Joaquín Jesús Sánchez

Desescalando, pero poco

"Un gabinete de veintitantos ministros, con tanto currículo de relumbrón, para decirte lo que me diría mi abuela: no hay mal que por bien no venga"

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Desescalando, pero poco
Foto: Mariscal Efe| EFE
Joaquín Jesús Sánchez

Joaquín Jesús Sánchez

Joaquín Jesús Sánchez (Sevilla, 1990) estudió Filosofía y escribe crítica de arte, crónicas malhumoradas y artículos de variedades. Puede seguir sus trepidantes aventuras en www.unmaletinmarron.com

No recuerdo dónde leí que en París se desató una orgía tras los funerales de Victor Hugo. Tanatofilia, alguna cosa freudiana o una vulgar liberación de tensiones, a saber. Tenía la esperanza de un desconfinamiento más jacarandoso, lo admito. No hubiese hecho falta una bacanal gigantesca, me habría conformado con un poquito de guasa. Y aquí estoy, escabulléndome para ver si logro pasar el fin de semana sin salir de casa. No hay nada más marciano que una nueva normalidad: terrazas desangeladas, gente saludándose con el codito, el agobio de la mascarilla.

Me acuerdo, ahora que estamos «saliendo», de la última consigna gubernamental: «Salimos más fuertes». ¿Quiénes? La verdad es que este plot twist teleológico no me lo esperaba. La sombra de Hegel es alargada y todavía nos seguimos tragando aquello del «progreso»: que la historia avanza para mejor. Hay una cita de san Pablo que siempre me hace mucha gracia: «Para los que aman a Dios, todo se les ha dado para bien». Yo no voté a los bolcheviques bolivarianos para que acaben parafraseando la Epístola a los Romanos.

No sé a ustedes, pero me crispa la épica y la moralina. Esos discursos sobre lo grandes que somos, lo vigorizados que vamos a salir y blablabá. Un gabinete de veintitantos ministros, con tanto currículo de relumbrón, para decirte lo que me diría mi abuela: no hay mal que por bien no venga. ¡Una crisis es una oportunidad! ¡Extra, extra! Seamos adultos, por favor. Pues eso, que estamos saliendo, vale, pero endebluchos y sin muchas ganas. Entre la apatía y la incertidumbre anda el juego. Leo que ha reabierto el Prado y el Reina Sofía. A finales de este mes reabrirán las salas de cine y esta tarde, en Madrid, varias galerías de arte han organizado un sarao a ver si así consiguen que los aficionados se acerquen.

En mi agenda solo aparecen varias citas médicas. No tengo muchas excusas para no ir, pero confío en que alguna se me ocurrirá. Esperaré en mi escondrijo un poco más, a ver si llega la normalidad a secas.

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