Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

Tres años sin Leopoldo López

Lidia Ramírez

Este próximo sábado 18 de febrero se cumplen tres años desde que el preso político más conocido de Venezuela y líder de Voluntad Popular, Leopoldo López, ingresara en prisión acusado de varios delitos entre los que se incluyen incendio intencional, instigación pública, daños a la propiedad pública y asociación para delinquir. 1095 días han pasado ya desde que Leopoldo se entregara a las autoridades durante una concentración en la plaza José Martí de Chacaito, en Caracas,  tras varios días en la clandestinidad con una orden de búsqueda y captura por haber impulsado una protesta para lograr una salida democrática del poder del presidente Nicolás Maduro. “Aquí los días transcurren tan lentos que parecen semanas y estas parecen meses, meses que se convierten en años”, narra el líder de Voluntad Popular en su libro Preso pero libre desde la cárcel militar de Ramo Verde.

Desde allí, y mediante su cuenta de Twitter (@leopoldolopez), hace un llamamiento a la población para que organicen una marcha contra el Gobierno de Maduro el próximo 18 de febrero. En Madrid, el mismo sábado a las 11.00 se ha organizado una concentración en la Plaza Colón para pedir la liberación de Leopoldo.

18 de febrero, Plaza Colón de Madrid: concentración por la liberación de Leopoldo

Los días de Leopoldo en prisión

Su abogado, Roberto Marreño, asegura a The Objective que las condiciones de reclusión de Leopoldo, tras la publicación de ese texto en julio pasado, han empeorado. “Se encuentra en una celda de 2×2, sin nevera, ni televisión, sin papel…”. Aislado en una torre del anexo B de la cárcel militar de Ramo Verde, en la ciudad de Los Teques, a las siete de la tarde se le apaga la luz y hasta las siete de la mañana no puede salir de la celda. “Leopoldo se despierta a las cinco de la mañana, a oscuras -porque no dispone de ningún aparato para alumbrarse- hace la cama, se lava la cara, toma café y se sienta a rezar. Luego, hace ejercicio en el calabozo”. Además, Marreño nos cuenta que todos los presos tienen terminantemente prohibido hablar con Leopoldo. “Cuando los guardias están de buenas le abren la celda, sin embargo, no puede hablar con nadie, ni con otros compañeros, ni con guardias”, apunta el abogado, quien asegura que incluso los familiares de los otros presos tienen prohibido hablar con los familiares de Leopoldo. “Si esto ocurre los prisioneros son castigados”.

14 de febrero de 2014. Leopoldo López es detenido. (Jorge Silva | Reuters)
14 de febrero de 2014. Leopoldo López es detenido. (Jorge Silva | Reuters)

A la pregunta de si López podría estar perdiendo la cordura producto del encierro, el letrado se muestra firme y contundente: “todo lo contrario”. “Ellos quisieran que la perdiera, pero él sabe que lo que está haciendo vale la pena, ve logros, se siente correspondido y querido por su pueblo y eso hace que se mantenga fuerte en sus ideas y convicciones”. De hecho asegura que Leopoldo volvería a rebelarse mil veces más contra el régimen si esto sirve para desenmascarar a Maduro. Así lo ha manifestado también en varias ocasiones el mismo opositor en su cuenta de Twitter.

En cuanto a su aspecto físico, Marreño cuenta que está delgado y luce barbudo –una imagen desconocida hasta sus días en prisión–, sin embargo, “goza de buena salud”.  “Es el tipo que te recibe siempre con una sonrisa”, y aunque la cárcel tiene como principal objetivo quebrar su voluntad “no lo van a lograr, se mantiene incólume”, sentencia.

Situación penal actual

Condenado a 13 años, 9 meses y 7 días de prisión, fue acusado de incitar a la violencia por azuzar en 2014 a sus seguidores en un estallido de violencia contra el Gobierno venezolano de Nicolás Maduro que comenzaron en febrero y se alargaron hasta junio, y en las que fueron asesinadas 43 personas. Aunque en un principio se le atribuyeron también los delitos de homicidio y terrorismo, estos fueron posteriormente desestimados ya que sus abogados evidenciaron que estos asesinatos fueron cometidos por “los propios funcionarios del Estado”. En este momento, Marreño, que jura que Leopoldo no cumplirá esta condena, cuenta a The Objective que han presentado un recurso de casación penal en el Tribunal Supremo de Justicia. Sin embargo, el diario venezolano El Estímulo ha anunciado que el Tribunal Superior de Justicia ha desestimado dicho recurso, de modo que el coordinador nacional del partido Voluntad Popular debe cumplir los 13 años nueve meses y siete días de prisión, a los que fue sentenciado. Llevar el caso ante la Sala de Casación Penal es el último recurso que contempla la legislación venezolana para hacer un análisis de la sentencia.

“Leopoldo López es el premio gordo del Gobierno. No saldrá de prisión”

– Luis Salamanca, politólogo

Por el contrario, el politólogo venezolano Luis Salamanca, se muestra contundente: “Mientras haya Gobierno madurista o chavista, Leopoldo López no saldrá de prisión”. Y argumenta: “Es el premio gordo del Gobierno. López en la calle es un dolor de cabeza muy grande para Maduro y es un candidato potente para las próximas presidenciales de diciembre de 2018”.  Y es que según el experto, el preso político supera ya en 10 puntos a Henrique Capriles, dirigente del partido Primero Justicia y actual gobernador del Estado Miranda. “Leopoldo ha logrado lo que él quería, ser un líder político, pero está preso”.

En este sentido, el opositor Leopoldo López ha asegurado desde la cárcel en una entrevista exclusiva con Efe que el considerado número dos del chavismo, Diosdado Cabello, reconoció poco antes de su detención ante su esposa, Lilian Tintori, y sus padres que él era “inocente” y que su situación obedecía a una “medida política”.

Líderes mundiales unidos para pedir la liberación de Leopoldo

La oposición asegura que en las cárceles de Venezuela hay más de 100 presos políticos. El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, se ha manifestado a favor de los presos políticos a través de un tuit en el que pide “justicia, Derechos Humanos y libertad para los presos políticos venezolanos”. El texto va acompañado con una fotografía con la mujer del líder venezolano, Lilian Tintori, paseando por los jardines de su residencia del Palacio de la Moncloa, a las afueras de Madrid.

Por su parte, los ex presidentes Felipe González y José María Aznar se han unido en un acto inédito, titulado ‘Europa por la libertad de Venezuela’, para condenar esta situación en el país latinoamericano. “Con presos políticos no hay democracia”, ha dicho González. “No puede haber presos de conciencia en Venezuela y sentarse a hablar sin sonrojarse con el Gobierno”, ha añadido. Ideas que han sido secundadas por su opositor en otros tiempos políticos: “El diálogo es una farsa para garantizar la continuidad de régimen de Maduro”, ha asegurado Aznar. Fuera de España, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también se ha mostrado solidario con los presos venezolanos. Mediante un mensaje en su cuenta de Twitter, como ya nos tiene acostumbrados, Trump ha pedido la liberación del opositor. “Venezuela debería sacar de prisión inmediatamente a Leopoldo López, prisionero político y esposo de @liliantintori (la acabo de conocer con @marcorubio)”.

El tuit de Trump, en el que también ha publicado una foto junto a Lilian, que ha viajado a Washington para plantear en el Senado de EEUU su visión sobre la crisis que atraviesa Venezuela, es el primer gesto político del presidente estadounidense hacia el país latinoamericano y supone una toma de posición firme con la causa de la oposición de Venezuela.

¿Cuándo se jodió Venezuela?

Andrés Cañizález

Foto: Carlos Garcia Rawlins
Reuters

Conversación en la Catedral de Mario Vargas Llosa tiene lo que se considera uno de los mejores inicios entre las novelas más logradas del siglo XX. En el primer párrafo ya el autor lanza la pregunta que estará dando vueltas a lo largo de centenares de páginas que siguen a continuación: ¿En qué momento se jodió Perú?. Hay muchas fechas posibles si se hace la misma pregunta sobre nuestro país: ¿Cuándo se jodió Venezuela?

Desde la primigenia irrupción de Hugo Chávez el 4 de febrero de 1992, con un intento de golpe de Estado que una parte de la dirigencia política tradicional aplaudió, hasta el 8 de diciembre de 2012 cuando un disminuido Chávez le pide al pueblo que respalde a Nicolás Maduro cuando él ya no esté. Entre tantas fechas posibles yo selecciono el 19 de abril de 2013, el día en que Maduro terminó investido como jefe de Estado. Ese día se jodió Venezuela, sería la respuesta a la pregunta de Conversación en la Catedral.

Pasaron ya cuatro años de la presidencia de Maduro. Cuatro años de aquella rápida actuación de los otros poderes públicos, actuando en comandita, para dejar en la presidencia al heredero de Chávez. He hecho un esfuerzo por recordar alguna política pública propia y apropiada en estos cuatro años, en materia económica o social. La respuesta es nada. La nada en cuatro años. Ha sido este período el que jodió a Venezuela.

¿Ha combatido de alguna manera la inflación el gobierno de Maduro? La respuesta es no. Al contrario, en estos años pasamos de un alza significativa de precios -pero aún acotada- a las puertas de la hiperinflación. De acuerdo con el Banco Central de Venezuela el año 2013, el primero en el cual ejerció el poder, el país tuvo una inflación de 56,2 por ciento anual. Era la época en la que todavía el ente emisor difundía públicamente las cifras del comportamiento económico.

La inflación anualizada y según estimación de la firma privada Torino Capital para el mes de febrero de 2017 se ubicaba en 455 por ciento. La más alta del mundo.

¿Ha crecido la economía venezolana bajo la administración de Maduro? La respuesta es no. En 2013 el Producto Interno Bruto (PIB) tuvo un registro positivo ya que creció 1,3 por ciento. A juicio de analistas, el país vivió el remanente de un año expansivo en el gasto público como lo fue 2012 cuando el chavismo se jugó el todo por el todo para que el Chávez enfermo fuese reelecto.

Sin datos oficiales sobre el comportamiento del PIB, apelar a las cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI) termina siendo un recurso inevitable para el periodismo. Según el FMI, los años de Maduro en el poder han contraído severamente el tamaño de nuestra economía. Los números en negativo son -6,2 por ciento de 2015, y -3,9 por ciento de 2014. En 2016 se vivió la mayor caída del PIB; el FMI la estima en -12 por ciento.

¿El gobierno de Maduro ha reforzado los controles sobre la economía? La respuesta es . Prácticamente las políticas públicas en materia económica de estos cuatro años han sido profundizar la receta heredada por Chávez. En sus primeros 22 meses al frente del ejecutivo, Maduro creó 16 instancias de control en lo que era el argot de aquel momento: hacerle frente a la guerra económica.

Algunas escisiones en el seno del poder chavista han permitido comprobar lo que muchos sospechábamos desde hace tiempo. El uso de controles sobre la economía venezolana no tiene tanto un sesgo ideológico, y en verdad para la cúpula se trata de la fachada para los grandes negocios de la corrupción, como ha ocurrido con el control cambiario.

De acuerdo con los datos presentados por los ex colaboradores de Chávez, los ex ministros Jorge Giordani y Héctor Navarro, sumarían 300.000 millones de dólares la suma malversada en una década de control cambiario. Maduro no sólo eludió investigar esto, sino que en cuatro años ha presentado varios esquemas para mantener el control cambiario con asignaciones totalmente opacas de divisas.

Incluso algunos, como el relanzamiento del Dicom anunciado el 27 de marzo, que sólo quedó en mero anuncio ya que un mes después sigue siendo una incógnita.

Venezuela ha vivido en los cuatros años de gobierno de Maduro un verdadero cataclismo económico con una serie de secuelas sociales que nos acompañarán largamente como sociedad. El economista Omar Zambrano, por ejemplo, considera que “entre 2013 y 2016 Venezuela experimentó la mayor y más abrupta contracción económica de su historia moderna”.
Las cifras de la Encuesta de Condiciones de Vida en Venezuela, que adelantan por varios años tres universidades del país: UCV, UCAB y USB, dejan al descubierto el fracaso social de Maduro. Su gobierno no sólo jodió al país en un sentido metafórico, sino que jodió literalmente a los venezolanos, a todos (o casi todos).

En los años de Maduro en el poder, los “no pobres” bajaron dramáticamente de 44 por ciento a 16,4 por ciento. Mientras que la “pobreza crónica” prácticamente se duplicó al pasar de 16,1 por ciento a 31,09 por ciento.

La crisis económica y social durante Maduro, siguiendo la terminología médica, pasó de aguda a crónica. En sus primeros dos años de mandato no tuvo capacidad de revertirla, mientras que en los dos años siguientes fue incapaz de al menos contenerla.

No hay señales de que actuará sobre los desequilibrios económicos y las graves secuelas sociales de la crisis. No hay signos de que enfrentar la crisis sea prioridad para el Nicolás Maduro al que todavía le restan dos años en el poder, según el mandato de seis años bajo el que asumió el 19 de abril de 2013. Para mí, el día en que se jodió Venezuela.

Desde la puerta de La Crónica, Santiago mira la avenida Tacna, sin amor: automóviles, edificios desiguales y descoloridos, esqueletos de avisos luminosos flotando en la neblina, el mediodía gris. ¿En qué momento se había jodido el Perú? Los canillitas merodean entre los vehículos detenidos por el semáforo de Wilson voceando los diarios de la tarde y él echa a andar, despacio, hacia la Colmena. Las manos en los bolsillos, cabizbajo, va escoltado por transeúntes que avanzan, también, hacia la Plaza San Martín. Él era como el Perú, Zavalita, se había jodido en algún momento. Piensa: ¿en cuál?*

*Extracto de la novela “Conversación en la Catedral”, de Mario Vargas Llosa.

Juan Martín Guevara: "Si el Che hubiera triunfado, Rajoy no sería presidente"

Néstor Villamor

Foto: CBS-TV
AP Photo, File

“Las ideas de Ernesto siempre eran fantasiosas”. Juan Marín Guevara escribe sobre su hermano desde la distancia del tiempo. Cuarenta y siete años fue lo que tardó en enfrentarse a sus fantasmas y visitar el lugar en el que fue ejecutado en una “aldea perdida” de Bolivia, donde quería hacer triunfar una revolución como la cubana que se expandiera por el resto de Latinoamérica. Pero el destino de Ernesto Che Guevara era caer fusilado el 9 de octubre de 1967. “Dicen que murió dignamente y que sus últimas palabras fueron: ‘Póngase sereno y apunte bien. Va a matar a un hombre'”. Juan Martín narra la vida del guerrillero en Mi hermano el Che (Alianza), coescrito con la periodista francesa Armelle Vincent.

En conversación con The Objective en la Casa de América -adonde acude para presentar el libro-, conjetura que de no haber fallecido hace casi 50 años “habría triunfado en Latinoamérica y, si hubiera triunfado en Latinoamérica, Rajoy no sería presidente. Cambiarían mucho las cosas. En Europa y, ni que hablar, en Latinoamérica. En México no estaría Peña Nieto, eso seguro. Y a lo mejor Maduro tampoco sería presidente “.

A lo largo de la conversación, con disquisiciones continuas y una dicción inequívocamente argentina, Juan Martín nunca menciona su país natal. Tampoco Buenos Aires se ha dedicado demasiado a promocionar la figura del Che como sí ha patrocinado otros iconos autóctonos como Eva Perón, Borges o incluso Messi. Acaso porque la suya es una herencia que ha atravesado la Pampa para terminar por definir una identidad, sencillamente, latinoamericana.

Estados Unidos tiene “el presidente que merece”

Se explaya en profundidad, eso sí, sobre Estados Unidos: “Estoy convencido de que hoy tiene el presidente que merece. Se ha caído la careta. Hoy es el Estados Unidos profundo, el Estados Unidos midwest, el Estados Unidos WASP, hoy es El Estados Unidos, No embromemos más”. Y lanza un último dardo a Donald Trump: “Tira la madre de las bombas y se pone contento, es un éxito. Porque tiene la bomba no atómica más grande del mundo y es un éxito. O después tira el bombazo en Siria y dice: ‘Es buena la guerra y vamos a tener que hacer guerras’. Porque traen producción, elementos y herramientas de tanques y aviones y los obreros norteamericanos tendrán trabajo. Si para que los obreros norteamericanos trabajen tenemos que tirar bombas y ver a quién le podemos montar una guerrita, estamos mal”. También le preocupa la situación en Venezuela: “Hay una guerra civil en ciernes. Ya han comenzado los tiros. Hay una lucha de clases. La lucha de clases en América está presente de una u otra manera y en Venezuela se expresó de una manera agresiva”.

Mi hermano el Che, escrito con un tono naturalmente familiar, contiene datos sobre su madre (“era muy pedagoga: a nuestros amigos les aconsejaba lecturas y hablaba luego con ellos de política, de literatura, de historia, de filosofía, de religión…”) y su padre (“nunca dudaba en hacer trampas para ganar”) que ilustran por qué Ernestito se convirtió en el Che, un hombre de barba espesa e ímpetu rupturista que embarcó en un yate el 25 de noviembre de 1956 y, basado en “la doctrina de san Carlos” (Marx), terminó con la dictadura de Fulgencio Batista.

“En Venezuela hay una guerra civil en ciernes”

Pero la imagen que el mundo tiene del Che, explica Juan Martín a The Objective, sería distinta si hubiese muerto anciano, como Fidel Castro. “No tuvo todo el desgaste que ha podido tener la Revolución Cubana en todo este tiempo y los ladrillos siempre les van a caer a los que viven”. Así, la historia recuerda a Castro como un tirano y a su íntimo compañero como un héroe cuya impronta sigue siendo venerada como faro de la izquierda. Como semidios. Abanderado de la revolución. Adalid de la lucha. Líder de la resistencia. Mito.

Y el propio Che sería hoy el primero en repudiar semejantes alharacas. “Habría detestado el estatus de ídolo”, escribe su hermano. “Mi hermano no perseguía la gloria”, defiende Juan Martín después de contar una anécdota especialmente ilustrativa sobre su hermano. Ocurrió cuando, en 1961, los funcionarios del Ministerio de Industria cubano (del que entonces era titular) quisieron rendirle un homenaje. “Mira fijamente a los empleados y declara: ‘Ustedes no entienden lo que yo escribo y repito en mis conferencias. Aquí lo que hace falta no son homenajes sino trabajo’. Y añadía (sic): ‘¿Ustedes se consideran revolucionarios? Bueno, entonces yo les buscaré algún puesto de lucha… en alguna fábrica'”.

La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes

Redacción TO

Foto: Andrea Hernandez
El Estímulo

Las calles de Venezuela están tomadas por manifestantes. La dirigencia opositora, al convocarla, la denominó como “la madre de todas las marchas”. El 19 de abril, Día de la Declaración de la Independencia, una avalancha de personas se ha lanzado a las calles del país a manifestarse y protestar contra el gobierno de Nicolás Maduro.

Durante las protestas, ha fallecido un joven de 17 años tras recibir un disparo en la cabeza por parte de un civil. Según su familia, el fallecido no formaba parte de la manifestación y ni siquiera estaba metido en políticas, sino que iba de camino a jugar un partido de fútbol. El menor, Carlos José Moreno, estudiaba Economía en la Universidad Central de Venezuela. También ha muerto Paola Andreína Ramírez, de 23 años, cerca de la protesta de San Cristóbal, en el Estado de Táchira. Ambos fallecimientos se han producido por la tarde, hora local. Una tercera persona, un miembro de la Guardia Nacional, también ha perdido la vida en el transcurso de la jornada.

Los momentos de tensión de la jornada se han avivado cuando las autoridades han comenzado a lanzar gas lacrimógeno. Para guarecerse, muchos manifestantes y viandantes han decidido, en un momento de desesperación, tirarse al río Guaire, que lleva las aguas residuales de Caracas. Al hacerlo, se exponen a consecuencias graves, como hepatitis A, cólera, salmonela, infecciones severas de partes blandas, celulitis que derive en sepsis e inflamación.

Estas son las imágenes de la jornada.

La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 22
Foto: Christian Verón / Reuters
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 3
Foto: Andrea Hernández/EL ESTÍMULO
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 1
Foto: cedida
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 4
Foto: Andrea Hernández / EL ESTÍMULO
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 5
Foto: Gustavo Vera / EL ESTÍMULO
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 2
Foto: Andrea Hernández / EL ESTÍMULO
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 8
Foto: Héctor Trejo / EL ESTÍMULO
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 6
Foto: Gustavo Vera / EL ESTÍMULO
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 7
Foto: Héctor Trejo / EL ESTÍMULO
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 10
foto: RONALDO SCHEMIDT / AFP
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 11
foto: JUAN BARRETO / AFP
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 12
foto: RONALDO SCHEMIDT / AFP
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 13
foto: Carlos Garcia Rawlins / reuters
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 14
Foto: Carlos García Rawlins / Reuters
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 17
Foto: Carlos García Rawlins / Reuters
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 15
Foto: Marco Bello / Reuters
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 16
Foto: Carlos García Rawlins / Reuters
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 19
Foto: Christian Verón / Reuters
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 20
Foto: Carlos García Rawlins / Reuters
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 21
Foto: Carlos García Rawlins / Reuters
La 'madre de todas las marchas' de Venezuela, en imágenes 18
Foto: Christian Verón / Reuters

Save

Pedro Sandoval y Juan Gerstl: una conversación de arte, color y alma

Clara Paolini

Pedro Sandoval y Juan Gerstl quieren sacar el arte a la calle. Están trazando un plan y la entrevista no interrumpe la animada charla entre los artistas venezolanos: “Una gran estructura en el espacio público con la que la gente pueda interactuar”. Su energética bienvenida recuerda que la Historia del Arte está pasando ahora mismo si entre contemporáneos anda el juego. Tratándose de ellos idear significa crear, querer es poder y el trecho de la idea al hecho parece ínfimo.

Han pasado apenas unos días desde la inauguración de “Pasión por el color. Conversaciones con el alma”, una vibrante exposición con la que Pedro Sandoval ha cubierto con espectaculares cuadros de gran formato las paredes de la Casa de Vacas del Retiro. Juan Gerstl ha colaborado en la misma aportando una atractiva pieza que ya emula la interacción y el juego que imaginan para próximos proyectos. Sin apenas un respiro, la mirada ya está puesta en el futuro “porque una vez está montada la muestra, ya se piensa en siguientes pasos, impaciente”, dice Sandoval.
Pedro Sandoval y Juan Gerstl, una conversaciones del color al alma 1

Entre sus obras, sin embargo, el artista viaja a un pasado reciente a través de referentes. Entre los títulos, El sueño impensable del Bosco, la serie Malévich como pretexto y la omnipresente impronta de Jesús Rafael Soto, mentor y padrino al que honra en diferentes obras. Sandoval relata el germen de Homenaje al cuadrito azul, contando que durante más de 30 años convivió, precisamente, con un pequeño cuadrito azul pintado por Soto, que el propio artista le regaló en 1979. Dicho cuadro está expuesto hoy en el Museo de Arte Moderno Jesús Soto de Ciudad Bolívar, Venezuela, pero de la obligada donación surgió la nueva obra que ahora Sandoval muestra en el luminoso espacio del parque madrileño.

Es de la acumulación de infinitas técnicas, inspiradoras fuentes y una indeleble pasión creadora de reposada técnica de donde surge la magia presente en la muestra. Los colores y las texturas se acumulan, se superponen y se mezclan resultando más sencillo dejarse llevar por el placer visual que por la tentación de colgar cualquier etiqueta limitadora “porque los artistas formamos parte de corrientes y los movimientos artísticos son importantes, pero también evolucionamos con libertad”, explica Sandoval.

Pedro Sandoval, una conversación del color al alma

Una señora comenta lo mucho que le gusta la muestra desconociendo que son los propios artistas los que están en la sala mientras su nieto entra y sale de Puerta hacia los Universos, la escultura y dado infinito con aspecto de origami valorada en cerca de 400.000 euros que ha sido donada ciudad de Madrid. “Es lo bonito. Los niños son los mejores críticos y los más sinceros porque si algo no les gusta, te lo dicen sin pensárselo dos veces”, observa Gertsl.

Pedro Sandoval nació en Ciudad Bolívar en 1966 pero Madrid ha sido su ciudad de adopción los últimos 18 años y apartando la mirada del color para posarla en su Venezuela natal surgen oscuros relatos: “Fui hace 10 años por última vez, y creo que nunca más volveré a Venezuela. Estuve secuestrado durante dos meses; por eso vivo aquí. Cada vez que llamas han matado a alguien, ha pasado alguna desgracia y no merece la pena volver”.

Pedro Sandoval y Juan Gerstl, una conversaciones del color al alma 2

La narración en primera persona contrasta con la alegría que inspiran tanto él como sus cuadros, pero Sandoval no tarda en dirigir la percepción hacia terrenos más amables: “Los artistas tenemos la suerte de hablar en nuestro propio lenguaje y en ese aspecto la nacionalidad no importa. Los artistas no tenemos nacionalidad y somos ciudadanos del mundo”.

Artista desde la cuna y ganador del premio “Young Master of the World” en Osaka con tan sólo 6 años, ganador de la Medalla de Oro Lorenzo el Magnífico a la Mejor Obra en la X Edición Florence Biennale 2015 y presente en grandes colecciones de arte como las de Alberto II de Mónaco, el archiduque de Austria o el barón Thyssen, Sandoval no cree en la suerte ni en la arbitrariedad en el contexto creativo: “Los artistas que no triunfan es porque no sirven. Si de verdad eres un buen artista comprometido con tu arte, éste se valora. No hay excusas”, asegura.

Tanto Gerstl como Sandoval están de acuerdo que su trabajo no se limita a imaginar, sino a poner en marcha el mecanismo del arte, y tanto es así que en “Pasión por el color” fueron ellos mismos los que idearon la disposición, la iluminación y la selección de las piezas. “Después de tanto años soy muy celoso con mi trabajo y en ocasiones prefiero comisariar yo mismo la exposición. A veces sí entras en un espacio conceptual en un Museo, pero la idea en esta ocasión era mostrar una gran cantidad de trabajos para todos, para los que en principio sí está interesada en el arte pero también para aquellos que van de paseo al Retiro y de pronto se sorprenden atraídos por el color”.

Pedro Sandoval y Juan Gerstl, una conversaciones del color al alma 3

Huyendo de cualquier posible encorsetamiento, al artista tampoco le convence la gestión de las galerías en este momento de su carrera. Cuando era joven, trabajó con el mítico Leo Castelli y en la actualidad algunas de sus obra ocupan la cartera de la multinacional Gagosian, pero Sandoval opina que “Hoy en día las galerías queman a los artistas en busca del beneficio rápido cuando en realidad tendrían que darles toda la libertad. Llegan a estancar a los artistas”.

Antes, durante y, presumo, después de nuestro encuentro, los artistas hablan de materiales, bromean, conversan con los visitantes y reciben llamadas que “son también gran parte del trabajo de esta profesión aparte del estudio”, pero por encima de todo, viven impulsados por una máxima que Pedro Sandoval declara con aplomo: “Es nuestro deber trabajar por la calidad y sentir ese compromiso sin andarnos con tonterías. Los artistas tenemos una gran responsabilidad”.

TOP