Paula Martin

Ausencia de emociones

“Con la moral corregimos los errores de nuestros instintos, y con el amor los errores de nuestra moral” (Ortega y Gasset).

Opinión

Ausencia de emociones

“Con la moral corregimos los errores de nuestros instintos, y con el amor los errores de nuestra moral” (Ortega y Gasset).

Últimamente he leído mucho sobre la sociología de las emociones. Y he llegado a la conclusión de que son ellas las que nos constituyen como personas. Somos lo que nos ha dado alegría, lo que nos ha provocado tristeza, el miedo que nos atormenta, la incertidumbre que se posa en nuestro interior… Somos emociones. Somos personas. Somos la unión de ambas.

Un profesor de la Pontificia Universidad Javeriana (Colombia) realizó un estudio sobre emociones y decía lo siguiente: “¿cómo podemos pensar en la paz y en una mejor convivencia si carecemos de lo más básico: la empatía por el sufrimiento del otro?”. Esto se debe a que el estudio confirmaba que se reconocía mejor la alegría que la tristeza en el país latino.

Quizá me acusen de pecar de injusta, de desconocer la situación real, de hablar sin vivirlo en primera persona, pero no comprendo que algunas mujeres solo se queden embarazadas en Nigeria para ‘vender’ a sus hijos. A veces la vida da ciertas potestades a personas que no las merecen.

Por ello hacía referencia a las emociones. Probablemente esas mujeres estén en un momento económico difícil, pero si solo se quedan en estado para sacar un beneficio económico, yo puedo hacer uso de la crítica. No concibo la idea de que sientas una vida dentro de ti, le mires a los ojos y le ‘vendas’ sin ningún tipo de remordimiento. Esto implica una carencia de empatía, de sensibilidad y de conciencia. La ausencia de emociones.

“Con la moral corregimos los errores de nuestros instintos, y con el amor los errores de nuestra moral” (Ortega y Gasset).

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