División en la UE por el plan sobre rescate de migrantes

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División en la UE por el plan sobre rescate de migrantes
Foto: Salvatore Cavalli

Visto como un paso positivo, el acuerdo alcanzado en Malta entre cuatro países de la Unión Europea sobre un mecanismo para repartirse los migrantes rescatados en el Mediterráneo afronta reservas en unos socios aún divididos sobre la política de asilo.

El 23 de septiembre, Francia, Alemania, Italia y Malta sentaron las bases de un reparto automático de los migrantes rescatados en el Mediterráneo, al que buscan sumar a otros países durante una reunión el martes en Luxemburgo. «El documento que acordaron perfila en realidad un acuerdo futuro (…) Los detalles se finalizarán durante el debate con los otros ministros del Interior» en Luxemburgo, según una portavoz de la Comisión Europea.

Pero el texto ya genera reticencias en países como Grecia o España, donde la llegada de migrantes por mar es superior a la de Italia y Malta y que ven como los términos del pacto esbozado en la práctica se refieren a la ruta del Mediterráneo central.

Desde principios de año, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones, a Grecia llegaron 39.074 migrantes por mar y a España, 18.778, mientras que a Italia y Malta en su conjunto arribaron 10.759.

Para una fuente diplomática europea citada por AFP, las operaciones de rescate frente a las costas de Italia representan «un mínimo de llegadas respecto al total, pero dan la imagen de un cierto desgobierno en la UE por la negociación caso por caso».

Italia, con el ultraderechista Matteo Salvini al frente de Interior entre junio de 2018 y septiembre de 2019, cerró sus puertos a los barcos con migrantes a bordo, sobre todo de ONG, obligando a tensas negociaciones de reparto entre los países de la UE. El nuevo gobierno italiano, sin la Liga de Salvini, reabrió los puertos, pero sigue pidiendo solidaridad a sus socios para enfrentar la llegada de migrantes, mientras se llega a un acuerdo más amplio en la difícil reforma del asilo en la UE.

El pacto alcanzado en Malta consistiría en un reparto automático de los solicitantes de asilo socorridos durante un período de seis meses, prorrogable, ha dicho una fuente diplomática, pero todavía existen interrogantes sobre cómo hacerlo. La principal duda es cómo fijar la cuota de personas a trasladar a los diferentes países participantes. El documento tampoco habla de eventuales sanciones económicas para aquellos Estados que no participen. «La belleza de este texto es que no puedes estar en contra, pero también es posible que no estés totalmente a favor, porque hay cosas que faltan», apunta un diplomático.

La UE ya registró duros debates durante el pico de la pasada crisis migratoria, cuando más de un millón de personas, en su mayoría sirios huyendo de la guerra, llegaron a las costas de Grecia e Italia en 2015. El bloque puso en marcha cuotas de reparto de refugiados, que algunos países del Este se negaron a aplicar incluso bajo pena de sanciones económicas. A diferencia de entonces, el actual pacto se concibe como voluntario, pero no exento de reticencias.

Grecia, Bulgaria y Chipre, en el flanco oriental, presentarán el martes una iniciativa reclamando «más solidaridad», un «reparto de la carga migratoria» a través de reubicaciones en otros países de la UE y más fondos en el futuro.

El fantasma que planea sobre cualquier iniciativa es el sistema común de asilo, que obliga a los países de llegada de los migrantes a gestionar una eventual solicitud, y cuya reforma permanece bloqueada desde hace meses.

El futuro responsable europeo para Migración, Margaritis Schinas, prometió esta semana avanzar en la reforma y en poner fin a los controles dentro del espacio de libre circulación europeo Schengen que muchos países reinstauraron en plena crisis migratoria.