obsequio de los glaciares a las familias grisonas por tantos años de callada neutralidad con vacas y oro. Y esto no es ni bueno ni malo, sino una observación del talante helvėtico, del talante hispano, del cambio climático ese que niegan hasta cuando los osos polares, hoy, se marcan un guaguancó cubano. La montaña tiene a veces estas sorpresas que reconcilian a las familias con sus abuelos, o que abocan al Hombre al canibalismo ultracongelado como pasó en Los Andes y como recordó Risto Mejide con sofá, mala leche y frente de publicista malencarado. Pero es que la imagen que acompaña a esta columna justifica una serranilla suiza, un canto alpino a la justicia poėtica de los glaciares en retroceso. Nunca fueron tendencia las nieves del Kilimanjaro. Pobre Ernest, pobre planeta, pobres suizos y pobre glaciar. Yo ya me voy a un glaciar patagónico a ‘jartarme’ de orfidales y congelarme de lirismo y quedarme pajarillo. Porque después del feminazismo llega el proglaciarismo y ahí sí que me encontrarán en la causa. Frost, claro.

Continua leyendo: Locos por la maría

Locos por la maría

Melchor Miralles

Foto: Matilde Campodonico
AP

Fue abrir las farmacias de Montevideo y arrasar. Se agotaron las existencias de las 16 farmacias de Montevideo en nada. Era el primer día que se podía vender legalmente marihuana en las boticas, y fue una cuerda locura. Ahora lo que no saben es cuando podrán reponer existencias. Uruguay ha sido el primer país del mundo en experimentar la venta legal del cannabis para uso recreativo, y no parece que haya sucedido nada, más allá del furor de los compradores, consumidores habituales que prefieren comprarla legalmente a hacerlo en el mercado negro.

Es un gran asunto, de fondo. Hay debate. De hecho, solo 16 de más de 1.000 farmacias de Montevideo se apuntaron al asunto. Las demás consideran que no es atinada la venta con fines recreativos, aunque si cuando se trata de aplicación terapéutica. Y aquí está la clave, y se me ocurren argumentos en ambas direcciones. Pero me puede el creer que siempre será mejor la venta legal y controlada que el fomento del mercado negro, que posibilita además la puesta en circulación de porquería más dañina y que enriquece a las mafias.

No tiene discusión a estas alturas que la marihuana tiene una aplicación terapéutica beneficiosa en muchos casos. Como no la tiene que su consumo habitual, en exceso, es dañino, como sucede con el consumo de cualquier sustancia, como el alcohol o el tabaco, que se venden legalmente. Y ahí está la clave. El prohibicionismo se ha impuesto durante muchos años y todo apunta que favorece el enriquecimiento de los cárteles, destroza la vida de muchos intermediarios de medio pelo y perjudica a quien tiene decidido el consumo sea legal o ilegal. Veremos cómo avanza la prueba uruguaya, pero quizá hayan sido pioneros en una salida a un problema social de envergadura. Y después, como siempre, está la educación, la formación, la información y el sentido común de cada cual. Porque el que quiere consumir, consume. Por eso la locura de Montevideo, la locura por hacer normal lo que es habitual. Con rigor, sensatez, seriedad y control. La vida misma.

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