El capitalismo encubierto en Corea del Norte le reporta 60 millones de dólares al año

Por: The Objective

Economía y capital
El capitalismo encubierto en Corea del Norte le reporta 60 millones de dólares al año

El capitalismo está en todos los rincones del planeta, incluso en la pequeña y hermética Corea del Norte. Un estudio realizado por el importante think tank Center for Strategic and International Studies (CSIS), con sede en Washington, apunta a que la economía de los mercados en el país estalinista genera alrededor de 60 millones de dólares –51 millones de euros– en impuestos para el Estado.

El CSIS apunta que el comercio de Corea del Norte con China ha sido fundamental para ello. Durante dos décadas, esta tendencia ha seguido una rutina de crecimiento, particularmente alimentado por las miserables condiciones de vida de sus ciudadanos, que se han visto obligados a comerciar entre ellos para garantizar su subsistencia. Este mercado pujante, en cualquier caso, se veía como un arma peligrosa por el régimen de los Kim, que fue aplicando ajustes, tal y como recuerda la revista Quartz.

Esta pujanza se ha hecho más evidente desde la llegada de Kim Jong-un, que –a diferencia de su abuelo y de su padre– ha visto con buenos ojos iniciar una serie de ligeras pero prometedoras reformas económicas para abrir levemente su país al extranjero. El diario The New York Times publicó el año pasado que el número de mercados desde 2010 se duplicó, llegando a los 440. Asimismo, hizo mención a que el director de inteligencia de Corea del Sur estima que al menos el 40% de los norcoreanos trabaja directa o indirectamente para el sector privado.

Estas vías de ingreso, en cualquier caso, sirven de respiro para las cuentas de Corea del Norte, especialmente dañada por las sanciones internacionales aplicadas sobre el país. La caída de la actividad industrial y de las exportaciones mineras han provocado una caída de su PIB en el último, cuando arrastraba una tendencia positiva.

En cualquier caso, el think tank norteamericano concluye que hay que seguir de cerca estos progresos, pues el régimen de los Kim se expone a que al desarrollo de Corea del Norte lo acompañe una mayor intercomunicación entre ciudadanos y el nacimiento de una economía que los convierta en agentes independientes del Estado para sobrevivir.