Ferran Caballero

Dijo Diego

«Messi es evidentemente mucho mejor futbolista que Maradona, donde lo que cuenta es jugar a fútbol. Y quizás por eso, porque puede ser mejor futbolista, puede ser también más y mejor persona»

Opinión

Dijo Diego
Foto: Joan Monfort| AP
Ferran Caballero

Ferran Caballero

Profesor de filosofía y autor del libro "Maquiavelo para el s.XXI". "Tot ve que cau"

Por mucho que lo intentase Évole, Messi no se mete en política. Ni siquiera para ir al Mercadona, que se supone el super de los humildes y currantes, aunque alguna vez haya ido «al super», en genérico, en inclusivo. Pero este procedimiento evasivo tiene sus límites, que son los límites mismos de la inclusión o el relativismo. Y aquí el límite fue Maradona. Preguntado sobre esa jugadora, Dapena, que se sentó de espaldas cuando las demás rendían homenaje a Maradona, Messi separó al autor de la obra para constatar que sobre el Maradona persona hay opiniones distintas y que hay que respetarlas. Pero en realidad no. Es decir, sí que las hay, supongo, pero no hay que respetarlas todas por igual. Si Maradona fue, como dijo esta futbolista rebelde, «un violador, pedófilo, putero y maltratador», (que yo qué sé) entonces no vale decir que la gente tiene opiniones distintas sobre su vida privada. Que sí, que claro que las tienen, pero no valen. Y eso es tan claro para todo el mundo que, aunque muchos han rendido homenaje al futbolista Maradona, y alguno incluso al comunista Maradona, nadie le ha rendido homenaje por violador, por pedófilo o por maltratador. Por putero es más probable, pero tampoco me consta. 

Es fácil decir que hay que separar a la obra del autor. Y que se celebra aquí a la obra. Pero no. Se celebra al autor precisamente porque no se sabe con cuál de sus obras quedarse. Con qué gol, con qué toque, con qué saltito, con qué regate. Pero se le celebra como futbolista, y nada, porque sí es obvio con cuáles no. La tesis fuerte, imperdonable, impublicable, es que para ser el Maradona que hizo todas estas cosas tenía también que ser el otro. Que un tipo sin ese carácter, sin esa pelusa, sin esa violencia y sin esa locura, no habría llegado ni a debutar en primera, aunque hubiese tenido el mismo talento. Nadie con dos dedos de frente se pondría, ni se ponía, que esa es la gracia, a regatear como lo hacía entre las patadas de esos auténticos carniceros. Y también de ahí que todas las comparaciones con Messi sean ridículas. Se dice que los goles de Messi imitan a Maradona cuando el gran mérito de Maradona, el que se ve en todos esos vídeos que pasan ahora como a cámara lenta, no es otro que el de parecerse a Messi cuando todavía parecía imposible, en unos campos que eran patatales y ante unos defensas a quienes hoy no se les dejarían entrar a un campo de fútbol ni en condición de barra bravas. Es sabido que el mejor Maradona con su mejor Nápoles haría un espantoso ridículo ante el peor Messi con su peor Barça. Messi es evidentemente mucho mejor futbolista, donde lo que cuenta es jugar a fútbol. Y quizás por eso, porque puede ser mejor futbolista, puede ser también más y mejor persona. Lo de Maradona era otra cosa. 

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