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Vídeo | Juantxo López de Uralde: “El medio ambiente es eso que se destruye mientras estamos hablando de Cataluña”

Redacción TO

Foto: The Objective

Juantxo López de Uralde (San Sebastián, 1963), diputado por Álava de Equo – único partido verde con representación parlamentaria en España -, con una larga trayectoria como ecologista y activista en organizaciones como Greenpeace, nos cuenta dónde está España en materia de medio ambiente.

Puedes leer el reportaje completo aquí.

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Por qué Islandia es la supercampeona en igualdad de género

Magnea Marinósdóttir y Rósa Erlingsdóttir

Foto: Ross Hughes
Unsplash

El Índice Global de Brecha de Género del Foro Económico Mundial no tiene dudas: Islandia es, por noveno año consecutivo, el mejor país para la igualdad de género. Varios factores son determinantes, como la acción colectiva y la solidaridad de los activistas pro los derechos humanos de las mujeres, la voluntad política y las herramientas como la legislación, el presupuesto y los cupos femeninos.

Nos proponemos comprender mejor por qué un país tan pequeño Islandia ocupa el primer lugar en igualdad de género en el mundo.

Una isla abierta al progreso

Islandia, a pesar de ser una isla, no está aislada del progreso hacia la igualdad de género. Al igual que en el resto del mundo, este progreso gradual puede atribuirse en primer lugar a la solidaridad de los defensores de los derechos humanos de las mujeres que desafían y protestan contra el monopolio del poder en manos de los hombres y el poder de los hombres sobre las mujeres.

En segundo lugar, su éxito se puede atribuir a que las mujeres asumen el poder y crean alternativas a las “verdades” dominantes masculinas y hacen visibles las realidades invisibles de las mujeres, sobre todo las prácticas discriminatorias, incluidos el acoso y el abuso sexuales. Por último, el progreso de Islandia se puede atribuir a que las mujeres y los hombres comparten el poder como responsables de la toma de decisiones, y cada vez hay más hombres que apoyan las concesiones mutuas que requiere la igualdad de género.

En la cultura islandesa existe el concepto de “mujeres fuertes”

Como tal, el caso islandés no es nada excepcional. Ha recibido la influencia de las corrientes culturales, políticas, religiosas, sociales, académicas y económicas que han llegado a sus costas, y de las que se han desarrollado y creado dentro del país. En su cultura existe el concepto de “mujeres fuertes”. A pesar de ser mítico, tiene sus raíces en la realidad, ya que las mujeres han disfrutado de ciertas libertades, y tenían autoridad cultural y religiosa durante el período de la Comunidad Islandesa, la que persistió a lo largo del tiempo. Desde un punto de vista religioso, la diversidad fue adoptada en la sociedad pagana “premoderna”. Había dioses y diosas, así como mujeres y hombres que servían como autoridades culturales y religiosas. Las mujeres eran sacerdotisas y oráculos, poetas y maestras de runas, comerciantes y médicas, que disfrutaban de respeto en la sociedad.

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“Mujeres fuertes”, un concepto muy islandés. | Foto: Bob Strong / Reuters

Una lucha histórica

Esta diversidad religiosa terminó con el advenimiento del cristianismo en el año 1000 cuando los diferentes Dioses y Diosas fueron reemplazados por un Dios monolítico. Al mismo tiempo, las mujeres ya no eran lo suficientemente buenas para representar públicamente a Dios y, a pesar de tener un estatus relativamente igualitario, las mujeres no tenían derecho a votar ni a estar representadas en el parlamento islandés, el más antiguo del mundo, establecido en el año 930.

Posteriormente, las mujeres comenzaron a luchar por el derecho a ser “suficientemente buenas”. En parte tuvieron éxito en 1914 y 1915 cuando a las mujeres se les otorgó el derecho legal de ser sacerdotisas protestantes, y el derecho de votar y de presentarse como candidatas políticas, respectivamente. Sin embargo, había una gran brecha entre el progresivo desarrollo de leyes basado en los derechos y las normas culturales predominantes y la realidad social, que mantenía a los hombres en un lugar de poder disfrutando de su “ventaja competitiva” y continuaba conteniendo a las mujeres.

Esta situación permaneció hasta que un grupo importante de mujeres instruidas penetró en las fortalezas que rodeaban los palacios del conocimiento y las universidades, y el feminismo se convirtió en un movimiento de masas en las décadas de 1960 y 1970 uniendo a las mujeres en su lucha por la igualdad de derechos e influencia política. Durante estas décadas, las mujeres comenzaron a tomar el poder para definir y redefinir el mundo en el que vivimos e incluso inventar nuevas “verdades” sobre dónde estaban paradas. El feminismo incluso comenzó a infiltrarse en la teología, ya que la primera mujer que se convirtió en sacerdotisa en Islandia en 1974, o 974 años después de que Islandia se convirtiera al cristianismo y 60 años después de que se legalizara que las mujeres sirvieran como sacerdotisas, se refirió a Dios como Ella. 38 años después, en 2012, se invistió a la primera mujer obispo de Islandia. Había llevado un siglo.

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Agnes M. Sigurðardóttir (centro) se convirtió en 2012 en la primera mujer obispo en la historia de Islandia. | Foto: Iglesia de Islandia

En el frente político, la solidaridad de las mujeres mediante la organización política ha sido fundamental para promover la igualdad de género en Islandia. Durante el período de 1915 a 1983, solo entre el 2% y el 5% de los miembros del Parlamento eran mujeres.

También es importante señalar que las primeras mujeres islandesas elegidas para un gobierno municipal en 1908 y para el parlamento en 1922 estaban representadas por listas de mujeres, no por los partidos políticos tradicionales. Cuando este experimento político se repitió varias décadas más tarde con el establecimiento de la Alianza de Mujeres en 1982, produjo importantes cambios y un gran avance en la participación de las mujeres en la política. La plataforma política de la Alianza de Mujeres, que contaba con el apoyo de mujeres constituyentes, consistía en “demandas de las mujeres”, como guarderías para niños, que les permitiera a las mujeres participar en el mercado laboral en pie de igualdad con los hombres.

Posteriormente, en 1983, por primera vez en la historia de Islandia, hubo un fuerte aumento en la cantidad de mujeres en el parlamento que pasó de cinco a 15 miembros de un total de 60 en una sola elección. Un científico político islandés, el Dr. Auður Styrkársdóttir, ha comparado las oleadas de concesiones democráticas a las mujeres con desastres naturales, como terremotos o erupciones volcánicas. A diferencia del aumento constante de la representación de las mujeres en los otros países nórdicos, el dominio masculino en Islandia solo se vio interrumpido por la acción colectiva y la solidaridad de las mujeres.

La Alianza de Mujeres dejó de existir en 1999 después de trabajar incesantemente desde dentro del parlamento, influyendo en el debate político y en las agendas políticas de los partidos políticos tradicionales. Poco a poco, los “asuntos de la mujer” fueron incorporados en las agendas políticas de otros partidos y las mujeres en esos partidos comenzaron a desempeñar un papel más importante que antes, cuando se consideraban solo la guinda del pastel, una flor decorativa dentro de los partidos políticos y las listas de candidatos dominados por hombres.

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Jóhanna Sigurðardóttir, primera ministra de Islandia entre 2009 y 2013, se convirtió en la primera jefa de gobierno reconocida como LGTB del mundo. | Foto: Ints Kalnins / Reuters

Durante el siglo transcurrido desde que las mujeres obtuvieron el derecho a voto en las elecciones nacionales ha habido un aumento en la cantidad de mujeres que se postulan como candidatas. La misma proporción de ambos sexos todavía no es suficiente si el objetivo es alcanzar la igualdad de género en la representación política. Para alcanzar ese objetivo, las mujeres deben estar en una posición alta o más alta en la lista de candidatos para tener las mismas oportunidades de ser elegidas. Una de las historias de éxito en Islandia es que, entre los partidos políticos establecidos desde hace mucho tiempo, solo uno no aplica algún tipo de normas de cupos de género, como un “sistema de cremallera” cuando seleccionan hombres y mujeres en sus listas de candidatos.

Desde 2016, las mujeres conforman el 48% de los representantes electos en el parlamento. También es un gran logro en esta larga lucha que la cantidad de mujeres en el gabinete, en los últimos años, haya comenzado a reflejar la participación de las mujeres en el parlamento. El poder ejecutivo se considera el nivel más alto en la política. Y después de más de 100 años, casi se ha llegado a la igualdad política de ambos géneros.

Empoderamiento político y económico para no estar a merced de nadie

En conclusión, la situación de la mujer en Islandia fue, históricamente, relativamente igual a la de los hombres, aunque la igualdad jurídica no estuvo asegurada hasta 1976. Pero las mujeres se vuelven vulnerables si no tienen o están excluidas del poder verdadero por un sistema que no protege por ley ni de facto los derechos de las mujeres frente a los hombres en los casos de conflicto. Esto se aplica en particular a situaciones de violencia contra mujeres y niñas perpetradas por miembros de la familia o desconocidos dentro o fuera de sus hogares.

La vida de una mujer en un sistema que no protege sus derechos humanos y su seguridad es como la ruleta rusa: las mujeres están a merced de “sus amos”, hombres buenos o malos, porque el sistema protege los intereses de los perpetradores (potenciales) de violencia. En un sistema así, algunas mujeres tienen suerte, mientras que otras sacan o les entregan el palito más corto.

En consecuencia, históricamente y aún hoy, la lucha de los defensores de los derechos humanos de las mujeres no se trata de hombres buenos o malos en sí misma. En cambio, se trata del uso y abuso del poder y la autoridad, a saber, la conversión de un sistema donde prevalece una cultura de impunidad sobre una cultura de responsabilidad por la violencia contra las mujeres (y los hombres). La lucha tiene como objetivo cambiar el sistema, las normativas y regulaciones legales que gobiernan nuestras vidas, que ha sido moldeado por personas con y en el poder. Esta es también la razón por la que las mujeres necesitan tener el mismo poder y ser parte del poder. Tan simple como eso.

El empoderamiento político y económico sistémico de las mujeres fue de la mano con la “invasión” de mujeres feministas en la esfera académica

El empoderamiento político y económico sistémico de las mujeres fue de la mano con la “invasión” de mujeres feministas en la esfera académica en la cuna del conocimiento en los años sesenta y setenta, lo que resultó en el surgimiento de una nueva realidad de la que antes no se hablaba o no podía verse. El término “acoso sexual” es un ejemplo. Este se acuñó en la década de 1960, y su significado deriva de la experiencia de las víctimas hasta el momento impotentes y sin voz, las supervivientes, que pudieron hacerse oír usando esta nueva terminología feminista. La legislación que prohíbe el acoso sexual se introdujo en Islandia y en otros países predominantemente occidentales en ese momento. Pero la cultura generalizada del poder y el privilegio masculino resultó en que los depredadores sexuales siguieran protegidos a pesar de la prohibición legal, tanto por los hombres como las mujeres que estaban implicados en sus crímenes, ya que silenciaban a las víctimas, o las nombraban, culpaban y avergonzaban.

Justo antes de que salieran a la luz los alegatos contra Harvey Weinstein en los Estados Unidos, el gobierno de Islandia había colapsado después de que a seis agresores sexuales se les restableció su ‘posición social elevada’ bajo la legislación del siglo XIX utilizando la terminología “restauración del honor”. La información sobre los casos, originalmente retenidos y luego liberados, constituyó un abuso de confianza en la mente de uno de los socios más pequeños de la coalición, lo que resultó en la disolución del gobierno. En septiembre, la cláusula respectiva en la ley fue derogada.

En general, es impresionante ver cómo las redes sociales están creando una ola de protestas en la que las mujeres hablan, dicen “yo también”, y le hacen saber al mundo que ya han tenido suficiente. Esto sucede tanto en Islandia como en otros lugares. El elemento “es normal que esto suceda” de los “casos de restauración del honor” movilizó a las víctimas, sus padres, las feministas y el público en general en una fuerte protesta representada por el hashtag #höfumhátt, que significa “¡hagámonos escuchar!”

Desafíos por cumplir

¿Qué otros desafíos quedan? En Islandia, como en los otros países nórdicos, el estado de bienestar apoya la igualdad de género al otorgar licencia por paternidad tanto al padre como a la madre, lo que resulta en que ambos comparten no solo más poder sino también la responsabilidad de llevar adelante el hogar y la familia.

Las ideas sobre la masculinidad están cambiando entre los jóvenes, lo que probablemente contribuirá a la eliminación de la segregación de género en el mercado laboral en el futuro cercano. Aún así, hay desafíos que quedan por resolver, en particular la realidad con roles masculinos y femeninos en la que vivimos, donde se asumen ciertas cosas sobre los individuos o los grupos en función de su sexo. Tales suposiciones y nociones basadas en el género continúan causando problemas; por ejemplo, la forma en que las ocupaciones predominantemente femeninas, como la enfermería, se valoran menos que las ocupaciones de los hombres, como la construcción. Existe una brecha salarial de género para un trabajo de igual valor a pesar de la existencia de la ley sobre la igualdad salarial de 1961. Las mujeres islandesas han protestado haciendo huelgas generales desde 1975.

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Islandia será el primer país del mundo en hacer que los empleadores demuestren que ofrecen un salario igualitario independientemente de su sexo, etnia, sexualidad o nacionalidad. | Foto: Frank Augstein / AP

Ahora, más de 40 años después, las mujeres cuentan con el apoyo de la voluntad política, como se evidencia en la implementación de la ley sobre la certificación de igualdad salarial. Esta legislación se basa en una herramienta llamada Equal Pay Standard que tiene como objetivo eliminar la brecha salarial entre los géneros. La norma se aplicará a todas las empresas e instituciones con 25 puestos de trabajo de tiempo completo. La implementación de la norma facultará y permitirá a los empleadores incorporar un sistema de gestión de igualdad salarial de acuerdo con el principio de igual remuneración por igual tarea y trabajo de igual valor. De este modo, cumplirán con la ley de igualdad de los hombres y las mujeres, y con las exigencias de los tratados internacionales, como los Convenios de la Organización Internacional del Trabajo, la Plataforma de Acción de Pekín y la Convención para Eliminar Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer o CETFDCM (también conocida por sus siglas en inglés, CEDAW).

La intención del gobierno de implementar el Estándar de Igualdad Salarial a través de una legislación que fue ampliamente debatida en Islandia, al igual que todas las demás medidas legislativas sobre el tema. A su vez, ha llevado al debate sobre la igualdad de género a la política en general y a la formulación de políticas, lejos de los márgenes donde a menudo reside.

Se cree que el Estándar de Igualdad Salarial será el instrumento que elimine la brecha salarial entre géneros. ¿Cuál es el secreto? Predicar con el ejemplo.

Artículo publicado originalmente en el World Economic Forum en español.

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La tasa que quiere aplicar Reino Unido a las tecnológicas que tributan en paraísos fiscales

Redacción TO

Foto: ROBERT GALBRAITH
Reuters

Las últimas semanas han venido cargadas de polémica. Si hace un año las revelaciones de los Papeles de Panamá alertaron del dinero que estaba volando de las arcas de países como el nuestro para esquivar la fiscalidad local y trasladarse a paraísos fiscales, este año la bomba ha estallado con los Paradise Papers. Un ejemplo más de cómo miembros de las élites económicas mundiales mueven su dinero hacia lugares de fiscalidad nula o minúscula para no pagar los impuestos que les corresponde.

Por este motivo, algunos países están trabajando para castigar a las empresas que se ha demostrado que protagonizan estos entramados. Así, el parlamentario británico Philip Hammond ha desvelado que están desarrollando un plan para cobrar una nueva tasa a las compañías que eluden impuestos en su país. En este caso, la tasa va dirigida hacia las tecnológicas, con gigantes como Apple, Amazon o Google como objetivo.

Las compañías tecnológicas, que últimamente están en el ojo del huracán, tendrían que enfrentarse a nuevos impuestos por el dinero que generan y que luego declaran, principalmente, en países como Irlanda. El nuevo impuesto entraría en vigor en abril de 2019 y reportaría, de acuerdo con sus cálculos, cerca de 200 millones de libras esterlinas anuales –225 millones de euros–.

La tasa que quiere aplicar Reino Unido a las tecnológicas que tributan en paraísos fiscales
Hammond, a la espalda de Theresa May. | Foto: Andrew Yates/Reuters

La medida, aunque llamativa, apenas recaudaría una pequeña cantidad de la que ahora se les escapa, según algunos expertos. Por ejemplo, el economista Gabriel Zucman escribió en The Guardian que Reino Unido pierde el equivalente a 15.000 millones de dólares anuales simplemente por con lo que evaden las sociedades. Asimismo, la cantidad que estaría perdiendo la Unión Europea sería equivalente a una quinta parte del total de lo que recauda en impuestos corporativos.

En Reino Unido, en el año 2015, Apple pagó 12,9 millones de libras –14,5 millones de euros– en impuestos. En España, pagó 6,5 millones de euros. Hammond no niega, en cualquier caso, esta realidad y asume que la nueva medida “no resuelve el problema”. Con todo, sostiene que es una “señal” de su “determinación” para acabar con una situación que afecta notablemente a la riqueza del país.

La iniciativa no termina de convencer, por su laxitud, a los defensores de la equidad tributaria, tal y como ilustra la revista Quartz. “Se trata de una gota en el océano y no creo que a los gigantes tecnológicos les afecte mucho”, declara al medio Alex Cobham, director ejecutivo Tax Justice Network. “La cantidad potencialmente recaudable es tan pequeña en comparación a las ganancias de las compañías tecnológicas que no creo que nadie vaya a ver esto como una solución“.

De este modo, Cobham sugiere que si Hammond tuviera un interés genuino en combatir la evasión fiscal, se esforzaría –a través del Tesoro– en obligar a las grandes compañías a publicar los ingresos que tienen anualmente en cada país. Actualmente, matiza, es opcional.

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Dilemas climáticos

Manuel Arias Maldonado

Foto: John Macdougall
AFP

Mientras las tiendas de ropa siguen sin colocar su stock invernal debido a la benignidad del otoño y unos senderistas españoles despeñaban a un jabalí en los montes asturianos por el puro placer sádico de verlo morir, se celebraba en Bonn durante la pasada semana la llamada COP23, cumbre internacional dedicada al desarrollo del Acuerdo de París sobre Cambio Climático. En ella, los delegados de los países firmantes trataban de escribir la letra pequeña de aquel acuerdo, que desde su firma se ha visto debilitado por la salida de los Estados Unidos de Donald Trump. Éste, como tantos otros populistas de derecha, es un negacionista climático y actúa en consecuencia. Por eso, resulta mucho más significativa la dificultad que encuentra Ángela Merkel -apodada “la canciller del clima”- para que cumpla sus compromisos descarbonizadores esa formidable potencia industrial que es Alemania. Diga lo que diga cuando salga al estrado.

Yo vivía en Alemania cuando, en marzo de 2011, tuvo lugar el accidente en la central nuclear de Fukushima. Una ola de histeria se apoderó entonces de uno de los países con mayor conciencia medioambiental de Europa; aunque esto último, a juzgar por el singular caso noruego, no implique necesariamente una menor contribución a las emisiones globales. Merkel detectó la posibilidad de poner en marcha una política popular y decretó el cierre de las centrales nucleares alemanas, lanzando con ello el ambicioso Energiewende: un giro energético destinado a convertir Alemania en el país más limpio en el menor plazo posible. Paradójicamente y a pesar de una inversión en renovables no siempre eficiente, ahora el país depende más que nunca del carbón y está muy lejos de cumplir sus objetivos internacionales.

Se trata de un fracaso preocupante, dada la potencia intelectual e industrial de Alemania: si ellos no consiguen descarbonizarse eficazmente, ¿quién podrá? Pero lo sería aún más si no tuviéramos en Gran Bretaña el ejemplo contrario de una exitosa reducción de emisiones lograda por el camino más fácil: la imposición de un elevado precio al carbón que, desincentivando su uso, obliga a las empresas a la búsqueda de alternativas. Políticamente, el asunto puede ser más complicado y ahí está el problema de Merkel: en la pujanza que conserva en Alemania un sector del carbón del que dependen decenas de miles de empleos. El dilema está sobre la mesa en las negociaciones para la formación de gobierno. Mientras los Verdes están por la labor, los Liberales son reacios a empañar su regreso al gobierno con una política tan impopular. Es verdad que el 76% de los alemanes quiere acabar con el carbón del que depende el 40% de la electricidad nacional, pero los empresarios y trabajadores de las regiones afectadas no están tan convencidos.

Estamos ante la enésima demostracion de que el voluntarismo es una mala guía política. No basta con querer cerrar las centrales nucleares; ni siquiera con una firme voluntad descarbonizadora. Es necesario, también, arbitrar las medidas adecuadas para lograr una reducción significativa de emisiones sin especial detrimento para la capacidad energética global: quien esté pensando en el decrecimiento, que se presente a las elecciones. Recordemos todos estos matices, rabiosamente humanos, la próxima vez que cualquiera de nosotros participe en una conversación de sobremesa donde se culpe al “sistema”, en abstracto, de que no termine de llegar el invierno o ya nunca llueva.

Continúa leyendo: Una cadena humana logra rescatar a seis cachalotes varados en Indonesia

Una cadena humana logra rescatar a seis cachalotes varados en Indonesia

Redacción TO

Foto: CHAIDEER MAHYUDDIN
AFP

El lunes por la mañana, una manada de 10 cachalotes se quedó atrapada en las aguas poco profundas de una isla cerca del extremo noroeste de Sumatra. En cuanto fueron localizadas, varias decenas de vecinos, oficiales de la Marina, policía, guardacostas y activistas de organizaciones como World Wildlife Fund Indonesia se lanzaron a la playa de Ujung Kareng para ayudar en el rescate. Con barcos, redes y lonas, los voluntarios trataban de devolver a los cachalotes varados a alta mar. La imagen era impactante. Ellas, inmensas pero vulnerables, con sus más de 25 toneladas, oscuras en contraste con la costa indonesia. A su lado pequeños humanos se afanaban por salvarlas.

El tiempo era esencial en esta situación, en parte porque las ballenas que se acercan a la tierra corren el riesgo de asfixiarse y de sufrir fallos en los órganos. “Si pesa 60.000 libras y su cuerpo está destinado a flotar, entonces la gravedad le puede pasar factura”, dijo a The New York Times Regina Asmutis-Silvia, directora de la oficina norteamericana de Whale and Dolphins Conservation, una organización sin fines de lucro que ayuda contra el abandono de ballenas en Estados Unidos.

Además, la sensación de estar varada provoca una respuesta de estrés en estos animales. “Los niveles elevados de adrenalina también afectan a los órganos. Es similar a la de un humano que ha tenido un accidente automovilístico”, dijo Asmutis-Silvia.

Un rescate de casi 24 horas

Las 50 personas que se lanzaron a la costa estuvieron casi 24 horas tratando de rescatar a los cachalotes. Comenzaron el lunes por la mañana. Gracias a la rápida reacción y a la colaboración en forma de cadena humana de los voluntarios, pronto consiguieron trasladar con éxito a cinco de las ballenas a aguas más profundas. Sin embargo, otros tres estaban muy heridos y no consiguieron reflotarlos.

“El equipo parece decidido a trabajar durante la noche para liberar las ballenas restantes”, informó Whale Stranding Indonesia. Justo antes del amanecer, liberaron a las dos ballenas restantes. Sin embargo, “uno de los cachalotes que liberamos volvió a la orilla porque estaba demasiado enfermo o herido, por lo que hay cuatro muertos”, dijo a Efe el jefe del departamento de Asuntos Marítimos y Pesca en Banda Aceh, Basri. Las autoridades estuvieron todo el día siguiente vigilando a los cachalotes para asegurarse de que no regresaban a la costa.

¿Por qué llegaron tan cerca de la costa?

No está claro por qué la manada de ballenas nadó tan cerca de la costa. En la mayoría de los casos, los animales marinos que se quedan varados en las costas se debe a problemas de salud que afectan a su sistema de orientación, aunque también pueden influir factores externos como la contaminación, actividad sísmica, actividad sonar, anomalías en las mareas o cambios en los campos magnéticos de la zona.

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Varias personas observan a uno de los cachalotes varados. | Foto: Chaideer MAHYUDDIN/ AFP

El coordinador de comunicación para asuntos marítimos del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, en inglés) en Indonesia, Dwi Aryo, indicó a Efe que la causa de la muerte y del error en el rumbo de las ballenas se sabrá cuando realicen la autopsia a los cuerpos.

La directora de la oficina norteamericana de Whale and Dolphins Conservation valora que también pueda deberse a un error de navegación, los cambios en el entorno, una búsqueda caprichosa de comida o cambios en las mareas. “Los cachalotes tienden a viajar en grupo y es poco probable que abandonen a sus compañeras. Cuando están en grupos sociales muy unidos, están juntos en esto”, señaló la portavoz.

No es el único caso

No es el primer ni único caso de ballenas varadas. En febrero, más de 650 ballenas piloto se quedaron varadas en el extremo norte de la Isla Sur en Nueva Zelanda por razones que también se desconocen, y alrededor de 400 de ellas murieron. Los patólogos esperaban encontrar respuestas estudiando algunos de los animales muertos.

Este mismo miércoles ha fallecido una joven ballena que llevaba varada tres días consecutivas en las costas chinas. Los pescadores y la policía local la llevaron mar adentro con una embarcación, pero ella volvió a aparecer en la playa el martes y el miércoles, según informó la agencia oficial Xinhua.

Los cachalotes, que figuran como una especie en peligro de extinción, no se suelen encontrar en aguas de menos de 300 metros de profundidad, y suelen preferir áreas dos veces más profundas que eso, de acuerdo con las pesquerías de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica. Estos animales son los mamíferos de mayor tamaño del mundo, con una media de 15 metros y 36 toneladas en los machos, y tienen el cerebro más grande del reino animal.

Las ballenas son especialmente importantes para el ecosistema porque sus desechos fertilizan el fitoplancton, las plantas que producen la mitad del oxígeno del mundo.

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