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Rusia

Chamanes y budistas de Rusia pedirán a los dioses combatir los incendios en Siberia

Redacción TO
Última actualización: 1 Ago 2019, 2:28 pm CET
Foto: Sergey Ponomarev | AP

Un concilio de cerca de medio centenar de chamanes se reunirá en el lago Baikal, en el este de Rusia, para pedir a los dioses ayuda contra los incendios forestales que azotan a Siberia y convocar nubes de lluvia. Los monjes budistas de Rusia también se han comprometido a convocar a las lluvias si sus seguidores de Instagram proporcionan "las coordenadas exactas y los nombres de los lugares" de donde se desatan los incendios.

"El 4 de agosto se celebrará un taylagán (gran fiesta ritual en honor a los dioses). Alrededor de 50 chamanes se reunirán en la isla Oljón y pedirán a los dioses ayuda para sofocar los incendios y contener las inundaciones" en Siberia, ha informado la organización chamánica Tengueri.

El "taylagán" es un ritual realizado por un chamán en el que se pide a los dioses que traigan bienestar y alejen las desgracias.

https://www.instagram.com/p/B0XbwW0Jk1i/

Dos regiones siberianas, Kasnoyarsk e Irkutsk, han sido declaradas en estado de emergencia, al igual que parte del territorio de las repúblicas de Yakutia y Buriatia, debido a los extensos incendios forestales. La víspera, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, ordenó al Ministerio de Defensa sumarse a las labores de extinción.

En estos momentos hay cerca de 470 incendios que afectan a casi tres millones de hectáreas de bosque, un área casi del tamaño de Bélgica, según The Moscow Times, que cita fuentes de la Agencia Forestal Federal. Los bomberos luchan contra los incendios que cubren casi 100.000 hectáreas en Irkutsk y otras regiones de Siberia, mientras que el resto de incendios forestales que afectan a 2,8 millones de hectáreas sólo están siendo monitoreados.

Según el diario ruso, las autoridades han confirmado que no planean gastar recursos para combatir los incendios monitoreados porque se encuentran principalmente en áreas remotas y deshabitadas, conocidas como "zonas de control", y por lo tanto no son una amenaza directa para las personas. No obstante, el humo de los incendios abarca grandes zonas del territorio ruso e incluso ha llegado a algunas regiones de Mongolia, incluida su capital, Ulán Bator.

"La situación con los incendios forestales en Siberia ha dejado de ser un problema local y se ha convertido en una catástrofe ecológica a nivel nacional", escribió Greenpeace en las redes sociales el lunes.