Paco Segarra

Aznar, Rajoy, Bin Laden y el amigo alemán

Me recuerda Marco Liotto que Bin Laden fue un notable colaborador de la CIA y que actuó en Afganistán contra los soviéticos. También me recuerda que nunca dejó de trabajar para la CIA: "el problema de trabajar para servicios secretos es que nunca sabes para quién trabajas realmente, ni si puedes dejarlo, ni quién es tu enemigo de verdad". Así que las supuestas revelaciones de una carta de Bin Laden sobre Aznar y el 11M no hacen más que ahondar en la sospecha. Ya saben: "explicatio non petita, accusatio manifesta". Es sintomático que un agente de la CIA se felicite por la "revolución española del 11M", un modelo de manual, como todos saben, de las llamadas "primaveras árabes". No es menos sintomático que, el mismo día, Aznar y Felipe González alerten sobre el peligro de Podemos.

Opinión

Aznar, Rajoy, Bin Laden y el amigo alemán
Paco Segarra

Paco Segarra

Publicitario, escritor y empresario. Crea anuncios y colabora en varios medios.

Me recuerda Marco Liotto que Bin Laden fue un notable colaborador de la CIA y que actuó en Afganistán contra los soviéticos. También me recuerda que nunca dejó de trabajar para la CIA: «el problema de trabajar para servicios secretos es que nunca sabes para quién trabajas realmente, ni si puedes dejarlo, ni quién es tu enemigo de verdad». Así que las supuestas revelaciones de una carta de Bin Laden sobre Aznar y el 11M no hacen más que ahondar en la sospecha. Ya saben: «explicatio non petita, accusatio manifesta». Es sintomático que un agente de la CIA se felicite por la «revolución española del 11M», un modelo de manual, como todos saben, de las llamadas «primaveras árabes». No es menos sintomático que, el mismo día, Aznar y Felipe González alerten sobre el peligro de Podemos.

Felipe era el Pablo Iglesias de finales de los 70. Pero el amigo alemán, Brandt y, ¡hop! la CIA, recondujeron la Transición a su gusto y domesticaron a González, que dijo que sí, que a sus órdenes. Nadie le dice que no a alguien que, para empezar a hablar, vuela por los aires a Carrero. Lo único que no consiguieron los alemanes fue imponer del todo su ley electoral, un agujero negro que ahí está para beneficio del Sistema, un misterio.

Lo que no es un misterio es pagar los servicios prestados a los etarras (algo que pretendió saltarse Felipe y le costó el cargo. ZP y Mariano tomaron nota). Josu Ternera cómodamente «desaparecido» y Otegui en la calle, junto a Pablo Iglesias, son los perros de presa -el equivalente a la voladura de Carrero- de la nueva Transición. Rajoy, por su parte, solo desea que alguien le garantice que podrá acabar sus días tranquilamente en Galicia, sin mayores quebraderos de cabeza. Hay tipos vengativos que la quieren -la cabeza de Rajoy- a cualquier precio. A cualquiera.

Sin embargo, Marco Liotto es italiano, está viejo y todo este relato puede sonar a ciencia ficción mafiosa. Es lo que tiene trabajar para servicios secretos y no saber quién es tu enemigo.

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