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Las protestas postelectorales en Kenia dejan al menos 24 muertos

Foto: Thomas Mukoya
Reuters

Al menos 24 personas han muerto por disparos de la policía en las protestas postelectorales que se registran desde anoche en diferente zonas de Kenia. Así lo ha confirmado la organización humanitaria Comisión Nacional para los Derechos Humanos de Kenia (KNCHR). Entre las víctimas mortales hay dos  menores. En un principio, el balance era de cuatro personas muertas, pero según ha ido avanzando la jornada la cifra ha ido creciendo y no se descarta que en las próximas horas el número de muertos ascienda notablemente. Las protestas en contra de la reelección del presidente Uhuru Kenyatta continúan este sábado en Kenia tras una noche de violentos enfrentamientos entre manifestantes y la Policía, que ha disparado contra ellos munición real y gases lacrimógenos.

Del total de víctimas, 17 han muerto en suburbios de Nairobi, que desde anoche viven una gran tensión por enfrentamientos entre la Policía y seguidores de la oposición, que no acepta la victoria electoral del presidente.

Las protestas continúan en estos momentos en diferentes puntos del país. En Kisumu la Policía ha cortado el acceso al centro de la ciudad y en el suburbio de Kibera, en la capital, las fuerzas de seguridad lanzan gases lacrimógenos contra manifestantes y periodistas, a quienes impiden acercarse a las protestas.

Las protestas postelectorales en Kenia dejan al menos dos muertos 2
Partidarios del líder opositor Raila Odinga, lanzan piedras en Mathare, Nairobi | Foto: Thomas Mukoya / Reuters

La situación es especialmente tensa en Kibera, donde un periodista de la televisión local KTN fue arrestado esta mañana tras informar de que la policía lanza gases lacrimógenos contra los medios para que no accedan a los puntos de protestas. Médicos sin Fronteras ha informado a través de su cuenta de Twitter que han atendido a 19 heridos desde la pasada noche en el barrio de Mathare.

La noche ha sido especialmente tensa en las localidades de Kisumu, Migori y Siaya, y también en diferentes suburbios de la capital como Kibera, Mathare, Kawangware y Dandora, Luckysummer y Babadogo, según han relatado a EFE varios testigos. Desde el mismo instante del anuncio de la victoria electoral de Kenyatta, que se produjo podo después de las 22.00 hora local (19.00 GMT), los incidentes han sido constantes.

En contraste con esta situación, miles de personas celebraban la victoria de Kenyatta en Nakuru, Eldoret, Nyeri, y en diferentes zonas de Nairobi.

Human Rights Watch ha exigido este sábado a las fuerzas de seguridad de Kenia “moderación” ante las protestas. “Es importante que las fuerzas de seguridad trabajen para apaciguar, no para aumentar la violencia”, ha afirmado el investigador de esta organización, Otsieno Namwaya.

Las protestas postelectorales en Kenia dejan al menos cuatro muertos
Partidarios del líder opositor Raila Odinga, lanzan gas en Mathare, Nairobi | Foto: Thomas Mukoya / Reuters

Continúa leyendo: Miles de personas piden en Hong Kong la liberación de los líderes de la 'Revolución de los paraguas'

Miles de personas piden en Hong Kong la liberación de los líderes de la 'Revolución de los paraguas'

Foto: ISAAC LAWRENCE
AFP

Miles de partidarios de los tres jóvenes líderes encarcelados por la “revuelta de los paraguas”, el gran movimiento prodemocracia del otoño de 2014 en Hong Kong, se han manifestado este domingo en la ciudad reclamando la “liberación de todos los presos políticos“, según informa AFP.

Joshua Wong, Nathan Law y Alex Chow fueron condenados el jueves en apelación a penas de seis, ocho y siete meses de prisión, respectivamente, por su papel en una concentración precursora del movimiento “de los paraguas”.

En primera instancia había sido condenados a realizar trabajos de interés general, pero el Gobierno, alineado con Pekín, recurrió la sentencia. Los defensores de los derechos humanos denuncian una “persecución política“.

A ojos de sus seguidores, estas condenas son una prueba más de que Pekín refuerza su control sobre la excolonia británica que le fue devuelta en 1997.

Manifestantes de todas las edades desafiaron el calor húmedo del verano hongkonés para reunirse frente al Tribunal de Apelación. “Liberen a todos los presos políticos”, “desobediencia civil, sin arrepentimiento“, gritaban, según recoge AFP.

William Cheung, un ingeniero de unos 40 años, considera que la decisión del Tribunal de Apelación marca “el principio del terror” en Hong Kong. “Esos jóvenes son nuestra esperanza para el futuro. No debemos tratarlos así”, decía a la agencia Jackson Wai, un septuagenario con lágrimas en los ojos. En opinión de Anne Lee, estudiante de 19 años, el Gobierno “quiere intimidar a la gente para impedir que participe en acciones de resistencia”. “Quieren asustarnos más“, agregaba.

Dos meses de manifestaciones en 2014

La concentración por la que los tres jóvenes han sido condenados ocurrió el 26 de septiembre de 2014, cuando los manifestantes escalaron vallas metálicas para entrar en el Civic Square, una plaza situada en un complejo gubernamental.

Esa acción desencadenó manifestaciones más importantes, y dos días después comenzó el movimiento prodemocrático masivo cuando la policía lanzó gas lacrimógeno contra la multitud, que se protegió con la ayuda de paraguas.

Durante más de dos meses, cientos de miles de hongkoneses paralizaron barrios enteros para reclamar a Pekín la instauración de un verdadero sufragio universal, pero el Gobierno no cedió ante las protestas.

Según los términos del acuerdo chino-británico sobre la retrocesión, Hong Kong goza de más libertades que el resto de China, en virtud del principio “Un país, dos sistemas”, en teoría hasta 2047. Muchos habitantes sienten, sin embargo, que estas libertades se están perdiendo y que Pekín está intentando anular ese acuerdo.

Continúa leyendo: Los terroristas preparaban uno o más atentados con explosivos en Barcelona

Los terroristas preparaban uno o más atentados con explosivos en Barcelona

Foto: Lluis Gene
AFP

La investigación continúa, pero los hilos centrales del doble atentado en Cataluña ya empiezan a estar claros. La principal tesis apunta a que la célula terrorista “había planificado uno o más atentados con explosiones en la ciudad de Barcelona“, ha asegurado Josep Lluís Trapero, mayor de los Mossos d’Esquadra, en una rueda de prensa este domingo. Los ataques con bombas iban a ser “inminentes”, sobre la misma fecha en la que finalmente se produjeron los atropellamientos masivos de Barcelona y Cambrils, que causaron 14 muertos y 120 heridos. Para estas explosiones, los terroristas contaban con “120 bombonas de butano” que fueron halladas en el edificio de Alcanar (Tarragona) donde la organización estaba preparando todo el operativo.

Sin embargo, “la explosión accidental” de esa vivienda, por una acumulación de gas, hizo a los terroristas “replantearse el atentado“. Así lo ha explicado Trapero en una rueda de prensa para periodistas internacionales, junto al presidente de la Generalitat, Carlos Puigdemont, y el consejero de Interior de la Generalitat, Joaquim Forn. El jefe de los Mossos ha asegurado que nadie les había alertado sobre la preparación de estos atentados.

Ya están identificados todos los componentes del grupo terrorista. “La célula tenía 12 integrantes, no tenemos duda”, ha dicho Trapero. Siete de ellos están muertos y cuatro están detenidos. En la explosión del edificio de Alcanar fallecieron dos personas el miércoles y los Mossos abatieron a otros cinco individuos en Cambrils en la madrugada del viernes. Por lo que solo falta por localizar a uno de los terroristas, que se encuentra fugado.

“Tras las detenciones y las personas que han resultado muertas en las diferentes acciones, la capacidad de actuación la célula terrorista ha quedado neutralizada“, ha asegurado el consejero de Interior Joaquim Forn, a pesar de que uno de los terrorista sigue sin localizarse.

Trapero ha admitido que no saben dónde esta, ni siquiera si sigue en España. El jefe de los Mossos ha contemplado la posibilidad de que el terrorista huido hubiera podido cruzar la frontera. Sin embargo, ha explicado que desde el primer momento se han reforzado fronteras y aeropuertos en coordinación con la Guardia Civil y la Policia Nacional.

Aunque todo apunta a que el terrorista fugado es Younes Abouyaaqoub, un joven de 22 años que residía en Ripoll, la Policía ha dicho que no ha podido confirmar todavía a quien pertenecen los restos de los dos fallecidos en la explosión de Alcanar. Por lo que la orden de busca y captura internacional se ha lanzado sobre tres nombres: Abouyaaqoub, Youssef Aalla y Abdelbaki Es Satty. Aunque saben que de esos tres, dos están muertos.

Jóvenes sin vinculación previa con el terrorismo

Sobre el último de estos integrantes, en el imán de Ripoll Abdelbaki Es Satty se centra gran parte de la investigación. El sábado, la policía registró el apartamento en el que el religiosa vivía en Ripoll. Lo había abandonado dos meses antes de los atentados. Es Satty, de 40 años, es el mayor de todos los miembros de la célula. El resto de integrantes tiene entre 17 y 28 años. Ninguno de los jóvenes tenía antecedentes relacionados con el terrorismo, ni consta ninguna vinculación previa a este atentado, según ha informado el jefe de los Mossos.

Por lo que una de las principales preguntas es cómo y dónde se radicalizaron los jóvenes. “No lo sabemos, no tenemos suficiente información para dar una tesis fiable en ese sentido. Solo tenemos sospechas y algún indicio”, ha contestado Trapero a los medios de comunicación.

Continúa leyendo: Misa por la Paz en homenaje a las víctimas de los atentados de Barcelona y Cambrils

Misa por la Paz en homenaje a las víctimas de los atentados de Barcelona y Cambrils

Foto: JAVIER SORIANO
AFP

El homenaje de este domingo a las víctimas del doble atentado de Cataluña se ha realizado en el símbolo por excelencia de Barcelona: la Sagrada Familia. Alrededor de 1.800 personas se han reunido en una misa por la Paz y la Concordia para recordar a los 14 fallecidos y más de 120 heridos, según informa AFP. La ceremonia ha estado presidida por el rey Felipe y la reina Letizia de España. Además, han estado presentes, entre otros, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy; el del Ejecutivo catalán, Carles Puigdemont, y las alcaldesas de Barcelona, Ada Colau; Madrid, Manuela Carmena, y Cambrils (Tarragona), Camí Mendoza.

A la misa también han acudido autoridades de los países con afectados en los atentados, ya que las víctimas eran de más de 30 nacionalidades. Entre ellos el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, y el primer ministro del país, António Costa. Además, han acudido representantes de la comunidad islámica en Cataluña.

Las autoridades han sido recibidas por el público con el grito “No tinc por!” (¡No tengo miedo!, en castellano), que ya emplearon en el minuto de silencio del viernes y que será el lema de la manifestación unitaria del próximo sábado en Barcelona.

La ceremonia se ha celebrado bajo fuertes medidas de seguridad que incluyeron el despliegue de francotiradores, según AFP. Se ocupó más de la mitad del aforo de la basílica. Las visitas a la Sagrada Família han sido cerradas hasta las tres de la tarde. A los turistas que habían adquirido las entradas para visitar el templo se les ha devuelto el dinero. Centenares de personas permanecían también fuera del templo.

La misa fue oficiada por el arzobispo de Barcelona, el cardenal Joan Josep Omella. “Nuestro silencio y nuestra oración, nuestra presencia en este lugar santo, es signo de repulsa del atentado”, ha destacado en su homilía.

La capital catalana tratará de ir volviendo a la normalidad, con el partido de liga previsto esta tarde entre el Barça y el Betis en el Camp Nou. De manera simbólica, los jugadores lucirán en sus camisetas la palabra “Barcelona” y no su propio nombre.

Continúa leyendo: La Iglesia católica de Filipinas pide el fin de las matanzas en la guerra antidroga

La Iglesia católica de Filipinas pide el fin de las matanzas en la guerra antidroga

Foto: NOEL CELIS
AFP

La influyente Iglesia católica de Filipinas ha pedido este domingo que se acabe con la “pérdida de vidas humanas” que está ocasionando la guerra contra la droga del presidente Rodrigo Duterte, según recoge Efe. Estas declaraciones llegan después de una sangrienta semana en la que las operaciones policiales han matado a balazos al menos 76 personas, según las autoridades. Grupos defensores de los derechos y legisladores han condenado las operaciones y las han calificado de “matanzas”.

Este domingo, la mayor autoridad eclesiástica de Filipinas, país mayoritariamente católico, ha expresado su preocupación por el creciente número de muertes. “Apelamos a la conciencia de quienes matan incluso a los indefensos para que se ponga fin a la pérdida de vidas humanas”, ha afirmado el cardenal de Manila, Luis Tagle, en un comunicado leído en las misas en la capital. “El problema de las drogas ilegales no debe ser tratado reduciéndolo a consideraciones políticas o criminales. Es una preocupación humanitaria que nos afecta a todos“, ha añadido.

Duterte, de 72 años, ganó fácilmente las elecciones presidenciales del año pasado tras una campaña basada en temas de seguridad. Se comprometió a erradicar el tráfico de drogas en seis meses gracias a una campaña en la que miles de traficantes y toxicómanos serían liquidados.

En 14 meses, la policía ha confirmado haber abatido a más de 3.500 personas calificadas oficialmente como “personalidades de la droga”. Además, otros 2.000 sospechosos han resultado muertos a manos de desconocidos, según la policía. Pero los defensores de los derechos afirman que estos asesinatos han sido cometidos por milicianos o policías que actuaban de forma oficiosa.

La Iglesia declinó inicialmente criticar la guerra contra la droga de Duterte, pero empezó a rechazarla el año pasado cuando las muertes empezaron a afectar a las franjas más pobres de la población. En respuesta, Duterte ha acusado a los sacerdotes y obispos católicos de “hipocresía”.

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