Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

Yatai Market: la esencia de Asia en Madrid

Saioa Camarzana

Foto: YATAI MARKET
Facebook

En Madrid la oferta gastronómica es casi inabarcable. Restaurantes y bares abren y cierran a una velocidad tan trepidante que no da tiempo, en ocasiones, ni de poder tantearlos. La tendencia últimamente parece que son los mercados gastronómicos (ahí está el MadrEat que se celebra una vez al mes) con diferentes puestos en los que degustar comida de otros países y continentes. Una de las últimas aperturas, que lleva un par de meses en funcionamiento, llega en forma de mercado con cocina del sudeste asiático. Desde Japón a Tailandia pasando por China los letreros luminosos y los farolillos llaman la atención al pasear por la calle Doctor Cortezo, donde se ha establecido con bastante fuerza y poder de convocatoria el Yatai Market.

De momento los puestos no son más que cinco (en principio parece que se abrirán más) y están a las puertas de habilitar la terraza para poder disfrutar de una cerveza con alguno de los platos a degustar. En cuanto a la cerveza, con una barra en la primera parte del mercado y otra al fondo del pasillo, cuentan con la Mahou Maestra (recomendable a aquellos que les guste la cerveza con cuerpo y alta graduación), una selección de cervezas artesanales (a 4.90 euros quizá no sea apta para todos los bolsillos) y la siempre apuesta segura de la Alhambra por 3.5 euros.

Yatai Market: la esencia de Asia en Madrid 1
foto via yatai market Facebook

El primer puesto que nos vamos a encontrar a mano izquierda es la primera parada para todo foodie al que le gusten los baos chinos. El mini restaurante Hot Bao ofrece una carta de baos a precios asequibles que van desde los 3,20 a los 4,9 euros. El bao clásico es recomendable al igual que cualquiera de los dim sum, también en la carta, para el que piden un pedido mínimo dos unidades por no más de 2 euros. A su lado está el puesto Funky Chen en el que se agolpa la mayoría de las visitas con un menú de tallarines y arroces que oscilan entre los 6 y los 11 euros. De su carta lo que más resalta es el Pad Thai, con una base de fideos con verduras y ralladura de cacahuete, el plato estrella de la cocina tailandesa.

Yatai Market: la esencia de Asia en Madrid 3
Los baos definitivamente están de moda. Foto via Yatai Market Facebook.

A su lado está la barra de bebidas y unas mesas alargadas con taburetes para el primero que llegue al mercado. El fin de semana, cabe prevenir, se crean colas incluso fuera del recinto. El auge del street food y, sobre todo, de la comida asiática crea furor en la capital. A mano derecha un puesto de sushi a buen precio y, a su lado, Thai Cañí, donde apuestan por fusionar platos orientales con sabor castizo como los rollitos de cocido madrileño, de chicharrón o de salmón hawaiano que oscilan entre un euro y medio y los dos euros. El de salmón, servido en una hoja de lechuga, está exquisito.

Yatai Market: la esencia de Asia en Madrid 4
Japón en Madrid. Foto via Yatai Market Facebook.

El último puesto de esta primera sala está también dedicado a la cocina japonesa. Tienen un variado menú en el que poder degustar brochetas de langostinos, de pollo rebozado, de setas shitake, arroces, tallarines y el muy demandado ramen. A pesar de no conocer todos sus platos el ramen de miso no está a la altura; el sabor a miso se queda, simplemente, a mitad de camino. De hecho, la respuesta del camarero al pedir un poco de sal no fue otra que sacar un bote de sazonador, añadir dos cucharas y remover, un gesto que nadie debería ver en un lugar de comida. Un gesto feo para una primera visita a Yatai Market ya que se trata de un plato en el que la larga cocción de la sopa es el ingrediente estrella (para comer ramen un sitio altamente recomendable es Ramen Kagura,con una decoración divertida, en Calle de las Conchas).

Yatai Market: la esencia de Asia en Madrid 2
El ramen tampoco se queda atrás. Foto via Yatai Market Facebook.

Al fondo del recinto se encuentra otro puesto que de no saber que está puede pasar desapercibido. El Smok Mok, como se llama, ofrece una variada oferta de comida fusión entre la que sobresale la apuesta por las bolas de dragón, es decir, un plato con base de arroz y albóndigas ahumadas con salsa barbacoa japonesa y sabores asiáticos por 8.5 euros. También existe la posibilidad de pedirlo en bocadillo. Un buen cierre para la visita puede servirse aquí mismo con un orujo asiático de cereza, Kaoliang Chiev, a dos euros el chupito.

Aunque la propuesta es muy atractiva la calidad aún puede mejorar y de ser así la vida del primer mercado dedicado en exclusiva a la comida de Asia puede ser larga.

Dirección: Calle Doctor Cortezo, 10

Save

Save

Save

Continúa leyendo: Comerse el mundo sin salir de MadrEat

Comerse el mundo sin salir de MadrEat

María Hernández

Este fin de semana podemos volver a disfrutar de una oferta gastronómica de gran calidad y variedad en MadrEat, un espacio abierto en la plaza de Azca donde se alojan el tercer fin de semana de cada mes food trucks de chefs y restaurantes de todo tipo. Comidas de diferentes nacionalidades para todos los gustos que van desde los aperitivos hasta deliciosos postres hechos para los más golosos.

Comidas de diferentes nacionalidades para todos los gustos que van desde los aperitivos hasta deliciosos postres hechos para los más golosos

Una copa de vino con los mejores ibéricos, una buena cerveza y una hamburguesa o incluso un guiso tradicional para los que echan de menos las comidas de la abuela. Cocina peruana, española, colombiana, brasileña, venezolana, japonesa, argentina, italiana, mexicana… Desde luego, aquí no podrás decir que no has encontrado algo que te guste.
MadrEat ofrece un espacio donde chefs de renombre pueden ofrecernos sus mejores obras, pero también donde aquellos jóvenes cocineros que buscan abrirse paso en este mundillo puedan dar a conocer sus creaciones gastronómicas.

Este fue el primer street market de comida en Madrid, y aunque su primera edición fue en octubre de 2014, nunca es un mal momento para recordar que sigue ahí para que tengamos la oportunidad de deleitarnos con todas las maravillas que nos ofrece.

La Vermuneta | Foto via La Vermutería Zarro
La Vermuneta | Foto via La Vermutería Zarro

Aperitivos que dejan con ganas de más

Basta con entrar al recinto para tener ganas de probarlo todo. Una mezcla de olores y colores, sumados a un poco de música y muy buen ambiente, despiertan todos nuestros sentidos.

Empanadillas argentinas del foodtruck de Graciana. (Foto: Pelayo Menéndez)
Empanadillas argentinas del foodtruck de Graciana. (Foto: Pelayo Menéndez)

Empieza el paseo, y con él las dudas: todo tiene buena pinta, ¿qué elijo? Pero el hambre no espera, así que para ir abriendo boca mientras decidimos cuál va a ser el plato fuerte, por qué no empezar con un pequeño (o no tan pequeño) aperitivo. Aunque tampoco nos lo ponen nada fácil para tomar esta decisión: un poco de jamón de la Iberoteca, unas croquetas de La Trastienda o un vermut con una tapita en La Vermuzeta Zarro son algunas de las deliciosas opciones para empezar la ruta por los numerosos foodtrucks del mercado. Pero si hay un pequeño bocado que no puedes dejar de probar son las empanadillas argentinas de Graciana, especialmente las de confit de pato, aunque las hay para todos los gustos: ternera suave o picante, cordero, pollo y caprese.

Foto via Pilsner Urquell España @pilsner_ES
Foto via Pilsner Urquell España @pilsner_ES

Una vez decidido el aperitivo, habrá que buscar una bebida para acompañarlo, ¿no? Tampoco faltan opciones en este variado streetmarket. Para los más informales, una buena pinta de cerveza checa en Pilsner Urquell o un producto nacional: la cerveza madrileña La Virgen. Y para los más clásicos, una copa de vino en Flying Cow, el foodtruck que dice que “el vino es poesía embotellada”. También puedes empezar con una tradicional sangría o con un vermut si lo que quieres es un aperitivo de los de verdad, de los tradicionales.

¿Vamos a Sudamérica, a Asia, o nos quedamos en España?

Esta decisión sí que va a ser muy difícil. Y si vas en grupo, más todavía. Será como esa conversación de Whatsapp de los sábados para decidir restaurante, solo que con muchos restaurantes, y muchas tentaciones delante. La oferta es lo suficientemente grande como para ajustarse a los gustos de todos, pero quizás ese sea el problema. Probablemente sean necesarias unas cuantas paradas hasta que por fin podamos disfrutar de la comida sentados en uno de los rincones que MadrEat ha preparado alrededor de la plaza.
Entre toda la oferta gastronómica internacional, hubo algunos foodtrucks que captaron toda nuestra atención y a los que no nos pudimos resistir. Los sándwiches chilenos de San Wich son, sin duda, una de las opciones más apetecibles. Ternera acompañada de verduras y picante para los más atrevidos, o de queso para los más tradicionales. También tienen empanadillas, por si te has quedado con ganas de probar las argentinas. Es su sabor lo que nos conquista, pero todo hay que decirlo, la simpatía de estos chilenos también es un gran punto a su favor.

Foodtruck de Kinua, restaurante de comida peruana. (Foto: Pelayo Menéndez)
Foodtruck de Kinua, restaurante de comida peruana. (Foto: Pelayo Menéndez)

Seguimos enamorándonos de Sudamérica con la cocina peruana del chef Kiko Zeballos; en Kinua podemos probar el sabor de Perú en un sándwich de carne de cerdo desmenuzada con varias salsas de las que probablemente no recordarás el nombre, pero que definitivamente no olvidarás.
En el mismo continente, pero esta vez un poco más arriba, nos vamos a por una de las hamburguesas de MEAT, pero de las mini, que todo, hasta nuestro estómago, tiene un límite. Una carne de ternera sabrosa en el pan ideal y acompañada de patatas paja que te deja con ganas de probar mucho más.

La mayoría de estos foodtrucks cuentan con un restaurante en la capital española, algunos incluso tienen servicio a domicilio

Eso es solo una pequeña muestra de todo lo que nos hubiera gustado probar. Pero lo mejor de todo esto es que la mayoría de estos foodtrucks cuentan con un restaurante en la capital española, algunos incluso tienen servicio a domicilio, así que nos apuntamos el nombre de algunos para no quedarnos con las ganas de probar nada: comida venezolana de La Cuchara, el restaurante de cocina japonesa fusión Kabuki Kirei, la cocina tradicional modernizada de Arzábal o Picsa, una pizzería argentina.

El final más dulce

Más de uno pensará que es imposible que, después de todo lo que hemos probado, seamos capaces de comer algo más. Esta idea desaparece rápido cuando recorremos con la vista las carpas más dulces de MadrEat. Postres que van desde el clásico crepe francés hasta el pastel de nata portugués, pasando por las tartas y macarons de Mamá Framboise y los helados artesanales de Gola Tentazioni.
Para los que tenemos ese “segundo estómago” en el que siempre cabe algo dulce, este va a ser el peor dilema de la noche. Todo te apetece y todo lo quieres probar, y con razón. Pero puestos a elegir, un pastel portugués con un chocolate caliente puede ser la mejor opción si vas de noche, que ya empieza a notarse el fresquito. Y si eres de los que prefiere ir a lo seguro y no arriesgarse, la alta pastelería de Mamá Framboise, del chef Alejandro Montes, nunca defrauda.

Tartaleta de frambuesa y Pie de Limón de Mama Framboise | Foto via @mamaframboise
Tartaleta de frambuesa y Pie de Limón de Mama Framboise | Foto via @mamaframboise

Los que pensáis que comerse un postre es realmente misión imposible, no os podéis ir sin aunque sea probar un pequeño bocadito dulce. Para eso están los macarons o las cookies, que podemos encontrar también en esta pastelería y que nos dejarán un muy buen sabor de boca. Aunque siempre queda la opción de siempre: ¿compartimos postre?

Definitivamente, Sudamérica puede presumir, al menos en este streetmarket, de conquistar nuestros paladares como nadie. Aunque en lo que a dulces se refiere, nos vamos acercando más a nuestro continente, porque no hay nada como la pastelería francesa. En MadrEat nos han probado que es posible comerse el mundo en tan solo unos pocos metros. Unos metros llenos de buen rollo pero, sobre todo, de buena comida.

Comerse el mundo sin salir de MadrEat 2
MadrEat vuelve este fin de semana a Madrid. | Foto: MadrEat

Continúa leyendo: Bao, el bocadillo chino que desbancará a la hamburguesa

Bao, el bocadillo chino que desbancará a la hamburguesa

Redacción TO

La historia del bao se remonta a los tiempos de los Tres Reinos (siglo III). Zhuge Liang, canciller del estado de Shu Han, regresaba victorioso junto a su ejército en una campaña en las lejanas tierras de Nanman cuando se encontró con un río de corrientes peligrosas que desafiaba el regreso a casa. Después de tantos intentos –todos infructuosos-, Zhuge preguntó en los pueblos cómo atravesar sus aguas rápidas. Preguntó y preguntó hasta que un hombre viejo le contó que, antiguamente, los bárbaros ofrecían 49 cabezas de entre sus hombres para satisfacer a la deidad del río y atravesarlo así con paso tranquilo. Liang, que no fue partidario de la propuesta, decidió maquinar una ofrenda tramposa: sus hombres mataron a los animales que llevaban consigo y utilizaron su carne para rellenar unos bollos a los que dieron forma de cabeza humana. Una vez las lanzaron al río, sus aguas se amansaron y las tropas pudieron cruzarlo sin esfuerzo.

Cerveza y bao, plan perfecto (Foto: Bao Bar Madrid)
Cerveza y bao, plan perfecto (Foto: Bao Bar Madrid)

Aquella masa recibió el nombre de mantou y hoy día se mantiene como la base del bao. Sin este, el bao no tiene sentido. Es el ingrediente ineludible: el arroz de la paella. No se produce con una levadura que deba ser horneada, como nuestro pan, sino que se hace al vapor. Luego se mezcla con una pasta de azúcar –convierte cada bocado en un placer inmenso- y el resultado es una masa muy tierna, esponjosa, tan suave que es irresistible.

Si bien los baos son originarios del norte de China, la realidad es que se come en todo el país y en todo el mundo. Uno puede recorrer las calles de Pekín y ver en cada parada, a cada paso, cómo los chinos se lo comen mientras caminan, a todas horas, aunque preferiblemente por la mañana y siempre con las manos. En este sentido, han nacido todo tipo de locales en Madrid y en otras ciudades de España especializados en esta delicia china y se las ingenian con recetas imaginativas y sorprendentes: papada de cerdo ibérico, panceta con salsa china, entraña de cebón con ajos crujientes, mollejas de ternera y chimichurri. Y un largo etcétera que incluye recetas vegetarianas como el bao relleno de frijoles, excepcional.

Muestras que abren el apetito. (Foto: Pambao)
Muestras que abren el apetito. (Foto: Pambao)

Pero como el más común tiene cerdo, dejamos a los más aventurados la receta para preparar, según The Guardian, el mejor bao del vecindario.

Ingredientes esenciales

Para el mantou:
2 cucharaditas de levadura
275ml de agua tibia
30 g de azúcar
500 g de harina
½ cucharadita de sal
1 cucharadita de aceite de oliva

Para la carne de cerdo rojo cocido:
500 g de panceta de cerdo
1½ cucharadas de azúcar
2 cucharadas de aceite de oliva
2 dientes de ajo pelados
1 rebanada jengibre pelado
Un trozo de corteza de casia (o una pequeña rama de canela)
2 cebollas
2 frutos de anís estrellado
1 ½ cucharadas de salsa de soja
50ml de arroz chino
300ml de caldo vegetal o agua

Preparación

Para el mantou:
1. Mezclar la levadura con el agua tibia y una pizca de azúcar y dejar que se active.
2. Una vez activado, combinar la mezcla con el resto del azúcar y de los ingredientes en un tazón o bol y remover hasta conformar una masa suave.
3. Amasar durante unos diez minutos.
4. Hacer de la masa una bola, colocarla en un bol con aceite y cubrir el bol con un paño limpio y dejarlo en un lugar caliente hasta que doble su tamaño (alrededor de una hora).
5. Perforar la masa y volver a amasarla durante unos minutos para luego devolverlo al bol, taparlo y dejarlo reposar en un lugar cálido durante 20 minutos.
6. Estirar la masa hasta formar un rectángulo largo y delgado.
7. Enrollar la masa y y dividirla en 10 piezas.
8. Poner una olla con agua fría para prepararla al vapor.
9. Alinear la olla de vapor con muselina o papel de cocina y colocar unos pocos bollos -nunca más de cuatro- en la parte superior, pues se expandirán durante la cocción.
10. Cubrir la olla y dejarlo al vapor durante 20 minutos; luego apagar el fuego y dejar en el vapor de agua durante 2 minutos.
11. Retirar los bollos de uno en uno.

Para la carne de cerdo:
1. Colocar la panceta en una cacerola, llenarla con agua fría y ponerla en ebullición.
2. Cocinar a fuego lento durante unos 20 minutos, retirar la espuma que comenzará a salir.
3. Retirar la carne de cerdo y dejar que se enfríe. Desechar el agua de cocción.
4. Trocear la carne una vez se enfríe.
5. En una sartén a temperatura media, derretir el azúcar con aceite vegetal. Tras un par de minutos y con el azúcar caramelizando, añadir la carne de cerdo. Mantener la fritura durante 5 minutos.
6. Añadir todos los ingredientes en una sartén y cocinar a fuego lento, tapado, durante 45 minutos, removiendo con frecuencia.
7. Retirar la cubierta, desechar la rodaja de jengibre, la corteza de casia, los frutos de anís estrellado y reducir la salsa hasta que se vea espesa y la carne brillante.
8. Recalentar el mantou en el vapor y luego servir.

Continúa leyendo: Guía básica para pasar de las cañas a la cerveza artesanal

Guía básica para pasar de las cañas a la cerveza artesanal

Clara Paolini

Que la cerveza artesanal es una moda que ha llegado para quedarse es un tópico que se escucha en todas partes, pero también una verdad que vemos corroborar día a día. Los bares especializados brotan como setas en las grandes ciudades, resulta cada vez más habitual ver botellines “raros” en las tiendas y quien no tiene algún amigo que sueña con lanzar su propia marca, al menos conoce a alguien que haya experimentado en casa con kits para fabricar su propia cerveza casera.

Aunque lo habitual sigue siendo disfrutar de una tarde de cañas sin prestar la más mínima atención a la marca que se consume, al menos ahora más gente es consciente de que hay vida más allá de la típica Mahou, Estrella o Cruzcampo, ¿por qué no explorar este nuevo abanico de posibilidades cerveceras? Las típicas cañas anónimas y las chinolatas callejeras seguirán formando parte de nuestro alegre menú alcohólico, pero de vez en cuando, merece la pena hacerle un regalo a nuestras papilas gustativas.

Hay una cerveza para cada momento, se huelen, se saborean y conviene retenerlas en el paladar en lugar de echarse directamente al gaznate. No es lo mismo zamparse una hamburguesa en cualquier establecimiento de comida rápida que en un restaurante de mantel, ni tiene nada que ver un vino de brik para hacer kalimotxo que un Rioja gran reserva, así que con la cerveza ocurre lo mismo. No hace falta ser un sibarita ni dejarse el bolsillo en productos gourmet para disfrutar de la gastronomía, pero de vez cuando, merece la pena explorar nuevos productos.

Puede que la vida fuera más fácil cuando para beber una cerveza bastaba con decir “una caña” o “un tercio”, pero también era más monótona y aburrida. Así que para todos aquellos sedientos y curiosos, respondemos a las principales dudas y mitos sobre la cerveza artesanal. Aquí va la lista sobre todo lo que siempre quisiste saber sobre la cerveza artesanal y nosotros nos atrevimos a preguntar.

cerveza-artesanal-queremos-cerveza
Y nosotros también, pero si es artesanal mejor

¿De verdad hay un ‘boom‘ de cerveceros artesanales en España o se lo han inventado los medios?

En los últimos años, la cerveza artesanal ha llenado titulares (La crisis dispara un 1.600% la fiebre por la cerveza artesana en España – El Mundo, El ‘boom’ de la cerveza artesanal en EspañaExpansión, La gran explosión de las cervezas artesanas españolas – El País), ¿pero es tan cierto como pinta?

Mª Paz González, de la tienda especializada Birra y Paz (c/ Menorca 9), opina que sí, que es cierto que es un sector en pleno crecimiento, pero también que los datos deberían relativizarse. El Mundo mencionaba en su artículo que España se sitúa a la cabeza de Europa en el aumento de micro fábricas de cerveza, ya que el número de este tipo de empresas ha crecido cerca de un 1.600% entre 2008 y 2015. “Porcentualmente parece una burrada pero ¿qué hemos pasado, de 1 a 5? Es un mercado en crecimiento, sí, pero poniendo los datos en porcentajes y no en cifras absolutas parece una barbaridad. Piensa que pasar de 1 a 2 es un crecimiento del 100%”, comenta Paz. Según su parecer el mercado sigue siendo “microscópico”, y buen ejemplo de ello es que sus clientes suelen bromear sobre que siempre son los mismos cuatro gatos los que visitan los diferentes establecimientos especializados y prueban las nuevas marcas. De ahí la sensación de que los amantes de la cerveza artesanal forman una pequeña secta donde reina la endogamia.

cerveza-artesenal-birra-y-paz-1
Mª Paz González, en su establecimiento Birra y Paz, tienda obligatoria para los amantes de la cerveza en Madrid en c/ Menorca 9.

Por otro lado, a pesar de los buenos augurios, hay un dato importante a tener en cuenta: hoy por hoy, la oferta es mucho mayor que la demanda, lo que viene a decir que hay más productores de cerveza que consumidores reales. Sin embargo, como el resto de profesionales del sector, Paz se muestra positiva: “Se podría solucionar animando a la gente a probarlas, haciendo que sientan curiosidad, que experimenten. Sucederá como con el mercado del vino, que de aquí unos años habrá mayor conocimiento del producto y la gente sabrá valorarlo mejor”.

¿Por qué las cervezas artesanales son más caras?

Como suele ocurrir en el resto del mercado, en el mundo de la cerveza el baremo calidad-precio también impone su lógica. No es que las grandes marcas ofrezcan un producto mejor ni peor, sino que son diferentes. Las artesanales son más caras porque utilizan unas materias primas de más calidad y en mayor cantidad. Por ejemplo, el precio del lúpulo está por las nubes y los cerveceros artesanales suelen necesitar mucho más que en las de las grandes compañías en su proceso de fabricación.

cerverza-artesenal-cosmos
Alberto Calabrese y Samuel Liviano, las caras detrás de Cosmos, cerveza artesana de calidad.

Además, los lotes que producen son más pequeños y en esta industria, como en el resto de mercados, prevalece la economía a gran escala. Alberto Calabrese, uno de los socios detrás de la marca de cervezas artesanas Cosmos, explica que la cerveza artesanal respeta los tiempos de elaboración y maduración, intentando ofrecer calidad en un mercado donde predomina la típica Premium American Lager de las cañas: “Por lo general, la cerveza artesanal está elaborada con un 100% de malta de cebada, y no lleva lo que se conocen como adjuntos (cereales baratos que sirven para aumentar la cantidad de alcohol o abaratar la producción)”.

Hay quien dice que es más sana, otros que mantiene una economía de apoyo a las pequeñas empresas en lugar de a las grandes corporaciones mucho más beneficiosas, pero en lo que casi todo el mundo está de acuerdo es que pagar un poco más de vez en cuando, merece la pena.

¿Cómo elegir una cerveza artesanal entre los cientos de marcas y variedades?

En cualquier tienda o bar de cervezas artesanales mínimamente decente, quien esté detrás del mostrador o de la barra suele conocer el producto. Es más, lo más habitual es que no sólo sepa explicar el sabor y características de cada cerveza porque las haya probado casi todas, sino que también suelen estar encantados de recomendar, enseñar y hablar sobre su pasión con los no iniciados. Siempre es mejor compartir tus gustos para que no acabes tomándote una cerveza que la vas a rechazar, a lo mejor porque tiene unas características de olor o de sabor muy extremos. ¿Te parece algo denso y con cuerpo?, ¿ligero y frutal? Hay de todo y para todos, y tampoco está mal aventurarse a probar sin saber qué esperar, pero un consejo: si de verdad quieres disfrutar de algo te que gusta, es mejor preguntar que elegir tu bebida porque tenga una etiqueta bonita o un nombre atractivo.

cerveza-artesenal-guia-basica-1
Si tienes alguna duda, consulta a tu cervecero | Foto: Rafael Marchante / Reuters.

“Siempre es mejor que alguien te vaya asesorando o encaminando hacia algo que te guste y que luego tu paladar te vaya pidiendo otras cosas. Cuanto más tomas, más te gusta. Diría casi el 100% de la gente que toma este tipo de cerveza y lo hace de una manera sensata (no los que eligen cerveza por su maravillosa etiqueta), no la pueden dejar. Una vez que has dado este paso, la marcha atrás es irreversible”, asegura Paz, quien lo experimentó en su propia piel.

¿Hay gente a la que no le gusta la cerveza pero sí las artesanales?

Aunque suene increíble, sí, por supuesto. Paz me habla de una amiga cercana que lo único que tomaba eran claras; una de esas personas a las que no le gusta el sabor de la cerveza normal que suele tomarse de cañas. “Sin embargo, un día probó una IPA (India Pale Ale) y quedó enamorada. A partir de ese momento si toma cerveza tiene que ser de ese estilo; refrescante, que no sea demasiado extrema, que tenga mucho aroma…”. Para alguien que no le guste la cerveza pero quiera probar con las artesanales, Paz recomienda, por ejemplo, la American Pale Ale de La Axarca, que tiene un atractivo olor frutal a mango.

cerveza-artesenal-bebe-1
Aunque no te guste la cerveza, es muy posible que algunas artesanales lleguen a encantarte.

¿Con qué comida va bien la cerveza artesanal?

Las cervezas artesanales son muy buenas compañeras en una comida, y gracias a su amplísima variedad combinan perfectamente desde con entrantes hasta los postres. Lejos de los maridajes típicos que cabría esperar, en Birra y Paz hicieron uno de cervezas con helados, combinando variedades para ver cómo las artesanales modifican o complementan los sabores de forma sorprendente. Las cervezas  “tienen infinitas posibilidades para maridar, incluso más que los vinos. Lo que ocurre es que la cerveza siempre se ha asociado a un producto más barato, como una introducción a la comida y yo creo que hay que ir descartando este mito”, comenta Paz.

Como regla general, lo mejor es elegir cervezas que complementen el plato y que no tapen ni se queden por detrás de lo que estás comiendo, sino que le den la mano combinando, acentuando y bailando con los sabores. Por ejemplo, una American Pale Ale, como la Apollo de Cosmos, que es una cerveza con cierto amargor y bastante aromática va muy bien con comidas especiadas o picantes ya que hace que los sabores no sean tan agresivos en la boca, pero por el contrario, la Dark Matter de la misma marca, que es una cerveza negra Imperial Stout con 9º de alcohol combina mejor con postres de chocolate.

cerceza-artesanal-cosmos-apollo
La Cerveza Cosmos Apollo combina bien con platos picantes.

En general, las cervezas más ligeras van bien con platos grasos debido a su capacidad para refrescar y limpiar el paladar, así que si tienes delante de ti un plato con grasa, no elijas una cuádruple con mucho cuerpo y densidad que se te quede adherida a la boca, ya que ese tipo de cerveza puede que vaya mejor con alimentos más frescos o con los postres.

¿Cómo se bebe una cerveza artesanal?, ¿en botella, vaso o copa?

Todos los profesionales coinciden: “Nunca en botella. Jamás”. El sentido del gusto se desarrolla en el olfato, por lo que es indispensable servir la cerveza en una copa o vaso que acentúe los aromas. Servidas en botellín, las cervezas artesanales no revelan en su totalidad la variedad de olores y sabores, y además, no contaremos con una parte importante de la experiencia de la cata, que es la parte visual. El color, la textura, la espuma… “Si bebes directamente del botellín estarás valorando un producto de forma parcial, perdiéndote muchas cosas”, dice Paz.

cerveza-artesenal-vaso-copa-botella1
Un vaso para cada cerveza. | Imagen: www.elrincondelcervecero.com

Además, aunque no hace falta ponerse demasiado tiquismiquis, el tipo de vaso o copa en el que se sirva la cerveza sí importa. Como en el caso de los vinos, la forma determina las cualidades a resaltar de cada bebida, y dependiendo de cómo sea la cerveza, interesa más que la copa tenga un determinado diseño u otro. Sin embargo, a pesar de la variedad, hay ciertos vasos bastante polivalentes que sirven para casi todo tipo de cerveza artesanal, y algunos expertos dicen que basta optar por algo que permita hacer salir el aroma de forma apropiada.

¿A qué temperatura se deben beber las cervezas artesanales?

Aunque se suele preferir que las cañas estén lo más frías que sea posible, en el caso de la cerveza artesanal no es así. Cuanto más fría esté la cerveza más detalles quedarán escondidos, y servirla congelada no suele ayudar a captar el verdadero sabor y los aromas que desprende. Sin embargo, no hay una temperatura adecuada estándar, sino que dependiendo del tipo, conviene servirla a una diferente. Por este motivo, las cervezas artesanales están empezando a mostrar en sus etiquetas una recomendación de la temperatura ideal a la que deberían servirse, pero como regla general, este gráfico podría servir como orientación:

cerveza-artesenal-temperatura
Algunas es mejor beberlas más calientes de lo que imaginas. | Imagen: www.cervezaartesana.es

 ¿Se puede beber cerveza artesanal sin acabar siendo hipster en el intento?

La cerveza y los hipsters están estrechamente relacionados, básicamente por el amor que profesa esta ‘tribu urbana’ a todo lo que sea alternativo, en edición limitada y fuera del circuito comercial de las grandes compañías, cumpliendo la cerveza artesanal dichos atributos.

Sin embargo, una buena noticia: la cerveza artesanal no la inventaron los hipsters, y partiendo de esa base, no hace falta acabar convertido en uno para disfrutar de sus infinitos sabores, texturas y variedades. Tanto es así que la cervecera artesanal sudafricana Garagista se desmarca del mito utilizando las bromas hacia los propios hipsters como reclamo:

cerveza-artesenal-hipsters
La cerveza artesanal anti hipsters | Imagen: Garagista.

“Mientras afinabas tu banjo nosotros estamos consiguiendo la afinación perfecta de nuestra cerveza, cada vez que bebes una Garagista el grupo favorito de un hipster se vuelve comercial, si tu bici solo tiene una marcha sigue pedaleando porque esta cerveza no es para ti o para aquellos que saben que Los Ramones hicieron música, no camisetas”.

¿Cualquiera puede cumplir el sueño de ser fabricante de cerveza?

Paz comenta que todo el mundo puede hacer su propia cerveza casera, pero vivir de ello no es tan fácil como parece. Hay una competencia feroz dentro del mercado, y lo que hace unos años valía ha dejado de servir. Por su lado, Alberto de Cosmos tiene una opinión parecida: “Hacer cerveza es fácil, lo que no es tan fácil es hacer un producto por el que el consumidor, cada vez más entendido, esté dispuesto a pagar. Por otro lado, montar una fábrica no es barato. La inversión mínima y poco recomendable es de 50.000€, pero si se quiere montar un fábrica de verdad que tenga posibilidades a largo plazo estamos hablando de un mínimo de 200.000€”.

De todas formas, no todos lo que se dedican a la cerveza tienen una fábrica y como ejemplifica el caso de Cosmos, cada vez son más los que se animan a dar el paso e intentarlo:  “Durante tres años decidimos formarnos lo máximo posible e hicimos nuestros experimentos, primero en el garaje de un amigo, después en el sótano de la Tienda de la Cerveza y finalmente en un pequeño local que alquilamos. A principios de este año decidimos dar el salto como nómadas (marcas que no tienen su propia fábrica) y actualmente nos encontramos en varias tiendas y bares de Madrid”.

Por qué la cerveza se considera (¿erróneamente?) una bebida típicamente masculina

A millones de mujeres les encanta la cerveza, pero sigue existiendo cierto cliché sexista que ha extendido la falsa creencia de que es una bebida para hombres. Si en un restaurante un hombre y una mujer piden una cerveza y un cocktail, lo más probable es que el camarero le sirva la cerveza a él sin molestarse en preguntar. Se trata de algo cultural y social que ya está cambiando, pero lo cierto es que entre los productores y profesionales del sector de la cerveza artesanal, hay más hombres que mujeres.

cerveza-artesenal-mujeresTal y como comenta Paz , ejemplo inmejorable de mujer cervecera, este hecho no deja de resultar paradójico porque inicialmente la cerveza no era un producto que elaborasen los hombres. “Eran las mujeres las que la hacían en casa, formaba parte de la dieta e históricamente ha tenido un componente femenino muy importante,  pero sí es verdad que hoy por hoy se asocia a un mundo masculino “.

Y por último, un secreto experto: ¿cómo beber cerveza toda la noche sin emborracharte?

Si lo que buscas al beber cerveza es justamente emborracharte, puede que no le veas mucho sentido a esta pregunta. Pero hay gente para todo, y si de verdad quieres probar los cientos de variedades y no morir en el intento, el famoso cervecero Jim Koch, dueño de Boston Beer Company y creador de la Samuel Adams, tiene un truco que no tiene nada que ver con la cerveza sin alcohol. En una entrevista publicada en la revista Esquire, este gurú reveló que el secreto para no acabar como Las Grecas es tan simple como efectivo: Levadura activa seca (como la que venden en el supermercado) mezclada con un poco de yogur.

Con este remedio, el AHD descompone el alcohol ingerido antes de que se integre al torrente sanguíneo, y por lo tanto, llegue al cerebro, mitigando así sus efectos. El propio reportero de la revista estadounidense se tomó seis cucharadas de levadura antes de meterse entre pecho y espalda seis latas de cerveza, y para su sorpresa no se emborrachó. ¿Beber cerveza sin emborracharse pierde la gracia? Eso deberás responderlo tú mismo, pero esperamos que después de este artículo al menos la que pidas de vez en cuando, sea artesanal.

cerveza-artesal-bares

Continúa leyendo: Kimchi, el caleidoscópico plato surcoreano que lo peta en Occidente

Kimchi, el caleidoscópico plato surcoreano que lo peta en Occidente

Raquel Céspedes Guirao

¿Qué tiene el Kimchi que fascina a Oriente y Occidente? Este plato surcoreano se ha erigido en símbolo de la conocida como gastrodiplomacia, algo así como lo del palo y la zanahoria, pero haciendo más hincapié en el alimento como nexo de unión. Cocinado a base de verduras sazonadas, no hay nada más identitario de la cultura surcoreana que este plato.

A woman makes traditional Korean side dish kimchi, or fermented cabbage, during the 2014 Seoul Kimchi Making and Sharing Festival at Seoul City Hall Plaza in Seoul November 14, 2014. More than 2,300 volunteers made 250 tonnes of kimchi on Friday to give away to needy people during the winter season.   REUTERS/Kim Hong-Ji (SOUTH KOREA - Tags: FOOD SOCIETY) - RTR4E3RR
Una mujer elabora el tradicional Kimchi. (Foto: Kim Hong-Ji / Reuters)

El Kimchi es una forma de preparar las verduras, mediante fermentación para poder disponer de ellas fuera de temporada. Debido al clima frío de Corea del Sur las verduras no se pueden cultivar durante todo el año, por ello idearon este sistema de conservación de verduras. Su versión más tradicional se hace con una base de col china deshidratada con sal y acompañada de otras crudités, aliñadas con ajo, jengibre, salsa de pescado y una generosa cantidad de copos de chile coreano. Asimismo, es una comida complementaria o ingrediente para otras recetas como Kimchi Jigae (estofado), Kimchi Kuk (sopa), Kimchi Bukum Bab (arroz frito), Kimchi Bibimkuksu (fideos), o Kimchi Mandu (empanadillas).

kimchi_plato_surcoreano
Una mujer surcoreana prueba un plato de Kimchi. (Foto: Kim Kyung Hoon / Reuters)

El arraigo de este plato es tal en Corea del Sur que es inimaginable un hogar sin Kimchi. De hecho, fue hasta un alimento moralizante para las tropas surcoreanas durante la guerra de Vietnam. El gobierno coreano pidió a los americanos que les ayudaran a distribuirlo entre su ejército, cuyo comandante en jefe de las tropas, Chung Il-kwon, llegó a confesar que “deseaba el kimchi más que a su propia mujer”.

El Kimchi sobrepasa los limites de un plato. Su importancia y sentido definen a todo un país y su cultura. Así lo entendió la UNESCO que declaró el ritual de preparación de las conservas, el Kimjang Kimchi, Patrimonio inmaterial. “La práctica colectiva del “kimjang” -el modo de preparar y compartir colectivamente esas conservas- reafirma la identidad del pueblo coreano y ofrece una excelente ocasión para fortalecer la cooperación familiar”. Alrededor del Kimchi se juntan familias, se comparten historias y se arreglan diferencias. Durante los días de invierno, todo el vecindario se reúne para cortar, lavar y salar las verduras que serán fermentadas. Antes de que llegaran las neveras al mundo, las verduras se conservaban en vasijas de barro que se enterraban bajo tierra para evitar que el contenido se congelase.

A South Korean restaurant owner scoops out some spicy red pepper paste from one of many pots containing various sorts of homemade kimchi (fermented vegetables) and pastes in Damyang April 27. Preparing these foods has traditionally been one of the most important tasks for Korean housewives, but young wives have recently begun buying them from the supermarket as today's smaller family sizes make ready-made kimchi both convenient and more economic. - RTXIDU8
Un restaurante surcoreano elabora el kimchi de la forma tradicional fermentando las verduras en vasijas de barro. (Fotos: Yun Suk Bong / Reuters)

Kimchi todo el año

Este método de conservación permite que haya Kimchi durante todo el año. Las posibilidades de elaboración son variadas y adaptables a cada una de las estaciones del año. Durante el invierno se suele servir el Baek Kimchi y el Dongchimi. En primavera, las verduras son consumidas en fresco, como el Geotjeoli kimchi, una especie de ensalada de sabor agrio y ligero. En verano, rábanos y pepinos son las bases del kimchi estival, que suele ir acompañado de pescados o moluscos. Finalmente, en otoño el plato estrella es el baechu kimchi, que se prepara añadiendo a la hoja entera de la col un condimento llamado sok.

An unidentified woman tastes of kimchi, traditional pungent vegetable, to donate to needy neighbors for winter preparation at a government building in Seoul, South Korea, Wednesday, Oct. 28, 2015. About 100 volunteers made 5,500kg of kimchi. Made with cabbage, other vegetables and chili sauce, kimchi is the most popular traditional food in Korea.(AP Photo/Ahn Young-joon)
El kimchi puede consumirse en cualquier estación del año. (Fotos: Ahn Young-joon / AP Photo)

Entre las propiedades que se le atribuyen al Kimchi se encuentra la de limpiador de los intestinos y estimulante del apetito. Además, investigaciones recientes han establecido que el Kimchi contiene una gran cantidad de vitamina C y carotenos, así como también proteínas, carbohidratos, calcio, y vitaminas A, B1 y B2. Pero como todo, su ingesta abundante y consumo elevado son factores de riesgo de cáncer de estómago.

Kimchi en el espacio

Si es difícil imaginar para los coreanos un día sin Kimchi, imagina lo que supondría para toda una expedición espacial. Cuando en 2008 Corea del Sur envió a su primer astronauta al espacio no escatimó en nada. Y menos en Kimchi. El plato estrella surcoreano estuvo flotando en la órbita terrestre después de que el Gobierno invirtiera varios millones de dólares en investigación para matar las bacterias y reducir los olores.

kimchi_espacio
El Gobierno surcoreano invirtió millones de dólares para enviar kimchi al espacio. ( Foto: International Space Station)

“Cuando comes tu propia comida tradicional, te sientes apoyado emocionalmente”, llegó a confesar Yi So-yeon, la primera coreana y una de las primeras mujeres asiáticas en ir al espacio.

Envasado pierde gracia

Si después de leer este artículo eres de los que restan importancia a los rituales culinarios y prefieren confiar en el plato envasado en lata te advertimos de que los efectos probióticos brillan por su ausencia, además de que cuesta un ojo de la cara.

Ethnic Koreans sell kimchi, Korean pickled cabbage, at a market in Yuzhno-Sakhalinsk, Russia on Wednesday, Oct. 24, 2007.  (AP Photo/Burt Herman)
La verdura empleada para el kimchi debe estar a temperatura ambiente durante cinco días. ( Foto: Burt Herman / AP Photo)

Receta básica

Ingredientes:

1 cabeza mediana de col o repollo
1/4 taza de sal marina o sal kosher
1 ajo rallado (cinco a seis dientes)
1 cucharada de jengibre rallado
1 cucharada de azúcar
1-5 cucharadas de hojuelas de pimiento rojo coreano o gochugaru (se puede conseguir en Amazon)
8 oz de rábano coreano o daikon, peladas y cortadas en juliana
4 manojitos de cebollín picado

Preparación:

1. Corta la col o repollo en cuatro partes y remueve el centro. Corta cada cuarto en tiras de dos pulgadas de ancho aproximadamente.

2. Coloca la col en un tazón grande con sal. Utiliza las manos para masajearla hasta que empiece a ablandarse un poco. A continuación, añade agua hasta cubrirla. Pon un plato sobre la mezcla y un objeto pesado encima, como un frasco o una lata de frijoles. Deja reposar durante 1 ó 2 horas.

3. Lava la col con agua fría tres veces y drena en un colador por 15 a 20 minutos. Enjuaga y seca el recipiente que usaste para salarla y resérvalo para el paso 5.

4. Por separado combina el ajo, el jengibre, el azúcar y 3 cucharadas de agua en un tazón pequeño. Mezcla hasta formar una pasta suave. Agrega las hojuelas de pimiento coreano al gusto (de una a cinco cucharadas).

5. Combina las verduras y la pasta. Aprieta suavemente la col para que escurra el agua restante y devuelve al recipiente junto con los rábanos, el cebollín y la pasta.

6. Usando las manos, mezcla y fusiona todos los ingredientes. Que la col quede bien cubierta.

7. Introduce el kimchi en un frasco, presionando hacia abajo hasta que la salmuera cubra las verduras. Deja por lo menos una pulgada de espacio entre la tapa y el contenido. Sella el frasco con la tapa.

8. Para la fermentación: deja el frasco a temperatura ambiente durante cinco días. Es posible que se aprecien algunas burbujas en el interior o que la salmuera se filtre por arriba, por lo que es recomendable colocar un tazón o plato bajo el frasco por cualquier desbordamiento.

9. Presiona las verduras hacia abajo con una cuchara limpia (esto libera los gases producidos durante la fermentación). Cuando el kimchi sepa lo suficientemente bien para tu gusto —luego de 5 días, más o menos— guarda el frasco en el refrigerador. Se puede comer de inmediato, aunque sabe mejor y queda en su punto después de una o dos semanas.

TOP