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Un sueño 'casi' hecho realidad o los 11 minutos sin @RealDonaldTrump

Redacción TO

A las 23.00h GMT de este jueves 2 de noviembre ocurrió lo que muchos llevan meses deseando: Donald Trump desapareció. O bueno, desapareció su cuenta de Twitter, que ya es decir bastante considerando que la principal crítica de muchos de sus adversarios es que su presidencia se basa -casi exclusivamente- en eso, en twittear.

Durante 11 gloriosos minutos el presidente de Estados Unidos no pudo criticar a la prensa, negar sus vínculos con Rusia, burlarse del cambio climático, llamar a Hillary Clinton estafadora o a Bernie Sanders loco, provocar la ira del Estado Islámico o de Corea del Norte o de la gente sensata del mundo, o loar sus inexistentes logros.

Un sueño 'casi' hecho realidad o los 11 minutos sin @RealDonaldTrump

El “Gobierno de Twitter” (otro descubrimiento interesante, sí, la cuenta corporativa de Twitter se llama Twitter Government) ha dicho que está haciendo una investigación interna acerca del incidente.

E Internet espera que sea para condecorar al héroe anónimo que aparentemente lo hizo a propósito durante su último día de trabajo.

Si no pudiste vivir, lo que promete haber sido el mejor momento de Twitter de 2017, algo que se parece bastante a soñar despierto, aún puedes disfrutar de las mejores reacciones.

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6 series políticas que pertenecen a la era de Trump

Nerea Dolara

Foto: Showtime
Showtime

Algunas empezaron antes de su llegada al poder, pero sus críticas o sus parodias son comentarios claros de su mandato y del estado patético en que está el mundo en la era Trump. Verlas a veces ayuda a entender y, otras veces, sirve para procesar la ira… de una u otra manera, valen la pena.

En los últimos años no ha habido escasez de series políticas. No es de extrañar, en un corto periodo de tiempo se han vivido avances descomunales (como el primer presidente negro de Estados Unidos), crisis con consecuencias a largo plazo (como la bancaria), el surgimiento de un nuevo tipo de terrorismo (como el de ISIS) y, hace poco, varias señales de que si se había previsto un avance hacia el progreso, que podía dar una leve esperanza, eso fue un error… o en otras palabras Brexit, Donald Trump y las últimas elecciones alemanas, por ejemplo, dejan claro que la política está tomando direcciones reprochables.

Y es en las series, así como en los libros o el cine, donde los votantes lidian con lo que sienten ante tales señales de perdición. Por eso la existencia de series políticas ha crecido… no es fácil entender el presente, incluso para quienes las escriben. Y la ficción es siempre una buena forma de procesar información.

Aunque haya muchas, una selección siempre viene bien para adentrarse en los mares políticos televisivos. Y aquí la tenemos. Estas son las series políticas de la era Trump.

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Julia Louise-Dreyfuss en Veep | Imagen vía IMDB

Veep

Julia Louise-Dreyfuss ha ganado el Emmy cinco años consecutivos por su interpretación de Selina Meyers. La serie, sobre una vicepresidenta incompetente y decididamente mala persona, incluso sobrevivió el abandono de su creador original con críticas altamente positivas.

¿Qué hace de Veep una serie de la era Trump? Sí, la serie comenzó antes de que el millonario llegase al poder, pero su retrato de un Washington consumido por la inamovilidad y la incompetencia ha sido llamado uno de los más fieles por gente que trabaja en el gobierno americano. Sí, esta dejadez e ignorancia servían de gran fuente de humor inicialmente, pero ahora se han convertido casi en una crítica mordaz a los manejos de Trump y su gabinete.

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Robin Wright y Kevin Spacey actores de los personajes principales de House of Cards | Imagen vía Netflix

House of Cards

Netflix anunció su cancelación (alegando que la razón son las denuncias contra Kevin Spacey por acoso) y ya era hora. La serie sobre un congresista manipulador y maquiavélico (y su igualmente manipuladora y maquiavélica esposa) y su carrera por ganar el poder, comenzó siendo una especie de gran placer culpable: ver a este malvado brillante, ser su cómplice (habla a cámara), generó un efecto en los espectadores similar a la fascinación con los mafiosos: la seducción del mal.

¿Qué hace de House of Cards una serie de la era Trump? En la medida en que la política americana se acercó más a estas profundas aguas oscuras de corrupción, muerte y amenazas (eso sin contar que la calidad decayó considerablemente) la serie perdió combustible y audiencia. Ya no era tan placentero ver a un psicópata perseguir y ganar poder, no cuando uno parece haber llegado a obtenerlo en el mundo real.

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Carrie Mathison debe lidiar con una presidenta particular de los EEUU en la última temporada de Homeland | Imagen vía Showtime

Homeland

Otra que se inició mucho antes de que el presidente Trump llegase a la Casa Blanca. Esta serie comenzó siendo sobre una obsesiva agente de la CIA convencida de que un héroe de guerra, que es encontrado tras 10 años de secuestro por fuerzas terroristas, es de hecho un terrorista infiltrado. La serie pasó por muchos momentos y altibajos, y su trama cambió considerablemente.

¿Qué hace de Homeland una serie de la era Trump? En sus últimas temporadas, que han vuelto a ganar el amor de la crítica, Carrie Mathison debe lidiar con una presidenta (señal de que los escritores daban por hecho el triunfo de Hillary Clinton) que tiene más de déspota que de líder del mundo libre. La última temporada varió entre presentar a su presidenta como una política sin experiencia -que fue sabia al ignorar a los servicios de inteligencia ya que no eran del todo confiables- alguien que en medio de un ataque de paranoia amplía el Patriot Act y detiene sin pruebas a más de uno, incluidos a personajes queridos.

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American Horror Story-Cult con Sarah Paulson | Imagen vía Frank Ockenfels/FX

American Horror Story-Cult

No es que la serie de terror de Ryan Murphy haya sido política desde sus inicios, pero su última temporada lo es claramente. Cult tiene como protagonista a una mujer que padece de distintas fobias, que empeoran cuando Donald Trump gana las elecciones. Mientras tanto su esposa, además de muchos más personajes que ella no se esperaría, forman parte de una secta secreta cuyo líder alega hartazgo con la situación política de EEUU y con ello justifica actos violentos que producen miedo en la población y favorecen su elección a un cargo público.

¿Qué hace de ACS-Cult una serie de la era Trump? Es la primera de la lista en tener a Trump como presidente real, y es además su elección lo que produjo que se escribiese. Esta serie es claramente una crítica abierta al presidente y al estado de la política y el electorado en Estados Unidos… y, si se mira con un poco de amplitud, al mundo occidental en general.

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The Good Fight, el spin of de The good Wife | Imagen vía IMDB

The Good Fight

El spin-of de The Good Wife tenía un terreno ganado con la calidad y la actualidad que siempre desplegó su material madre. Pero cuando Hillary perdió las elecciones sus creadores se vieron en un aprieto. La protagonista, Diane Lockhart, siempre ha sido una férrea demócrata y defensora de derechos humanos y de causas feministas. La serie, como su antecesora, iba a basarse en casos y noticias reales… la situación sería muy distinta.

¿Qué hace de The Good Fight una serie de la era Trump? Los creadores optaron por regrabar algunas partes (el piloto, por ejemplo, comienza con una Diane hundida viendo a Trump ser nombrado por televisión) y por hacer de su abogada, y demás letrados, sus estandartes en contra de cualquier política anti democrática, xenofóbica, homofóbica, machista y racista. El bufete en que Diane trabaja es el primero de Chicago con mayoría de socios negros y sus abogados han llevado los casos de abusos y asesinatos de la policía contra afroamericanos, por ejemplo. Eso no es ni la punta del iceberg. La serie es claramente anti-trump y no tiene miedo a defender por qué.

6 series políticas que pertenecen a la era de Trump
La sociedad distópica de una criada en The Handmaid’s Tale | Imagen vía Hulu

The Handmaid’s Tale

La ganadora casi indescutible de este año es este drama sobre una sociedad distópica en que un grupo de fanáticos religiosos toman el poder en Estados Unidos y convierten a su sociedad en un patriarcado tal que las mujeres existen como esclavas y sólo para cumplir funciones específicas… como ser violadas ritualmente con el propósito de parir hijos que luego les serán arrebatados.

¿Qué hace de The Handmaid’s Tale una serie de la era Trump? Basada en un libro que Margaret Atwood publicó en los ochenta, la serie es actual debido al claro desprecio por la igualdad que despliega sin vergüenza el presidente Trump. En un mundo en que el gobernante de EEUU es alguien que dijo que había “agarrado a mujeres por el coño” sin su aprobación y como justificación alegó ser famoso o en un mundo en que los derechos reproductivos y de salud de las mujeres están siendo abiertamente limitados, por ejemplo, no es difícil imaginar que algo como The Handmaid’s Tale sea posible. Más si se toma en cuenta uno de los factores más terroríficos de la historia: antes de Gilead, la sociedad en que vivían estas mujeres era muy parecida a la nuestra.

Continúa leyendo: 10 películas que Donald Trump debería ver para saber lo que es el fascismo

10 películas que Donald Trump debería ver para saber lo que es el fascismo

Nerea Dolara

Foto: Fotograma de El Gran Dictador

Ya que el presidente de EEUU parece no tener idea de lo que son el fascismo y el racismo (ya habrá otras 10 películas sobre este tema) ofrecemos una selección de películas para que abandone su ignorancia y se eduque.

Esta semana no ha sido la mejor en el ranking social humano de la tolerancia. Y no es que las demás lo sean y esta sea una excepción, pero presenciar al presidente del país más poderoso del mundo (teóricamente… China tiene más poder real, no nos engañemos), Donald Trump, responder tibiamente -por decirlo con un eufemismo- o de forma inaceptable -para decirlo más claramente-, a la manifestación de extrema derecha y de supremacistas blancos organizada en Virgina -que terminó con la muerte de una manifestante que había asistido a hacer frente al grupo de fascistas a manos de un neonazi al volante, y con varios heridos y demostraciones de violencia- hunde el alma a niveles de inframundo.

Trump parece asumir que un grupo de racistas y fascistas que gritan consignas nazis y del Ku Klux Klan y proponen aniquilar a los que no sean del mismo blanco o las mismas ideas que ellos pueden ser equiparables a unos manifestantes que pacíficamente optan por hacer frente a estos despliegues con consignas a favor de la tolerancia. Parece que Trump no tiene muy claro lo que es el fascismo (del racismo hablaremos en otro post). Así que aquí, desde lejos y dejando claro que fascismo y racismo no son cosas aceptables, le proponemos al presidente Trump una lista de películas para que se eduque, para que aprenda, para que desarrolle su intelecto y directamente deje de vivir en esa ignorancia a la que ya, en tan poco tiempo de gobierno, nos ha acostumbrado (aunque siempre la primera reacción sea el horror). Aquí tiene presidente -y por extensión todos los que piensen que tiene razón- una propuesta de festival de cine antifascista para que despierte sus neuronas.

10 películas que Donald Trump debería ver para saber lo que es el fascismo 11
La casa de los espíritus muestra la terrible llegada al poder de Pinochet.

La casa de los espíritus (1993)

Adaptación de la novela de Isabel Allende sobre el golpe de Estado de Augusto Pinochet y sus consecuencias en la vida de una familia chilena. Los Trueba son una familia con dinero. El padre, de derechas y bastante déspota, controla los impulsos libres de la madre y se indigna cuando su hija se enamora de un rojo. Tanto se indigna con el ascenso de la izquierda que colabora con el golpe de Estado que lleva a Pinochet al poder. Su hija, una disidente, es detenida y torturada, y este ex ministro se da cuenta del poco poder que se tiene cuando un dictador asume las riendas… sin importar quién seas o hayas sido.

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Un retrato frío y terrible de la maldad humana.

La solución final (2001)

Esta poco conocida película es discreta y pavorosa. Básicamente una obra de teatro (se desarrolla mayormente en un espacio) y con actores de la talla de Kenneth Brannagh, Colin Firth o Stanley Tucci, este drama para televisión (es de HBO) retrata las reuniones sostenidas por los altos mandos nazis durante la guerra, durante las que se decidió tomar la que se llamaría la solución final: el exterminio de los judíos de una forma eficiente. Fría, cruenta y sin pizca de violencia explícita, es un retrato perfecto de la maldad humana sin tapujos. Horrible como pocas, merece una advertencia… porque el resultado de esa reunión es conocido por todos.

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Sonrisas y lágrimas (1965)

Es un musical bastante conocido, pero entre tanta historia de amor y canciones sobre cosas favoritas a veces se olvida que la familia Von Trapp no sólo es famosa por cantar en grupo sino por escapar de Austria a través de Los Alpes después de la anexión alemana. El coronel Von Trapp, como bien muestra el gif que ha rondado Facebook estos días tras los eventos de Charlottesville en que se le ve desgarrada una bandera con una esvástica, repudia a los nazis y su intransigencia con respecto a su opresión (no pretende ceder ante sus amenazas o sus insinuaciones) significa dejar atrás su país, su hogar y todo lo que conocen él y su familia.

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La ola es un ejercicio espeluznante por posible.

La ola (2008)

Esta espeluznante película alemana muestra el experimento que un profesor de bachillerato emprende con sus alumnos cuando debe enseñarles sobre autocracia. Los adolescentes están convencidos de que una dictadura cono la nazi jamás podría implantarse en la Alemania moderna, así que el instructor comienza a establecer condiciones fascistas en el salón de clase: deben llamarle por otro nombre, clasifica y agrupa a los estudiantes con mejores y peores notas, inventa un saludo propio, excluye a quienes discuten estas medidas… al final el ejercicio prueba ser eficaz y aterrador. Los alumnos, no todos pero la mayoría, caen ante las nuevas normas. Nadie está a salvo de los populismos, el fascismo es siempre una posibilidad horrorosa y la democracia no se puede dar por sentado.

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El pianista es una obra maestra que pesa en el alma.

El pianista (2002)

Películas sobre la Segunda Guerra Mundial podrían conformar esta lista exclusivamente, pero ha habido más ejemplos de fascismos en el mundo y la mayoría además son muy conocidas. Este clásico moderno de Román Polanski relata la terrible historia del pianista polaco Wladyslaw Szpilman. Basada en la historia real del músico, la película muestra su periplo en el gueto de Varsovia y luego su supervivencia gracias a un oficial alemán que decide mantenerlo prisionero y no matarlo para que le toque el piano. Alrededor de Szpilman y su historia se suceden las muertes de todos los miembros de su familia y la inmensa mayoría de los judíos y otros perseguidos en la Polonia invadida por los nazis.

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La lengua de las mariposas no es para débiles. Su última escena marca la vida.

La lengua de las mariposas (1999)

Esta película española muestra el peso que tiene la intolerancia y las bases absurdas y contagiosas que la alimentan. Un extraordinario profesor republicano logra establecer una entrañable relación con un estudiante asustado por ir a la escuela (le han dicho que los maestros pegan). Ambos enriquecen la vida del otro poco tiempo antes del alzamiento de 1936. Lo que sigue a la rebelión fascista es doloroso –el relato se desarrolla en Galicia donde los falangistas cometieron atrocidades contra simpatizantes de izquierdas antes incluso de que se hablara de una guerra– y, si son de corazón sensible, capaz de dejar cicatriz. Una película hermosa y dolorosa sobre el sin sentido de la guerra y la intolerancia. Un retrato doloroso, de los muchísimos, de la Guerra Civil Española.

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American History X: Un nazi que recapacita… deseemos que haya esperanza.

American History X (1998)

Una historia bastante más contemporánea, pero no menos horrorosa. Edward Norton interpreta a un neonazi condenado a prisión luego de asesinar a sangre fría dos jóvenes negros. Durante su estadía en la cárcel este fanático descubre la limitación e ignorancia de sus ideas cuando comienza a socializar con un preso afroamericano que le ayuda. Mientras tanto su hermano menor, Edward Furlong, admirador pleno de Norton se convierte en un feroz neonazi. Cuando sale de la cárcel intenta convencerle de que el camino que ha elegido es incorrecto. Y cuando lo entiende es demasiado tarde. Su voz, leyendo su último ensayo sobre los valores nazis y su invalidez, cierra la película: “El odio es equipaje. La vida es muy corta como para sentir ira todo el tiempo. No vale la pena”.

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Dos pesos pesados italianos en un retrato íntimo de la tolerancia.

Una jornada particular (1977)

Marcello Mastroianni y Sophia Loren protagonizan esta película de Ettore Scola. La historia es la siguiente: Loren está sola en casa mientras su esposo fascista y sus hijos malcriados asisten a los desfiles y actos organizados por la visita de Hitler a Mussolini. Mientras tanto su vecino, Mastroianni, se encierra en su piso sin poder trabajar, ha sido puesto en una lista negra por sus preferencias sexuales y sus ideas. Cuando el pájaro de él se escapa y termina en casa de ella, el par termina por pasar el día juntos. Y la vida de ambos cambia.

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Incapaces de ver el horror que venía… quién iba a imaginar semejante maldad.

El jardín de los Finzi Contini (1970)

Esta adaptación de Vittorio da Sica no sólo es visualmente hermosa, sino terriblemente triste. Los Finzi Contini, una familia judía italiana de dinero, ven surgir el fascismo y el nazismo incrédulos de que tal locura vaya a durar mucho. Su clase social, sus valores liberales y el mundo -no son los únicos en juzgar su ambiente por quienes los rodean y piensan como ellos- en que han vivido les impide ver el peligro real en que se encuentran. Y cuando lo ven es demasiado tarde.

 

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El Gran Dictador sin duda es una de las obras maestras de Chaplin.

El gran dictador (1940)

Charles Chaplin se adelantó incluso a la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial con esta película: una condena abierta y directa al nazismo, al fascismo y en general a las dictaduras. Chaplin interpretó tanto al horrible dictador, como al barbero judío perseguido. La película fue un éxito en su momento y ha sido catalogada por la crítica general como una obra maestra y por los historiadores como una obra de importancia en su tiempo. El discurso final, una fuente de lágrimas, más aún que estos antivalores vuelven a brotar, merece ser oído una y otra vez.

Continúa leyendo: El único hombre de EEUU aparentemente "a salvo" de las denuncias de acoso sexual es el presidente Trump

El único hombre de EEUU aparentemente "a salvo" de las denuncias de acoso sexual es el presidente Trump

Anna Carolina Maier

Foto: KEVIN LAMARQUE
Reuters

Las denuncias de acoso sexual en Estados Unidos arrecian. El caso del productor de Hollywood Harvey Weinstein destapó una caja de pandora que parece no tener fin. Algunos hombres poderosos que parecían invencibles han pasado a convertirse en personas non gratas ante la opinión pública. Desde comediantes como Louis C. K., actores como Kevin Spacey o cantantes como Nick Carter han sido mencionados por la prensa en medio de esta crisis del pánico sobre el acoso sexual. Entre los acusados también se encuentra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien continúa desafiando la norma moral de EEUU y parece ser el único en estar “a salvo” de las incriminaciones a pesar de contar con 16 acusaciones en su contra.

La Casa Blanca afirmó el 28 de octubre que todas las mujeres que han acusado de acoso sexual al presidente “mienten y que esa es la posición oficial al respecto”, según respondió en una rueda de prensa la portavoz de Trump, Sarah Sanders. La declaración de Sanders ha ido de la mano de los alegatos que el primer mandatario publicó en Twitter durante su campaña presidencial en 2016.

El lunes 13 de noviembre el líder republicano del Senado de Estados Unidos, Mitch McConnell, al ser preguntado sobre las denuncias de mujeres que aseguran haber sido violadas por Roy Moore, un exjuez que aspira al Senado acusado de conducta sexual inapropiada con varias adolescentes a fines de la década de los años 70, respondió: “Creo a estas mujeres. Él debe hacerse a un lado”. Al día siguiente, el líder de la mayoría del Senado evadió la interrogante de un periodista sobre si cree a las mujeres que acusaron al presidente Trump de acoso sexual. “Mire, estamos hablando de la situación en Alabama”, respondió entonces McConnell.

De modo que a pesar de que parece que el panorama ha cambiado y que diariamente hay nuevas denuncias inundando los titulares, el poder todavía juega un rol importante y convierte en intocables a algunos hombres como Trump. Al presidente su partido lo necesita por lo que cargos como el líder del Senado han ignorado las acusaciones que podrían poner al mandatario de ‘patitas en la calle’ o en la cárcel.

De hecho, Trump ha dado su apoyo a Moore al decir que este “niega totalmente” las acusaciones. “También hay que escucharlo a él”, afirmó el presidente.

El único hombre de EEUU "a salvo" de las denuncias de acoso sexual es el presidente 1
Roy Moore, un exjuez que aspira al Senado ha sido acusado de conducta sexual inapropiada con varias adolescentes a fines de la década de los años 70. | Foto: Marvin Gentry / Reuters

La misma semana de la polémica sobre las respuestas de McConnell, el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, informó que cada legislador y cada colaborador deberá seguir un curso anti-acoso y anti-discriminación. En el Senado, esos cursos son facultativos, explica AFP. Asimismo, se reveló que entre 1997 y 2017 el Congreso pagó nada menos que 17 millones de dólares de dineros públicos para resolver 264 casos de reclamos internos del personal, incluyendo quejas por acoso sexual.

Estas son algunas de las mujeres que han acusado a Trump

Una de las mujeres que ha levantado su voz en contra de Trump es Summer Zervos, una antigua concursante del programa The Apprentice quien aseguró, durante la campaña presidencial, que cuando ella trató de buscar empleo en las empresas del magnate, durante una reunión en un hotel, él “comenzó a besarla con la boca abierta”. Afirma que trató de apartarse, pero Trump continuó intentando besarla y que luego le pidió que se acostaran a ver televisión.

Kristin Anderson contó a The Washington Post que Trump le tocó sus partes íntimas por debajo de su minifalda. Ella se levantó del sofá en el que estaba para alejarse y antes de irse miró al hombre que acababa de manosearla: era Trump. “Sus cejas son inconfundibles”, afirmó Anderson al recordar ese momento.

Una de las denuncias más fuertes la hizo su ex esposa Ivana Trump quien acusó al magnate en una declaración judicial de haberla violado durante una discusión, tal y como recogió en el libro Lost Tycoon el periodista Harry Hurt. En esta lista también está Lisa Boyne quien expresó a The Huffington Post: “Fue la escena más ofensiva de la que he sido parte en mi vida”, cuando contó cómo en el verano de 1996, supuestamente durante una cena en un restaurante en la que además estaban otras personas, Trump hizo que varias mujeres desfilaran frente a su mesa, miró bajo sus faldas, comentó sobre si estaban usando ropa interior o no y sobre cómo lucían sus genitales.

Una más de las 16 es Mindy McGillvray quien relató al Palm Beach Post que el presidente la tocó de manera inapropiada en contra de su voluntad en su hotel Mar-a-Lago en Palm Beach hace 13 años, cuando ella tenía 23 años. Tasha Dixon es otra de las mujeres que han denunciado al magnate. La modelo y concursante de Miss USA ha narrado cómo en el año 2001 Trump entró a los vestidores donde se cambiaban las modelos sin anunciarse, ni darles tiempo de cubrirse y señaló que nadie podía quejarse porque él era el dueño.

Si Harvey Weinstein contaba con un fuerte andamiaje de un total de 91 actores, publicistas, productores, financieros y otros que trabajan en la industria del cine a quienes mantenía cerca como parte de una estrategia para evitar posibles denuncias, como lo publicó The Observer, ¿qué se podría esperar de uno de los hombres más poderosos del mundo como el Presidente de Estados Unidos?

Continúa leyendo: 'Me niego a', la campaña viral de Intermón Oxfam que condena la violencia contra la mujer

'Me niego a', la campaña viral de Intermón Oxfam que condena la violencia contra la mujer

Redacción TO

Me niego a que me digan cómo me tengo que vestir. Me niego a que me discriminen por el hecho de ser mujer. Me niego a que las mujeres sientan miedo cuando van solas por la calle. Me niego a cobrar menos por el mismo trabajo. Me niego a pensar que una mujer es inferior a un hombre. Me niego a seguir soportando violencias machistas. Con motivo del Día contra las Violencias Machistas, que se conmemora el 25 de noviembre, la ONG Intermón Oxfam ha lanzado una nueva campaña para condenar todos los tipos de violencia y discriminación que sufre la mujer. ‘Me niego a’ se ha convertido ya en una condena viral.

La campaña llega en un momento de explosión en la conciencia social y colectiva de la necesidad de acabar con la pandemia machista, una lacra que ya se ha cobrado la vida de 44 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en España este año. Por si acaso hacía falta explicar la urgencia de este movimiento, Intermón Oxfam acompaña la campaña con cifras. En el mundo, siete de cada 10 mujeres sufren violencias machistas en algún momento de su vida. El 23% de las niñas de América Latina son víctimas del matrimonio infantil. En el mundo, cada 10 minutos un hombre comete un feminicidio y asesina a su pareja o expareja. Cada ocho horas, una mujer sufre una violación en nuestro país.

Desde la página web creada para la campaña, Oxfam Intermón lanza una serie de preguntas para que la comunidad internauta evalúe su grado de rechazo a los variados machismos que acechan a las mujeres.

La campaña se desarrollará en redes sociales bajo el hashtag #MeNiegoA hasta el 10 de diciembre y cuenta ya con el apoyo de más de 40 personalidades como Leticia Dolera, Moderna de Pueblo, Soledad Giménez, Carmen Ruiz, Jesús Olmedo o Jan Cornet. En sus primeras horas en funcionamiento en Twitter ya se ha convertido en Trending Topic donde numerosos periodistas, actrices y actores, cantantes, asociaciones feministas y muchísimos ciudadanos se han unido a esta campaña.

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