Andrea Mateos

Año nuevo, ¿vida nueva?

Naciste entre docenas de uvas, brindis de champagne y cotillón. “Año nuevo, vida nueva”, era la súplica más escuchada. El mismo deseo cada año, la misma esperanza que se repite cada 365 días.

Opinión

Año nuevo, ¿vida nueva?

Naciste entre docenas de uvas, brindis de champagne y cotillón. “Año nuevo, vida nueva”, era la súplica más escuchada. El mismo deseo cada año, la misma esperanza que se repite cada 365 días.

Naciste entre docenas de uvas, brindis de champagne y cotillón. “Año nuevo, vida nueva”, era la súplica más escuchada. El mismo deseo cada año, la misma esperanza que se repite cada 365 días. Y después escriben su lista de propósitos, que tampoco llegan a cumplirse. ¿Por qué será entonces tan bien recibido el año que llega?

2015, el ser humano pide y exige. Naciste entre celebraciones, pero al final del año todos querrán deshacerse de ti porque, seguramente, ni les habrá tocado la lotería, ni habrán prosperado en el trabajo, ni habrán encontrado al amor de su vida y, por supuesto, tampoco habrán perdido esos kilos de más. La cantinela de siempre.

Año que has llegado, año que te has implantado en mí. 365 días es mucho tiempo como para que cada hora se bañe de dicha. Por eso, prometo festejar la bienaventuranza, pero también arremeter con pujanza contra la adversidad. Y prometo ser yo quien busque mi suerte y luche por alcanzar mis sueños. A la meta sólo se llega en maratón, con esfuerzo y mucho tesón.

2015, nunca dijiste que vayas a ser fácil ni nuestros deseos más anhelados se vayan a cumplir en ti. Jamás nos diste falsas esperanzas, aunque nosotros las hayamos depositado todas en ti. Yo te prometo poner de mi parte para que así, dentro de justamente un año, no vuelva a decir aquello de “año nuevo, vida nueva”, porque no hay nada más triste que tener que empezar siempre desde cero. Por eso, dentro de un año, ojalá pueda gritar “continuemos con mi progreso”. Porque eso querrá decir que, aunque no haya cumplido todas mis ilusiones, habré avanzado en el camino.

2015, seas, al fin, bienvenido.

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