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La yihad amenaza a Europa

Anna Carolina Maier

Foto: Anna Carolina Maier

A comienzos de abril de 2015, unos 11 yihadistas fueron detenidos en Cataluña listos para atentar. Cinco de ellos son españoles conversos al Islam sin lazos de sangre con el mundo árabe. Los militantes pasaron de captar combatientes para enviar a Siria a preparar ataques en territorio español.

En total, unos 6.000 europeos se han hecho yihadistas en Siria, según la comisaria europea de Justicia, Vera Jourova, quien ha añadido que muchos se fueron de sus países con el objetivo de luchar contra el régimen de Bashar al Assad y terminaron uniéndose al Estado Islámico.

Un informe de Naciones Unidas, divulgado por la agencia de noticias Reuters, señala que el flujo de combatientes extranjeros hacia grupos como Al Qaeda o el Estado Islámico es más alto que nunca y supone una amenaza para la seguridad global tanto en el corto como en el largo plazo.

Más de 25. 000 extranjeros de 100 nacionalidades distintas se han sumado a las filas de Al Qaeda y del Estado Islámico, según el documento presentado al Consejo de Seguridad de la ONU.

Frente a esta cifra el Centro Internacional de Estudios de la Radicalización (ICSR, según sus siglas en inglés) vinculado al King´s College de Londres, ha estimado en otro estudio un número muy similar pues estima que 20.000 extranjeros se han unido a las organizaciones militantes suníes en Siria e Irak. Casi una quinta parte de estos eran residentes o nacionales de países de Europa occidental.

Según el ICSR, los combatientes procedentes de países de Europa occidental son 4.000, casi el doble de la cifra que el organismo presentó en 2013.

Los países europeos más grandes -Francia, Reino Unido y Alemania- son los estados de origen del mayor número de combatientes. Sin embargo, en relación con el tamaño de la población, el más afectado es Bélgica, país de un poco más de 11 millones de habitantes, del cual han salido 440 yihadistas (40 por cada millón de habitantes). Le siguen Dinamarca y Suecia.

Aun así, Oriente Medio continúa siendo la fuente principal de reclutas para nutrir las filas del Estado Islámico en Siria e Irak con 11.000 militantes que se han unido a la yihad.

Las causas de la radicalización

Las motivaciones de los extranjeros que se unen a estos grupos radicales son diversas, aunque existe un patrón en común: generalmente son jóvenes entre 18 y 35 años de edad, pertenecientes a la segunda o tercera generación de inmigrantes residentes en un país occidental y de origen musulmán. Un informe del ICSR, fechado en agosto de 2014, añade que a pesar de que se pueden encontrar similitudes entre los reclutados, las motivaciones varían y es difícil analizar a los militantes extranjeros como un grupo homogéneo.

Milena Uhlmann, investigadora de la Universidad Humboldt de Berlín, experta en conversión y radicalización, explicó a la BBC que es común encontrar que “los padres de los que se radicalizaron generalmente no eran muy religiosos”.

La analista señala que muchas de las familias de yihadistas trataron de integrarse, de suavizar su contexto para no tener problemas en la sociedad donde se insertaron pero “especialmente después de los ataques a las Torres Gemelas (2001), las sociedades occidentales no terminaron de aceptar como propias a las comunidades musulmanas”. Además, agrega, que estos jóvenes están decepcionados de Occidente. “Utilizan el Islam como un medio para posicionarse contra su estatus de ‘occidentales’. No obtuvieron lo que querían, no se sintieron en casa ni tuvieron un sentido de pertenencia”, concluyó Uhlmann.

Otra investigación, realizada por la Policía de Nueva York y considerada por varios expertos como una de las más completas para entender el fenómeno de la radicalización de jóvenes occidentales, insiste en lo que expresó Uhlmann: “La mayoría de los que se unen a la yihad se habían convertido –o comenzado a practicar el Islam- recientemente y no se habían iniciado como fanáticos”. Además, solían tener trabajos comunes y no tener historial criminal.

Si bien este estudio se centró en al Qaeda, pues fue hecho a partir del atentado a las Torres Gemelas en Nueva York, varios de los militantes de este grupo,así como de su vertiente siria, Al Nusra, han abandonado sus filas para apoyar la causa de Estado Islámico.

Otros de los factores que la Policía de Nueva York establece como motivos para que los jóvenes extranjeros se unan a la yihad son: económicos (que la persona haya perdido su trabajo o no sienta posibilidad de crecimiento en la empresa en la que trabaja), sociales (discriminación o racismo tanto real como percibido), motivos políticos (determinadas posturas por los conflictos que involucran a los musulmanes) y otros más personales como la muerte de algún familiar cercano.

Efecto rebote

Un estudio del ICSR señala que solo 1 de cada 9 yihadistas al volver a sus países de origen después de ser entrenados por ISIL en Irak y Siria se involucró en actividades terroristas. En muchos casos porque “muchos resultaron desilusionados, perturbados psicológicamente o se cansaron de los entrenamientos”, confiesa un militante que logró escapar del Estado Islámico y volver al Reino Unido.

Abu Mohammed, seudónimo que usó para dar su versión a la ICSR, asegura que la mayoría de sus compañeros que habían llegado a Siria desde Reino Unido se sintieron engañados. La propaganda y la realidad eran muy distintas. Cuando fue reclutado cuenta que “todo estaba enfocado en derribar a Al Assad, pero luego el conflicto se convirtió en una lucha de musulmanes contra musulmanes”.

Mohammed agrega que las políticas que están tomando los países occidentales (prisión perpetua para los militantes que retornan), que afecta incluso a quienes luego decidieron dejar la yihad, obliga a muchos a quedarse a luchar junto a los grupos terroristas. De modo que, una vez que se toma el camino de la yihad, no hay vuelta atrás.

Los que no se arrepienten

Aunque algunos cambian de opinión una vez convertidos en yihadistas, muchos hallan en grupos como el Estado Islámico un sentido de pertenencia que más bien los hace más fieles a la causa extremista. Por ello, los gobiernos consideran que los militantes extranjeros que regresan a sus países de origen, tras haber estado junto al Estado Islámico, son una amenaza a la seguridad nacional.

“Una nueva generación de militantes y terrorista emergerá del gran número de combatientes extranjeros involucrados en el conflicto en Siria e Irak“, vaticinó el viceprimer ministro de Singapur y titular del Interior y de Seguridad Nacional, Teo Chee Hean, quien afirmó que estas personas “representarán una amenaza a la seguridad internacional durante las décadas venideras”.

El ministro del Interior español, Jorge Fernández Díaz, ha afirmado que España “no baja la guardia y no puede bajarla” ante la “amenaza” yihadista y que el modelo de seguridad del país funciona, aunque reconoce que “la seguridad absoluta no existe”.

Fernández ha destacado que “han sido numerosísimas las operaciones, las desarticulaciones de redes, que se han producido”. Asegura que son bastante más de 500 los yihadistas los que han sido detenidos y puestos a disposición judicial.

Una de las pocas cifras ofrecidas por los gobiernos de occidente acerca de cuántos son los yihadistas que residen dentro de los países de Europa la ofreció Fernández Díaz. “De los 3.000 o 4.000 europeos desplazados el 80% se integran en el Estado Islámico y calculamos en torno a un 20% la cifra de retornados”. Según esta estimación, podría haber 800 yihadistas europeos con experiencia residiendo en países del continente. ¿Listos para atentar?

Anna Carolina Maier

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Aguantocracia

Guillermo Garabito

Foto: Manu Fernandez
AP

Los enemigos de Mariano Rajoy, que no han sido siempre los de España, terminan cayendo uno tras de otro como los frailecillos de los documentales de La 2. Los enemigos de Rajoy fueron amigos en el PP antes de que el presidente se revelara inmortal. Todos caen menos Mariano. El marianismo equivale a una doctrina, una escuela de fijeza. La escuela de Moncloa marca una era y Arriola quedará retratado como alguno de los personajes secundarios del cuadro entre picassiano y olvidado. El marianismo es una forma de ser español, como el ‘cojonudismo’ intuido por Unamuno o el ‘cipotudismo’ que recopila Jorge Bustos ahora.

Mariano Rajoy, como el español a lo largo de la historia, sólo sabe resistir ante la adversidad. Únicamente sabe estar contra viento y marea en los momentos álgidos y ha condensado y refinado esa cualidad inherente del españolito histórico. Porque lo de este país casi siempre han sido victorias por desgaste, largas y al final: como en el Mundial de Sudáfrica.

Aguantar es español, pero el ‘marianismo’ bebe de muchas otras culturas y tradiciones. De la árabe y la paciencia de sentarse a esperar a ver pasar el cadáver del enemigo. Aunque es probablemente que indagando descubrieran que los árabes copiaron el proverbio a un señor de Pontevedra. El ‘marianismo’ es la resistencia pasiva de Gandhi pero a la española y sin huelgas de hambre.

Más ahora, que entre los independentistas hay discordia Y los independentistas huyen o mienten o reniegan. “Si utilizas al enemigo para derrotar al enemigo…” La huida nada menos que a Suiza de Anna Gabriel es cuanto menos irónica. A base de aguantar, Mariano Rajoy ha conseguido que Anna Gabriel se peine. Sólo ha tenido que perseguirla la justicia para cambiar el ‘look’.

“La mejor victoria es vencer sin combatir.” Para algo se inventó la democracia. Y el 155. Puigdemont sigue en Bruselas, Junqueras y compaña en Estremera y poco a poco van desertando de obra y cuerpo presente los llamados por la justicia. Aunque Rajoy probablemente no haya leído ‘El arte de la guerra’. Mariano Rajoy es el último de Filipinas, un soldado de los Tercios españoles. O quizá únicamente sea un señor de Galicia con paciencia y mucho tiempo que perder.

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5 poemas cantados para recordar a Antonio Machado

Rodrigo Isasi Arce

El 22 de febrero de 1939 nos abandonaba para siempre uno de los los mayores poetas de España y el representante más joven de la Generación del 98, Antonio Machado. “Nunca perseguí la gloria ni dejar en la memoria de los hombres mi canción”, reza uno de sus poemas más conocidos, ‘Cantares’, pero la verdad es que Machado sí dejó en la memoria sus versos, su canción. Nos dejó una larga lista de obras de incalculable valor literario, como ‘Soledades’ (1907), ‘Campos de Castilla’ (1912), ‘La Lola se va a los puertos’ (1930) o ‘Las adelfas’ (1928), entre muchas otras.

Machado murió en el exilio, en Francia, como tantos otros de su generación, al verse inmersa España en uno de los períodos más negros de su historia, la Guerra Civil entre republicanos y sublevados. Cuentan que pocos días después de su muerte, su hermano José Machado encontró en el bolsillo del gabán un trozo de papel que decía “estos días azules y este sol de la infancia”, los últimos versos del poeta sevillano. El fascismo echó a Machado de España, pero lo que no pudo impedir es que su legado fuese eterno; tanto es así, que varios cantantes decidieron poner voz a sus poemas.

Sin duda, Joan Manuel Serrat es el cantautor español que más poemas de Antonio Machado ha versionado -le dedicó un disco entero- pero no ha sido el único. Desde The Objective, te ofrecemos cinco poemas para recordar a este gran poeta andaluz que han sido cantados por grandes referentes del panorama musical español.

Cantares-Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina

“Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre el mar. Nunca perseguí la gloria, ni dejar en la memoria de los hombres mi canción; yo amo los mundos sutiles, ingrávidos y gentiles, como pompas de jabón. Me gusta verlos pintarse de sol y grana, volar bajo el cielo azul, temblar súbitamente y quebrarse…”

La saeta-Camarón de la Isla

“¡Oh, la saeta, el cantar al Cristo de los gitanos, siempre con sangre en las manos, siempre por desenclavar! ¡Cantar del pueblo andaluz, que todas las primaveras anda pidiendo escaleras para subir a la cruz! ¡Cantar de la tierra mía, que echa flores al Jesús de la agonía, y es la fe de mis mayores! ¡Oh, no eres tú mi cantar! ¡No puedo cantar, ni quiero a ese Jesús del madero, sino al que anduvo en el mar!”

Inventario galante-Paco Ibáñez

“Tus ojos me recuerdan las noches de verano negras noches sin luna, orilla al mar salado, y el chispear de estrellas del cielo negro y bajo. Tus ojos me recuerdan las noches de verano. Y tu morena carne, los trigos requemados, y el suspirar de fuego de los maduros campos…”

Sobre el olivar-Enrique Montoya

“Campo, campo, campo Entre los olivos Los cortijos blancos Por un ventanal Entra la lechuza En la catedral San Cistrobalón La quiso espantar Al ver que bebía Del velón de aceite De Santa María La Virgen habló Dejalá que beba San Cristobalón. Campo, campo, campo Entre los olivos Los cortijos blancos Por un ventanal Entra la lechuza En la catedral A Santa María Un ramito verde, Volando, traía”.

Españolito-Joan Manuel Serrat

“Ya hay un español que quiere vivir y a vivir empieza, entre una España que muere y otra España que bosteza. Españolito que vienes al mundo te guarde Dios. una de las dos Españas ha de helarte el corazón”.

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¿Quién es Richard Quinn, el diseñador que ha juntado a la reina Isabel II y Anna Wintour en su 'front row'?

Redacción TO

Foto: YUI MOKPOOL
AP

No era una misión fácil. En sus 91 años de vida, la reina Isabel II no había acudido nunca a un desfile de la semana de la moda de Londres. Y él, el diseñador Richard Quinn lo ha conseguido. Pero no solo eso. No solo ha llevado a su Majestad a uno de los eventos de moda más importantes del mundo por primera vez, sino que ha conseguido sentarla en el front row de su desfile. Y hay más, la ha sentado junto a la conocida como reina de la moda, la mítica redactora jefa de Vogue, Anna Wintour. Las imágenes de las dos reinas en primera fila han dado la vuelta al mundo en pocas horas.

La monarca acudió a ver la colección de otoño de 2018 de Quinn de sorpresa. “Hubo un silencio cuando entró en la sala, el público se puso en pie para para saludarla”, escribió la periodista del periódico The Guardian Lauren Cochrane. La reina acudió al desfile de Quinn, conocido por sus floridos y coloridos estampados, en un sencillo traje tweed azul celeste de la diseñadora Angela Kelly con adornos de cristal, y con guantes, zapatos y bolso de color negro. Allí con un cojín de terciopelo, Isabell II se sentó junto a la directora ejecutiva del Consejo Británico de la Moda, Caroline Rush, y Anna Wintour, que no se despegó en ningún momento de sus gafas de sol negras. Los voyeurs aseguran que su majestad consiguió incluso hacer reír a la severa jefa de la moda que protagonizó El diablo viste de Prada.

La reina no solo estaba allí para coger ideas para la temporada de otoño. Después del desfile, entregó a Richard Quinn el primer Premio Reina Isabel II al diseño británico, destinado a resaltar el papel que desempeña la moda en la sociedad y la diplomacia. La industria de la moda británica mueve más de 35.000 millones de euros al año y crea 800.000 puestos de trabajo, según cifras de 2016 del Consejo Británico de Moda.

Es bastante común que los jefes de estado apoyen a los diseñadores pequeños o prometedores de su país (como hizo Michelle Obama con Jason Wu), pero este premio formaliza el reconocimiento del talento artístico y emprendedor joven. Y ha sido una manera muy eficaz de enfocar la atención frenética de la semana de la moda en una nueva cara. El galardón con forma de rosa que recibió Quinn estaba creado por Angela Kelly, la diseñadora de toda la vida de la reina. Quinn lo recogió sonriente de manos de la reina. ¿Pero quién es este joven con gorra negra y camisa de cuadros que con 28 años ya ha conseguido un hito para la London Fashion Week?

Richard Quinn recoge el premio Isabel II al diseño de la mano de la reina y de la directora del Consejo Británico de la Moda. | Foto: Paul Hackett/Reuters

Aunque es normal que su nombre no suene para el gran público, ya empieza a ser cada vez más conocido dentro del mundo especializado. Quinn ya ha trabajado con Dior y con Richard James. Hizo la carrera y el master en el centro más prestigioso del mundo para estudiar moda y diseño, el Central Saint Martins. Su posgrado estuvo patrocinado por la Fundación Stella McCartney. Después de terminarlo en 2016, lanzó una línea con su nombre. Y a partir de ahí, llegan los elogios y los premios.

El gigante sueco de la moda rápida H&M rápidamente le otorgó su Premio de Diseño 2017 (galardonado con 50.000 euros, un año de mentoría H&M, y la oportunidad de vender piezas selectas en su tienda). En octubre de 2017, Liberty London lo seleccionó para su iniciativa de talento de moda #SarahsList, que se refiere a la reconocida crítica de moda Sarah Mower, una especie de caza talentos que descubrió a Christopher Kane, Mary Katrantzou, JW Anderson y otros de los nombres más grandes y nuevos de la moda británica. Además, la revista DazedThe New York Times o el British Fashion Council ya lo nombraron el año pasado como uno de los diseñadores a los que no se le podía perder la pista.

La reina al fondo y Anne Wintour observando a una de las modelos de Richard Quinn. | Foto: Paul Hackett/Reuters

Pero además de todos estos premios, Quinn está invirtiendo mucho en su comunidad: ha abierto un estudio y un espacio de impresión textil en Peckham —al sur de Londres— que está abierto para estudiantes de moda y pequeños diseñadores. Esto era una condición esencial para obtener el reconocimiento particular de la reina. Su galardón se le otorga solo al diseñador de moda británico emergente cuyo talento se iguala al “valor” que aporta a su comunidad y al apoyo a las políticas sostenibles.

El estilo de Quinn es excéntrico y estructural. Mezcla grandes estampados, principalmente florales, y telas en una sola pieza, que suelen basarse en las siluetas clásicas de Dior New Look. Es conocido por cubrir las caras de los modelos en tela. Una práctica que mantuvo y amplió en la presentación de la colección para el otoño de 2018. Así es como consiguió que la reina se quedara mirando a una modelo con un casco floral en la cabeza.

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Veinte años sin Jünger

José Antonio Montano

Foto: Isolde Ohlbaum
Iaif

Se han cumplido veinte años de la muerte de Ernst Jünger. Murió el 17 de febrero de 1998, cuando le faltaban cuarenta días para alcanzar la edad de ciento tres. Los jüngerianos aún queríamos que hubiese vivido al menos hasta el 2000 y pisase así los tres siglos. Creo que fue W. H. Auden quien dijo que año tras año vamos pasando por el aniversario de nuestra muerte. He repasado los tomos que tengo de ‘Radiaciones’ a ver qué anotaciones hay de Jünger en ese ‘aniversario’ suyo.

Son escasas, pero significativas. Justo por esa fecha inicia o concluye sus apartados: el 18 de febrero de 1941 empieza el ‘Primer diario de París’; el 17 de febrero de 1943 termina sus ‘Anotaciones del Cáucaso’, y dos días después inicia el ‘Segundo diario de París’. Las tres únicas anotaciones del 17 de febrero son las de los años 1942, 1943 y 1968.

En la de 1942 es donde se hace esta conocida e importante afirmación: “En lo más hondo el estilo se basa precisamente en la justicia. Solo el hombre justo es capaz también de saber cómo hay que sopesar la palabra, cómo hay que sopesar la frase. Por esta razón a las mejores plumas no se las verá nunca al servicio de una mala causa”.

La de 1943 empieza: “Tras varias semanas de tiempo borrascoso y lluvioso hoy brilla esplendorosamente el sol”. Y termina con aquella emocionante reflexión sobre la conservación de los manuscritos: “Cuando se piensa en lo muy difícil que resulta encontrar un escondite adecuado, causan asombro las cantidades de documentos antiguos que han llegado hasta nosotros a través de las mudanzas de los tiempos”.

Por último, en la anotación de 1968 Jünger refiere un sueño en que es quemado por la Inquisición y anhela que, para presenciar el acontecimiento, se reúna mucha gente, “también fotógrafos y periodistas de revistas sensacionalistas”. Una vez despierto, asiste durante esa jornada a una exposición sobre la ‘Danza de la muerte’, y para terminar recuerda un canto de Johann Timotheus Hermes que dice así: “Desde lejos, Señor, / he divisado tu trono…”. En una nota a pie de página, el traductor nos remite a otra anotación anterior, donde Jünger reflexiona sobre este mismo canto y cita algunos más de sus versos: “Desde lejos, Señor, / he divisado tu trono, / y me hubiera gustado / enviar por delante mi corazón, / y me hubiera gustado entregarte a ti, / creador de los espíritus, mi cansada vida”.

Mientras buscaba estos pasajes, me ha estremecido pensar que al autor de diarios le está vedado espigar su obra de ese modo.

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