Hola, ¿qué estás buscando?

de resultados

No se ha encontrado ningún resultado

Ver más

Con la sangre no se negocia ¿o sí?

Marta Ruiz-Castillo

Foto: martaruizcastillo

En España está prohibida la venta de sangre y su comercialización. Donar es un acto altruista y voluntario. Su extracción y procesamiento dependen exclusivamente de las administraciones públicas a través de la red nacional de servicios y centros de transfusión con el Ministerio de Sanidad como última “autoridad competente”, según la legislación vigente.

En Madrid, sin embargo, la polémica está servida y hay sectores que acusan al Gobierno regional de comercializar con las donaciones de sangre, de utilizar el plasma que los ciudadanos donan para ayudar a salvar vidas, como una forma encubierta de subvencionar a Cruz Roja, que cobra 67 euros cada bolsa de sangre que extrae en la calle. Esto es, al menos, lo que denuncia la Asociación de Empleados del Centro de Transfusión de Madrid (ADECETMA). Las autoridades regionales y la propia ONG niegan las acusaciones.

La culpa de todo este debate que ha sido llevado a los tribunales y a las calles con manifestaciones varias, la tiene el Convenio Específico entre el Servicio Madrileño de Salud, a través del Centro de Transfusión y el Comité Autonómico de Cruz Roja Española en la Comunidad de Madrid, firmado en diciembre de 2013 y que entró en vigor a comienzos del año siguiente. Desde entonces y hasta el 31 de julio de 2016, el Gobierno regional ya ha desembolsado 16 millones de euros a esta institución.

Es este un asunto delicado porque estamos hablando de vidas humanas, de personas que ceden, nada más y nada menos, que su sangre a cambio de nada; bueno, sí, a cambio de algo tan importante como dar vida, permitir que otras personas se recuperen de una enfermedad o de un accidente, que puedan ser sometidas a una operación y tantas otras actuaciones que se logran con este gesto, sin duda, altruista como pocos.

Atrás quedaron esos oscuros años en los que en España estaba permitida la venta de sangre, en los que las extracciones se realizaban por diferentes entidades públicas y privadas sin orden ni concierto. En Madrid se crea a mediados de los 80 el Centro de Transfusión para organizar, gestionar y unificar todo esto y dar al proceso de las donaciones la seguridad y calidad necesarias para donantes y receptores. Por eso, resulta cuanto menos alarmante la sospecha de que en la capital pueda existir en torno a esta actividad pública y gratuita un componente económico.

Esta es la tesis que mantiene ADECETMA. Sus denuncias se han hecho eco entre colectivos que defienden la sanidad pública y critican la privatización más o menos encubierta de la misma por parte del Gobierno regional, como Marea Blanca, con denuncias por escrito y en forma de protesta en las calles de la capital y la propia ADECETMA con campañas propias.

Campaña contra la venta de sangre. (Autor: ADECETMA)
Campaña contra la venta de sangre. (Autor: ADECETMA)

“Esto es algo que sólo ocurre en Madrid”, asegura la portavoz de la Asociación, Deli Edreira, que nos cuenta que en ese proceso de unificación de la gestión de todo lo que tenía que ver con la hemodonación, todas las organizaciones que extraían sangre se fusionaron en torno a la Unidad de Centro de Transfusión (UCT). Todas menos Cruz Roja. “Por algún motivo que nunca hemos entendido, Cruz Roja seguía extrayendo sangre, procesando y distribuyéndola paralelamente a la UCT. Eso fue así durante veintitantos años y en diciembre de 2013 la Comunidad de Madrid dice que va a firmar un convenio, que ya está cerrado, que sólo falta la firma con Cruz Roja para que sea ésta la que se encargue de la extracción de sangre en los puntos de calle”. En dicho convenio se le da a la ONG la exclusividad en cuanto a extracciones en la vía pública.

1donaciones sangre protesta
Mujer protesta con la frase “Yo la dono, no la vendas” en Madrid durante una manifestación (Autor: Susana Vera / Reuters)

Desde el Servicio Madrileño de Salud, un portavoz rechaza una por una las críticas de quienes cuestionan el fondo del convenio. Explica que antes de dicho acuerdo, en la Comunidad de Madrid había dos unidades que gestionaban las donaciones de sangre, el Banco Público y Cruz Roja. “Eso en el panorama nacional era una anomalía, en el sentido de que es la Administración la responsable de la gestión de las donaciones y de los derivados de la sangre y demás”. Para acabar con dicha anomalía y teniendo en cuenta “el buen trabajo de Cruz Roja, y en especial el que atañe a la donación en vía pública, se consideró que una buena forma de integrar esa actividad y que hubiera un solo banco público, que el es Centro de Transfusión, Cruz Roja continuara con su actividad a través de un convenio”. Lo que la Consejería mantiene es que “es una actividad de la administración que, como otras, se realiza a través de una concesión a una entidad que, en este caso, es una ONG, no una empresa”.

GASTOS ¿QUÉ GASTOS?

“Con lo que no estamos de acuerdo es con ese detalle. ¿Por qué tiene que ser Cruz Roja la que extraiga la sangre?”, se pregunta la representante de ADECETMA, para quien lo lógico hubiera sido que fuera el propio Centro de Transfusión, de carácter público, el que absorbiera la actividad que está realizando Cruz Roja. Edreira va más allá al apuntar que el verdadero problema es que la Comunidad de Madrid, con el dinero de todos los madrileños, “está pagando 67 euros por cada bolsa de sangre que aporta” la ONG.

¿67 euros por qué?, preguntamos al portavoz del Servicio Público de Salud de Madrid. “Esa es la valoración que se ha hecho del coste. Incluye el combustible, los salarios, algunos materiales – otros no, porque son del Centro de Transfusiones –  y recursos. Se hace un baremo y se establece por unidad, y lo que da es 67 euros”, responde. ¿Cruz Roja no gana nada?, preguntamos. “¡Claro que no! Porque si ganara sería una actividad comercial. No puede ganar nada y no gana nada. Está establecido así y baremado así para que sea así, pero, lógicamente, esa actividad tiene un coste que se repercute para que la entidad pueda llevar a cabo esa actividad”.

Bolsas de sangre donadas. (Autor: Michaela Rehel / Reuters)

Para ADECETMA, la respuesta no aclara nada. “Eso lo dicen pero no lo demuestran. Nosotros, desde que empezó todo el proceso estamos hartos de solicitarles a través de numerosas vías, a través de un juez, a través de la Consejería, información sobre los gastos. Esa cantidad, esos 67 euros ¿en concepto de qué? ¿Por qué se ha llegado a esa cantidad? ¿Por qué son 67 y no 90 ó 30? Pero no conseguimos que nos lo expliquen. Lo único que dicen es que tienen que soportar los gastos. Evidentemente, los habrá, pero nosotros decimos: unidades móviles son las de la Comunidad de Madrid, que se las han cedido; el material para hacer la extracción de sangre se les cede también gratuitamente, es decir, lo compra el Centro de Transfusión y se les suministra. Lo paga el Centro de Transfusión, lo pagamos todos los madrileños”, comenta Edreira.

Ni siquiera en el tema de los sueldos la Asociación está de acuerdo con lo que dice la Consejería. “Y luego, efectivamente, hay que pagar al personal que realiza esa actividad. Pero eso tampoco nos convence demasiado porque aquí, en el Centro de Transfusión, el personal que estaba realizando esa actividad se le ha quitado de la ubicación donde estaba para dárselo a Cruz Roja. Así que no hubiera sido necesario si esto hubiera seguido siendo un servicio público. No hubiera sido necesario pagar a una segunda persona para hacer lo mismo que hacía la primera. Es quitar a unos para poner a otros”.

Cruz Roja ha salido al paso también de este debate. Ya lo hizo en su día con una ilustrativa nota de prensa que nos reenvían ahora en la que, entre otras cosas, asegura que “Cruz Roja jamás ha hecho ni hará negocio con esto”. Su experiencia en más de 161 países trabajando en este ámbito lo confirma. Pero, aunque sea altruista tiene un coste, indica la ONG. ¿Qué coste? “De contratación de profesionales sanitarios que garanticen el proceso de la hemodonación, de mantenimiento de autobuses, de compra de material… La Comunidad de Madrid cuantifica estos costes y, en nuestro caso, ha calculado una tarifa de 67 euros por bolsa de sangre”. Una cantidad que la propia entidad asegura que es insuficiente ya que la actividad le resulta “deficitaria”. Otra cosa es que, como dice, tenga todo el derecho a recuperar parte de los costes a través de esos 67 euros.

Cruz-Roja-Salva-Vidas
Cruz Roja explica en qué gasta los 67 euros que le paga la Comunidad de Madrid por cada bolsa de sangre (Autor: Cruz Roja)

Sospechas

La pregunta es: ¿por qué se firma un convenio con Cruz Roja cuando existe una entidad pública que puede hacer ese mismo trabajo y que lo hacía sin sobrecoste, teniendo en cuenta que el Centro de Transfusión tiene el personal adecuado y es en el propio centro donde esa sangre extraída por Cruz Roja se procesa y se distribuye a los hospitales?

El portavoz de la Sanidad Pública Madrileña explica que “partimos de una situación en la que hay una entidad, una ONG con mucho arraigo que es Cruz Roja, con un funcionamiento muy bueno, sobre todo en donaciones en vía pública, que obtenía muchísimo más que el Centro de Transfusión”; a esto se añade que en el Centro “no se contaba con el personal suficiente como para asumir la actividad que tenía Cruz Roja, y en lugar de decidir que todo lo asuma el Centro y decir ‘se acabó la actividad de Cruz Roja porque sí’, se entendió que era mejor unificar las dos actividades, siempre siendo actividad de la administración”. Insiste mucho el portavoz en que se optó por el convenio porque “Cruz Roja tenía más actividad y lo hacía muy bien”; un convenio como “cualquier otro de la administración”, puntualiza.

Por ejemplo y, para que se entienda mejor, explica que en el caso de la drogodependencia, muchísimas actividades de prevención y asistencia las realizan ONGs y “no son subvenciones, son convenios, son contratos, y no pasa absolutamente nada, y es obligación y es titularidad de la administración hacer esa labor”. “Es que en ese caso, si sabemos que las madres contra la droga en tal sitio llevan tiempo haciendo esa labor y son las que mejor lo hacen, pues se les concede esa actividad pero con las directrices y la cobertura que hay que dar y que es de la Administración”, insiste.

Volviendo al tema de las donaciones de sangre subraya que “cuando la realidad es que tienes una ONG que está haciendo un gran trabajo y especialmente en lo que es donación en vía pública, se valora y se decide que la mejor forma de integrar ambas actividades de la administración, pero que se hagan aparte, sea a través de un convenio con quien lo está haciendo en mayor volumen y muy bien. Ya está”. Esto no significa que el Centro de Transfusión lo fuera a hacer mal, puntualiza, pero “se valoró el hecho de que Cruz Roja tenía más peso en vía pública, una imagen más potente, y mucha más presencia en aquel momento que el Centro de Transfusión y por eso se decidió que se quedara con eso”.

Bolsas de sangre de donaciones. (Autor: Michaela Rehel / Reuters)
Tubos de ensayo en un centro de la Cruz Roja. (Autor: Gary Cameron / Reuters)

ADECETMA pone en duda esta explicación. “Eso no es verdad porque el Centro de Transfusión funcionaba con unos niveles de calidad muy altos, con lo cual lo único que chirriaba era que se estuviera haciendo por dos vías. La solución habría sido que se absorbiera por el Centro lo que estaba haciendo Cruz Roja”. Aunque en la Asociación admiten que no saben “mucho más”, sí tienen sus sospechas de qué hay detrás del convenio y explican cuáles son éstas. “Si se está realizando una actividad en buenas condiciones, con excelentes resultados y de pronto alguien decide dárselo a una entidad que, no nos equivoquemos, es una entidad privada, es una empresa y funciona como tal, realizando actividades y cobrando por ellas, como subvención o como lo que sea, pero está realizando una actividad por la que cobra; si esta es la situación, nosotros lo que sospechamos y lo que puede sospechar cualquiera es que se ha hecho por el dinero; porque de alguna manera había que beneficiar económicamente a Cruz Roja, para ayudarle en su mantenimiento o lo que sea“.

En este apunto, Eli Edreira recuerda que el convenio se firmó coincidiendo con la crisis económica en España, momento en el que las subvenciones a organizaciones no gubernamentales y humanitarias se redujeron mucho. “Y Cruz Roja se vio afectada como Cáritas o cualquier otra asociación”. “Sospechamos, porque realmente nadie nos lo ha confirmado, que aquí se está funcionando por dinero” e insiste en que “realmente, no sería necesario pagar esos 67 euros por cada bolsa para que se realice la actividad porque se estaba haciendo sin necesidad de desembolsar ese dinero”. Esto es así, además, porque si un donante va a un hospital público, “ese sobre coste de 67 euros, desaparece. Porque no nos olvidemos que ese dinero se paga única y exclusivamente por extraer la sangre y llevarla al Centro de Transfusión que es el que se encarga de procesarla y distribuirla, que tiene un coste añadido. Al final, el precio de la bolsa es mucho más que esos 67 euros. No habría que pagar ese dinero si todo esto lo hicieran los trabajadores del Centro de Transfusiones que lo estaban haciendo”, concluye.

Vetos políticos y batalla judicial

Para el Gobierno de la Comunidad de Madrid el convenio “ha sido criticado por algunos grupos de la oposición que, en algunos casos, han llegado a que en determinados ayuntamientos de la región se esté dificultando el acceso de las unidades móviles de Cruz Roja. El portavoz de Sanidad está convencido de que la polémica se ha politizado “y, a partir de ahí, el lío”. Toda actividad tiene unos costes pero “claro, cuando hablas de dinero parece que el discurso como que se corrompe, pero está la gente que trabaja en Cruz Roja, el combustible de los autobuses, etcétera – pero no de ahora, sino de toda la vida – y lo mismo cuando hay una cesión de compuestos sanguíneos de una comunidad a otra, los costes repercuten, de siempre, y eso no significa que haya una ganancia, que haya un beneficio o que haya una actividad comercial porque no la hay, entre otras cosas porque en España está prohibido desde los años 80”. Además, añade, al hablar de costes, parte de los trabajadores del Centro de Transfusión o de representantes sindicales no estaban de acuerdo por su propio interés o por lo que ellos defiendan, y se generó un poco este debate que lleva años”.

No sólo no supone ningún problema, asegura el portavoz, sino que la gestión de las donaciones a partir del convenio “funciona correctamente”, hasta el punto que “la Comunidad de Madrid este año pasado, por primera vez estaba en autoabastecimiento prácticamente de forma global; de forma puntual hacemos llamamientos a la donación, de siempre. Pero de forma global, prácticamente no tenemos que solicitar absolutamente nada a ninguna otra Comunidad Autónoma y eso antes no era así. Es decir, que el funcionamiento real último está siendo muy bueno”. E insiste en que “se ha politizado, se ha mezclado, se ha querido confundir lo que son unos costes que se bareman y que se repercuten, porque así tiene que ser, con una actividad comercial que no existe”.

Unidad Móvil de Cruz Roja
Unidad Móvil de Cruz Roja (Autor: cruzroja3cantos.blogspot.com)

Nos cuenta también que los críticos no dicen que “en virtud de este convenio la actividad de procesado de sangre y distribución de sus derivados dejó de hacerlo Cruz Roja para hacerlo el Centro de Transfusión”. Es cierto que el Centro ya lo hacía pero también es verdad que la ONG tenía su propio laboratorio y toda esa actividad dejó de hacerla. “Lo que quiero decir es que no es un convenio de cesión de una actividad, es un convenio en el que una ONG deja de hacer una actividad para que la asuma la administración porque ésta tiene más recursos“. “Quizá no lo hemos sabido contar”, admite después de explicar que el convenio, en definitiva, lo que hace es un reparto de tareas.

Más allá de este debate, lo que preocupa a los responsables de la Sanidad Pública de la Comunidad es la actitud de algunos ayuntamientos de la región con las donaciones en puntos de calle. “Lo grave es que para oponerse al convenio se dificulte el acceso de unidades móviles a determinados ayuntamientos“. ¿Eso está ocurriendo?, preguntamos alarmados. “Sí, claro. Hay cuatro o cinco municipios, el primero fue San Fernando de Henares, luego Mejorada, no sé si Velilla…todos del Corredor del Henares”. Unas actuaciones con las que no está de acuerdo el Partido Socialista en la Asamblea, según cuentan desde la Consejería de Sanidad, a pesar de que “algún ayuntamiento socialista con apoyo de Podemos también ha entrado en esto”. “Entendemos que puedes estar más o menos de acuerdo con el convenio, a pesar de que nos hemos desgañitado explicándolo; será mejorable o no, pero no se comercializa nada; lo que es terrible es no dejar a tus ciudadanos que tengan esa opción de donar sangre porque en esos municipios no hay hospital, no hay punto de donación fijo”.

El convenio de la discordia tiene una duración de seis años. Cruz Roja seguirá cobrando 67 euros por bolsa de sangre extraída en la calle durante otros tres años lo que supondrá unos 52 millones de euros, según cálculos de la ADECETMA. Donar seguirá siendo una actuación voluntaria y altruista, más allá del debate político.

El asunto, mientras, permanece abierto a la espera del recurso ante el Tribunal Supremo presentado recientemente por los trabajadores del Centro de Transfusiones, después de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid rechazara en abril un recurso contra el acuerdo. Los motivos para no admitir la demanda no dejan de ser sorprendentes puesto que en la resolución, la justicia de Madrid considera que el convenio denunciado “no repercute directamente” en los intereses de los empleados del citado organismo público. Ni siquiera entró a valorar el fondo de la denuncia. ADECETMA espera que el Supremo sí lo haga y estime si la denuncia tiene o no fundamento jurídico.

Donante de sangre. (Autor: donasangre.org)
Donante de sangre. (Autor: donasangre.org)

Descubre cuántos datos gastas al usar Spotify

Redacción TO

Foto: Spotify

Spotify se ha convertido en un imprescindible para muchos usuarios de smartphone. Con un catálogo de música gigantesco por una tarifa mensual o, en su defecto, el disfrute de miles de canciones mediante el modo freemium con anuncios intercalados, el servicio líder de música en streaming  ha convencido a 100 millones de usuarios que a golpe de play aprovechan cualquier momento para escuchar sus canciones favoritas. Sin embargo, el uso de este servicio tiene la contrapartida de que consume una gran cantidad de datos si no disfrutas de una cuenta Premium. Sin embargo, ¿te has parado alguna vez a pensar cuántos datos consume exactamente la aplicación?

Dependiendo de la calidad de audio

Los datos que consume Spotify dependerá de la calidad con la que estemos escuchando el contenido.

  • Calidad baja: 96 kilobits (Kbps), supone un gasto por hora de reproducción de unos 43 megas.
  • Calidad alta: 160 Kbps, supone un gasto de unos 72 megas a la hora.
  • Calidad máxima: 320 Kbps, supone el gasto de 144 megas por hora reproducida. Esta opción sólo está disponible para cuenta Premium.

¿Cómo controlar los datos de Spotify?

  1.  Verificar el uso de datos móviles

Puedes hacer un seguimiento de la cantidad de datos que vas gastando al escuchar la aplicación y, de esta forma, elegir la calidad de escucha. Esto lo podrás comprobar en Ajustes Datos móviles.

La cantidad de datos hace uso de Spotify

             2. Seleccionar la calidad de la música

Para ello deberás abrir la aplicación de Spotify en tu teléfono e ir a configuración, que la encontrarás en la esquina superior derecha una vez que has pinchado en tu biblioteca. Una vez ahí, en la parte inferior de la pantalla, aparecerá calidad de la música.

La cantidad de datos hace uso de Spotify

        3. Escuchar música sin conexión

La manera más idónea de escuchar tus canciones favoritas sin gastar datos es hacerlo en modo sin conexión. Sin embargo, esta opción sólo está disponible para suscriptores Premium, que podrán descargar listas, álbumes y podcasts sin gastar datos.

700 euros al mes de por vida: ¿Tú qué dirías ante la renta básica universal?

Verónica Reguillo

Foto: Jens Meyer
AP Foto

Hace tan solo unas semanas se publicó un estudio que decía que el 68% de los europeos hoy votaría sí a la aplicación de una renta básica universal. Concretamente, y hablando del caso de España, dicho estudio citaba que el 69% de los españoles estaría a favor.

Sin duda, es un tema cada vez más presente en el debate social. Los argumentos a favor y en contra suenan razonables y quizás todos contengan algo de verdad; de cualquier modo, el debate es imparable e innegable. En países como Finlandia desde principios de año está funcionando un programa piloto para experimentar con la implantación de esta renta básica universal. El objetivo es reducir la pobreza y el desempleo en el país, que ronda el 8%.

Durante dos años, 2.000 personas desempleadas reciben alrededor de 560 euros mensuales; si encuentran trabajo siguen recibiendo este dinero. Eso sí, este importe será deducido de otros beneficios que estén percibiendo en el momento. En Finlandia, el salario medio mensual en el sector privado es de alrededor de 3.500 euros.

Es claro que cada país es diferente, y un programa piloto quizás no sirva como total referencia, pero puede darnos pistas de hacia adónde nos dirigimos.

¿Qué es la Renta Básica Universal (RB)?

Es una asignación monetaria incondicional y para siempre a toda la población que, por ejemplo en España, se fijaría en el umbral de la pobreza y se situaría entre 650 o 700 euros mensuales para las personas adultas, y alrededor de 120 euros mensuales para los menores de edad, según la propuesta de la organización Renta Básica.

La gran pregunta es si es viable económicamente. El profesor en la Facultad de Economía y Empresa en la Universidad de Barcelona y miembro de la organización Renta Básica, Daniel Raventós, nos dice que sí y lo respalda con un estudio realizado por esta organización. Según Raventós, la renta básica universal se financiaría a través de una reforma tributaria del impuesto de renta a las personas físicas (IRPF), es decir, que la población más rica debería pagar más impuestos de los que paga actualmente.

“Sería una gran redistribución de la renta”, afirma a The Objective y añade que “el 20% más rico de la población pierde respecto a la situación actual, y el 80% de la población, gana respecto a la situación actual”. Sería lo contrario, según afirman desde este organización, de lo que se ha venido produciendo a lo largo de las últimas décadas, “especialmente en los últimos años”.

Además, la RB no sería compatible con otras prestaciones monetarias públicas como el subsidio por desempleo, por ejemplo. Así, según Daniel Raventós, el dinero que hoy gasta el Estado en esos subsidios serviría también para financiar la renta básica universal. “Solo reemplazaría a subsidios monetarios que fueran redundantes con la implantación de la RB”, afirma el profesor catalán. La educación, sanidad y otros servicios públicos englobados en el estado del bienestar serían intocables.

Argumentos a favor de la RB

Un ingreso de este tipo haría que todas las personas fuesen libres porque no dependerían de otro para vivir o existir socialmente; tendrían la existencia material garantizada, según afirman desde la asociación por la renta básica. El trabajo voluntario no remunerado o los trabajos no reconocidos como las tareas domésticas en casa (generalmente desempeñadas por mujeres) se verían reconocidas y remuneradas.

Por su parte, el pensador holandés Rutger Bregman (Utopía para realistas) aseguraba en el diario El País que esta medida serviría para luchar contra los trabajos basura, definidos, según él, como el “empleo que es calificado como inútil por la persona que lo desempeña”. Los defensores de la renta básica afirman que con la implantación de esta medida los trabajadores podrían decir no a trabajos que no quieran hacer y centrarse en aquellos con los que se sientan más realizados.

La RB serviría también para luchar contra la pobreza. Rutger Bregman afirma que la pobreza es más cara para el Estado que cualquier renta básica universal. “Hay muchas pruebas científicas que demuestran que la pobreza es enormemente cara: genera más delincuencia, peores resultados académicos, enfermedades mentales… Sería mucho más económico erradicar la pobreza que combatir los síntomas que provoca”, aseguraba en El País.

– Elemento tranquilizador ante un futuro incierto provocado, entre otras cosas, por las pérdidas de puestos de trabajo a manos de las máquinas. Un estudio de la Universidad de Oxford ya apuntaba en 2013 que en Estados Unidos el 47% de los puestos de trabajo están en riesgo de ser automatizados en los próximos años.

700 euros al mes de por vida: ¿Tú qué dirías ante la renta básica universal? 1
Dentro de unos años, la mecanización podría expulsar del mercado laboral a muchos trabajadores. | Foto: Itsuo Inouye / AP Photo

Elimina la “trampa de la pobreza” afirma el doctor y profesor de Economía, Daniel Raventós. Cuando se tiene acceso a subsidios condicionados, en numerosas ocasiones, afirma Raventós, los trabajadores rechazan trabajos temporales e inciertos por el miedo a perder esa ayuda económica.

– Con la renta básica universal se obtendría una simplificación administrativa porque es un ingreso que recibiría todo el mundo y que, por tanto, no conllevaría el análisis concreto de cada caso y el proceso burocrático correspondiente para dicho análisis. Esto, aseguran desde la plataforma por la renta básica, podría ser crucial para racionalizar las políticas sociales y la distribución de la riqueza.

– Paliaría, según sus defensores, los efectos negativos de la falta de trabajo, o la necesidad de aguantar sí o sí las malas condiciones laborales. Sería una manera de luchar, dicen, contra la ansiedad y la depresión (enfermedades de la sociedad moderna) que pueden provocar estas situaciones.

Argumentos en contra

– Dificultad de financiación por la complicación de llevar a cabo con éxito la reforma fiscal necesaria para implementar la RB. El economista Eduardo Garzón asegura en uno de sus artículos que “incrementar notablemente los impuestos a las grandes fortunas o empresas tiene importantes consecuencias: estos agentes intentarían eludir el pago recurriendo a evasión y ocultación de capitales -lo que generaría un nuevo problema-; los empresarios con mayor poder podrían incluso repercutir estos importantes aumentos de impuestos elevando el precio de sus productos, etc”.

Por su parte, el economista liberal José Ramón Rallo (Contra la Renta Básica, 2015) ha afirmado en su blog, en referencia al proyecto piloto en Finlandia, que “la implementación de una renta básica a gran escala obligaría a subir extraordinariamente los impuestos a las clases medias y clases medias-altas, lo que también provocaría un retraimiento de su predisposición a trabajar”.

– Además del problema de la financiación, el otro gran argumento de aquellos que no están a favor de la RB es la idea de que tener un ingreso fijo y para siempre, haría que las personas desempleadas se esforzasen menos para encontrar trabajo. Según el estudio de Dalia Research, a un 52% de los europeos les preocupa que esta medida pudiera incentivar a la gente a que, directamente, dejase de trabajar.

“El gran problema de la renta básica no es económico, sino moral”, asegura también José Ramón Rallo en su blog. El economista califica este sistema de “totalmente injusto” porque “consiste en reconocer a cada persona un derecho incondicional a obtener ingresos del resto de la sociedad. ¿Y cuál es el correlativo de un derecho incondicional? Una obligación incondicional a producir y abonar esas rentas: y una obligación incondicional a generar y entregar rentas se llama esclavitud”.

Desvincular producción de consumo es otro de los argumentos que da este economista contra la RB. Esta desvinculación supone, según Rallo, la más “profunda contracción económica posible”.

– Por su parte, el economista Manuel Escudero afirma a The Objective que lo ve “inviable en el momento actual”. En el caso concreto de España, Escudero dice que con una deuda pública que supera el PIB y donde “tenemos que todavía ajustar el presupuesto, lo veo problemático y no positivo”. Este economista no cree que en estos momentos la renta universal básica sirviera para luchar contra la pobreza en el país, e incide en que lo más importante ahora sería implementar medidas que apostaran por que “todo el mundo, empezando por los jóvenes, tuviera un salario y un puesto de trabajo decentes, más que por una renta básica universal”. Sin embargo, Manuel Escudero no descarta discutir la RB en un futuro, cuando “la digitalización de la economía expulse de manera creciente del mercado” a cientos de trabajadores.

700 euros al mes de por vida: ¿Tú qué dirías ante la renta básica universal? 2
Uno de los expertos consultados asegura que la economía española no está preparada para la renta básica universal. | Foto: Susana Vera / Reuters Archivo


“Cada nueva idea pasa por tres fases.
Primera: es una locura, no me haga perder el tiempo. Segunda: es posible, pero no vale la pena. Tercera: ¡ya dije desde el principio que era una buena idea!”. Así, parafraseando al escritor y científico británico Arthur C. Clarke comienza el estudio realizado por la organización Renta Básica. Solo el tiempo dirá si es ahí, hacia una renta básica universal hacia donde nos dirigimos, y si fue o no “una buena idea desde el principio”.

Las primarias del PSOE abren nuevas incógnitas tras la victoria de Sánchez

Marta Ruiz-Castillo

Foto: SERGIO PEREZ
Reuters

La victoria por amplia mayoría de Pedro Sánchez en las primarias más tensas celebradas en el seno del PSOE, no sólo no acaban con las tensiones que han llevado al partido a su peor crisis interna que se recuerda en sus más de 100 años de vida, según han admitido los propios socialistas, sino que abre nuevas incógnitas sobre la línea ideológica que adoptará el partido en el Congreso Federal en junio y quién formará parte de la nueva Ejecutiva Federal que salga de dicho congreso.

“Hoy no acaba todo; hoy empieza todo”, dijo un eufórico Pedro Sánchez el domingo por la noche tras su reelección como secretario general del PSOE con más del 50% del apoyo de los militantes, y derrotar con una diferencia de 10 puntos a su principal rival, la candidata apoyada por el ‘aparato’ del partido y presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz.

Las primarias del PSOE abren nuevas incógnitas tras la victoria de Sánchez
Los tres candidatos posan tras conocerse los resultados de las primarias a la Secretaría General del PSOE | Foto:  Sergio Perez / Reuters

Sánchez, si bien es cierto que en su intervención ante sus colaboradores y militantes que se felicitaron por la victoria, habló de un “partido socialista unido”, al igual que Díaz y el tercero en discordia, Patxi López, que no llegó al 10% de los votos, también dejó claro que su intención es “construir el nuevo partido socialista, que es el de los afiliados, el de los militantes del PSOE”, un “partido de izquierdas”.

La gran derrotada de la noche fue Susana Díaz, quien no pudo ocultar su desazón por los resultados, que ni siquiera fue capaz de nombrar a Pedro Sánchez cuando dijo que “ya he trasladado mi felicitación al secretario general” y añadió que se ponía a disposición del partido, además de agradecer el apoyo recibido por los militantes andaluces, única comunidad donde obtuvo más votos que Sánchez. Pero la derrota de Díaz es la derrota del ‘aparato’, la de los llamados barones, dirigentes regionales del PSOE como el de Extremadura, el de la Comunidad Valencia o el de Aragón; la derrota de Díaz es también la de los ex secretarios generales y ex presidentes del Gobierno, Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, los mismos que, según Susana habían abandonado a Pedro.

Así se lo dijo en el único debate celebrado por los candidatos días antes de las primarias. Díaz tuvo palabras muy duras contra Sánchez. Le acusó de ser voluble, de cambiar de opinión y de programa en función de sus intereses personales, le reprochó que se había quedado solo porque le habían retirado su apoyo quienes en su día lo respaldaron, incluidos los ex secretarios generales y ex presidentes del Gobierno, Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero; le acusó de haber perdido todas las elecciones, de haber obtenido los peores resultados en las urnas de la historia del partido. “Tu problema no soy yo, Pedro; el problema eres tú y deberías hacértelo mirar”.

No va a ser fácil que Sánchez perdone estas graves acusaciones. Quienes le conocen aseguran que el secretario general es un hombre muy afable y cercano pero no soporta las críticas y, lo que es peor, no las perdona.

Está por ver qué futuro le espera a la propia Susana Díaz en el PSOE de Andalucía donde es secretaria general…por el momento. Una cosa está clara, Díaz obtuvo menos votos el domingo que avales logrados unos días antes. ¿El motivo? Que los votos en las primarias eran secretos y los avales no.

Primer abandono

El portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, Antonio Hernando, es la primera baja tras la primarias. Él mismo se encargo de presentar su dimisión la misma noche del domingo. Hernando fue la mano derecha de Sánchez mientras éste fue secretario general del PSOE hasta el tumultuoso Comité Federal del pasado 1 de octubre que llevó a Sánchez a dimitir por lo que sus colaboradores calificaron de “golpe de mano”. El entonces candidato a la presidencia del Gobierno y Hernando habían estado juntos hasta entonces, hasta que el ‘aparato’ del PSOE se se opuso a los principios de Sánchez y su “no es no” a la investidura de Mariano Rajoy y a sus deseos de negociar con los independentistas y Podemos para convertirse en presidente del Gobierno.

Hernando siguió siendo portavoz del Grupo Socialista en el Congreso cuando la gestora se hizo con los mandos de un partido socialista a la deriva, cuando Sánchez dejó el escaños para no tener que facilitar con su abstención la investidura de Rajoy; Hernando ni siquiera fue uno de los diputados díscolos que rompieron la disciplina de voto impuesta por la dirección del partido, por lealtad a Sánchez, pese a los problemas que esa actitud les acarrearon.

Sánchez no olvida ni perdona y dejó claro la semana pasada en una entrevista en la Cadena SER que si ganaba las primarias, Hernando no seguiría como portavoz del Grupo en el Congreso, porque “será necesaria una renovación de equipos”. Antes de que el nuevo secretario general le cesase, Hernando dimitió en la noche del domingo no sin antes expresar su felicitación al nuevo líder socialista, con quien hace tiempo que no se habla porque Sánchez le retiró el saludo, según explicó el propio Hernando en unas declaraciones públicas. El portavoz dimisionario aprovechó para felicitar al nuevo secretario general.

¿Es posible un nuevo caso Borrell?

Cuando Felipe González dimitió como secretario general del PSOE en 1997, designó como sustituto a Joaquín Almunia. El recién elegido líder socialista propuso someterse a unas primarias para que los militantes decidieran a quién querían como candidato a la presidencia en las elecciones generales del 2000. Su intención era verse reforzado por esa militancia pero lo que ocurrió en 1998 fue que las bases le dieron la espalda al candidato y, por tanto, al ‘aparato’.

Frente a todos los pronósticos, las primarias las ganó Josep Borrell, sin imaginar que tenía el enemigo en casa; 13 meses después dimitió.

La dirección del PSOE decidió que lo mejor era no volver a celebrar más primarias pues, como dijo el ex presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, “las primarias las carga el diablo”.

Tuvieron que pasar 14 años para que el PSOE celebrara nuevas primarias para elegir a su secretario general. En 2014, Pedro Sánchez se impuso a Eduardo Madina y se convirtió en nuevo líder socialista y candidato a la presidencia del Gobierno por el PSOE. Entonces, Sánchez era el elegido de Díaz y el aparato, pensando que funcionaría como una marioneta de la presidenta de la Junta de Andalucía y el resto de los barones.

Para el periodista experto en PSOE, José García Abad, autor del libro ‘El hundimiento del PSOE’  “lo esencial entre lo que ocurrió con Josep Borrell y lo que está ocurriendo con Pedro Sánchez no ha cambiado, y es que la militancia, cuando ha podido expresarse, lo ha hecho en contra del ‘aparato’, desafiándolo…pero al final siempre ha ganado el aparato a la militancia, suplantando su voluntad”. “Borrell tuvo en contra todos los palos en las ruedas que le puso la Secretaría General”, asegura Abad en una entrevista en ABC.

Las primarias del PSOE abren nuevas incógnitas tras la victoria de Sánchez 1
Joaquín Almunia felicita a su rival Josep Borrell en las primarias de abril de 1998 | Foto: Sergio Pérez / Reuters

Borrell dimitió porque le sacaron una historia sobre un posible asunto de corrupción. Aunque no había nada ilegal en su comportamiento, su relación con el caso Aguiar-Huguet podría perjudicar la imagen del PSOE. Así que dimitió unos meses antes de las elecciones generales de 2000. Almunia fue el candidato. Obtuvo los peores resultados en las urnas del PSOE hasta entonces y presentó su dimisión irrevocable la misma noche electoral. Antes de ese escándalo, Borrell ya había sufrido cómo desde el partido se le retiraba el apoyo cuando lo necesitaba y cómo fueron minando su persona con rumores y comentarios off the record que los periodistas se encargaban de airear sobre su vida privada; tampoco gustó nada al ‘aparato’ derrotado que llevase su oficina a la calle Gobelas en vez de mantener un despacho en Ferraz.

¿Podrá el aparato en el que están los principales barones, empezado por la derrotada Díaz, hacer lo mismo con Sánchez ahora? Hay que tener en cuenta que a Sánchez se le acusa de ser el que peores resultados electorales ha conseguido en el PSOE; que se le acusa de deslealtad por no informar a la Ejecutiva de sus planes de negociar después del pasado verano con Podemos y con los independentistas catalanes para lograr su apoyo para presentarse a una segunda sesión de investidura, algo por lo que no pasan los ‘barones’ y que les llevó a maniobrar contra el entonces líder socialista en octubre.

Sánchez tiene ahora la misión de “coser” el PSOE pero no es ningún secreto que el nuevo líder del PSOE tiene pensado organizar un partido fuerte y de leales como Odón Olorza, Margarita Robles, Susan Sumelzo, Adriana Lastra o Zaida Cantera, entre otros.

Quedan por delante unas semanas intensas hasta la celebración del 39 Congreso Federal previsto entre el 16 y el 18 de junio, del que saldrá la nueva Comisión Ejecutiva cuya composición será clave para determinar si la unidad de la que hablan todo tras las primarias se convierte en una mera declaración de intenciones. Un Congreso que deberá aprobar también la línea ideológica del partido y que Sánchez ya ha dejado claro que deberá inclinarse hacia la izquierda.

Miren al aparato

Andrea Mármol

Foto: PIERRE-PHILIPPE MARCOU
AFP PHOTO

Hace apenas un mes, el socialista francés Benoît Hamon, tras constatar los resultados de la primera vuelta de las presidenciales que le dejaban fuera de la contienda, y sabedor de la postrera dicotomía Macron o Le Pen, pronunció algo importante: «Hago una distinción total entre un adversario político y una enemiga de la República». Jean-Luc Mélenchon fue incapaz de decir algo parecido y enmudeció, como lo hicieron también, en España, los dirigentes de Podemos.

No parece exagerado, a partir de esa disparidad de reacciones, establecer cuál es la diferencia entre un demócrata de izquierdas y un descreído de los valores republicanos. Nunca sabremos si el socialismo francés se hubiese expresado en los mismos términos ante la disyuntiva de Mélenchon y cualquier otro candidato alejado del populismo xenófobo de Le Pen. Sin embargo, es reconfortante, también para los que no nos consideramos socialistas, contar con una izquierda no excluyente en la construcción diaria de nuestro proyecto común.

Ayer los militantes del PSOE elegían al su secretario general en unas primarias sobre las que prácticamente el conjunto de los españoles tuvo el ojo puesto. Y es que, a pesar de los esfuerzos de los aspirantes a la Secretaría General por hacernos pensar lo contrario, el futuro de la –todavía- primera fuerza de izquierdas en nuestro país no es sólo una cuestión de caras. En su momento ‘outsider’, Pedro Sánchez ha obtenido una contundente victoria entre los militantes del partido después de haber sido defenestrado por el aparato.

Recordarán aquel Comité Federal. La obcecación de Sánchez de hacerse con la presidencia del Gobierno con los votos de Podemos y los partidos independentistas evidenció diferencias insalvables de proyecto. Las candidaturas alternativas a Pedro Sánchez, que sumaron cerca del 50% de los votos, representaban una contestación a los planes de Sánchez. Mas una contestación tardía. La victoria de anoche les sitúa en una segunda línea, pero los que hoy constituyen el ‘aparato’ no pusieron un solo pero a la retórica de consigna excluyente que Sánchez empleó en su última campaña electoral: echar al PP cueste lo que cueste.

Uno tiene la tentación de decir que hubiese sido halagüeño escuchar al ganador de las primarias, Sánchez, emular a su homólogo francés sentenciando que los enemigos de la democracia no son los que están a la derecha del PSOE sino los que quieren volar el marco de convivencia de todos los españoles, y que por ello utilizará las instituciones y el debate público para intentar ganar en las urnas a sus adversarios políticos. Pero, ¿acaso alguien entre los contendientes de Sánchez hubiera dicho algo así? El problema del PSOE es que de haber ganado quien dice tener ideas muy distintas hubiese proferido un discurso muy similar.

Y es que ya parece un poco tarde para esa pedagogía que, consigna tras consigna, pierden la oportunidad de llevar a cabo nuestros demócratas de izquierdas.

TOP