Víctor de la Serna

De aquella bronca a una buena colaboración

«En cierto modo Kamala Harris es una versión femenina de Barack Obama: familia burguesa de alto nivel cultural, su negritud es relativa ya que es hija de profesores universitarios extranjeros, india y negro, sin antecedentes dentro de la población descendiente de los esclavos»

Opinión Actualizado:

De aquella bronca a una buena colaboración
Foto: Mike Blake| Reuters
Víctor de la Serna

Víctor de la Serna

Periodista generalista a la antigua usanza, ha acabado especializándose en comunicación, cocina, vinos, baloncesto y las calles de Madrid.

Kamala Harris estaba casi predestinada a ser la compañera de candidatura de Joe Biden, ya que aportaba su juventud y su color, además de su gran capacidad de debate, que hacían mucho más completo el ticket —tranquilizando a quienes temen la edad avanzada del ex vicepresidente— y aportando una doble experiencia, como fiscal y como senadora, de verdadero valor.

En España y también desde el Partido Demócrata ha cundido pronto la voz de que es «muy izquierdista», pero todo su historial la coloca en la zona de centro-izquierda del Partido Demócrata. Ha sido desde luego muy activa en el terreno de la igualdad racial, pero eso es justamente lo que añade valor a su aportación. Quizá sea en su actuación como fiscal en la que se hallen algunos detalles más contemporizadores con el statu quo de la Justicia y las prisiones.

En cierto modo Kamala Harris es una versión femenina de Barack Obama: familia burguesa de alto nivel cultural, su negritud es relativa ya que es hija de profesores universitarios extranjeros, india y negro, sin antecedentes dentro de la población descendiente de los esclavos.

La lección que le dio a Biden en el primer debate entre candidatos a la presidencia fue homérica —por la oposición pasada de su rival al transporte de niños a las escuelas en autobús, busing, que ha servido para la integración racial—, y algunos pensaron que jamás se entenderían. Pero era una forma de hacerse conocer, y su relación ha sido muy fructífera. En principio, lo más parecido a una candidatura idónea.

Más de este autor

Al borde de la violencia

«Ahora mismo estamos de nuevo en plena orgía de memoria histórica manipulada, para –como siempre- tapar los problemas reales de un país que no ha acallado a ninguno de sus demonios»

Opinión

Más en El Subjetivo

Ferran Caballero

Prefiero el apocalipsis

«Deben convencernos de que esta vez no funcionarían las cosas que hasta ahora siempre han funcionado y que parecen muy de derechas y que ahora son necesarias medidas del todo innovadoras y sin precedentes, que en realidad se parecen sospechosamente a las medidas, de antiguo fracasadas, de sus antiguos y fracasados referentes ideológicos»

Opinión

Cristina Casabón

Curillas posmodernos

«Nos piden que adoptemos un imperativo moral basado en una ideología victimista para alcanzar la “justicia social”, sembrando prejuicios sobre la identidad intransferible de los individuos»

Opinión