Jordi Bernal

Comité de expertos

«Tal como han ido las cosas, sería hasta comprensible que en diez días el ministro Illa se presente puntual a su comparecencia ante los medios acompañado por un grupo alborotado de simpáticos chimpancés con batas blancas»

Opinión

Comité de expertos
Foto: Fernando Alvarado| EFE
Jordi Bernal

Jordi Bernal

Periodista a su pesar y merodeador de librerías y cines. Autor del libro de crónicas Viajando con ciutadans (Ed. Triacastela, 2015)

Por orden del Consejo de Transparencia, el Ministerio de Sanidad está obligado, en un plazo de diez días, a dar los nombres de su comité de expertos. Es imaginable el revuelo que se ha producido en los pasillos ministeriales cuando se ha conocido la orden transparente. La búsqueda frenética de unos expertos que estén dispuestos a comerse el marrón de unas políticas erráticas y más bien fruto de la improvisación y el desconocimiento no debe de haber sido tarea fácil. Hasta ahora Fernando Simón ha sido el hombre que normalmente ha puesto la cara y, en más de una ocasión, ha metido la pata.

Nos habían hablado de unos expertos que aconsejaban medidas drásticas y que muchas veces parecían menos dictadas por el empirismo científico que por el ataque de histeria ante lo terriblemente ignoto. Nos habíamos acostumbrado a su invisibilidad bíblica. Eran algo así como aquellas fuentes próximas de las que el periodismo echa mano para revestir de autoridad el mero cuchicheo tabernario.


Por fin, no obstante, conoceremos a los expertos que durante estos largos meses nos han obligado al uso de máscaras egoístas y solidarias, a pringarnos las manos con geles desagradables en establecimientos públicos, a ponernos guantes y luego quitárnoslos, a estar en casa a la hora de las gallinas y a cargarnos de felices razones para no tener que asistir a reuniones soporíferas, a comidas con demasiados comensales locuaces y encantados de haberse conocido, o cenas que se alargan, con agónica desesperación, por el pavor general a reencontrarse con la soledad de la noche.

Tampoco es que vayamos a darles las gracias a los expertos, pero a estas alturas despiertan una cierta curiosidad. Tal como han ido las cosas, sería hasta comprensible que en diez días el ministro Illa se presente puntual a su comparecencia ante los medios acompañado por un grupo alborotado de simpáticos chimpancés con batas blancas.

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