Gabriel González-Andrio

¿Dónde estabas tú?

Los atentados del 11-S marcaron un antes y un después en el mundo. Estados Unidos, la gran potencia, había recibido un golpe en donde se suponía estaban sus mayores recursos: la seguridad.

Opinión

¿Dónde estabas tú?

Los atentados del 11-S marcaron un antes y un después en el mundo. Estados Unidos, la gran potencia, había recibido un golpe en donde se suponía estaban sus mayores recursos: la seguridad.

Los atentados del 11-S marcaron un antes y un después en el mundo. Estados Unidos, la gran potencia, había recibido un golpe en donde se suponía estaban sus mayores recursos: la seguridad.

Aviones comerciales fueron desviados de sus rutas por terroristas adiestrados para ser estrellados contra las míticas Torres Gemelas. El mundo se estremeció, la sociedad americana se quedó muda y Bin Laden y Sadam pasaron a convertirse en una obsesión para la Inteligencia americana  hasta su captura y muerte.

Después de todo –envío de tropas, guerras, muertes, Guantánamo- nadie puede decir que estemos mejor. Es más, el escenario en Oriente Medio es aún más inestable y peligroso. Sin embargo, siempre he creído creo que EEUU debe tener un papel de liderazgo, por su historia, por su capacidad y su experiencia en conflictos internacionales. Decir otra cosa me parecería temerario.

Sin embargo, la Administración amercana debería revisar la forma en la que está acometiendo la inestabilicidad en el avispero de Oriente Medio. Nadie dijo que fuera fácil pero le crecen los enanos y el peligro de una guerra a gran escala está ahí. Lo mismo que ocurre hoy entre Ucrania y la Rusia de un Putin incontrolable. Otro problema que no se ataja y que tendrá efectos colaterales para toda Europa.

El vil asesinato de Foley, Sotloff y Haine perpetrado por el grupo yihadista Estado Islámico es un nuevo frente al que Obama ha empezado a dar prioridad. Creo que estamos viendo la punta del iceberg y sería bueno analizar el poder real de estos terroristas sin escrúpulos.

Es preocupante que miles de occidentales islamistas se estén sumando a una despiadada yihad empeñada en pasar a cuchillo a todo el que se ponga por delante. Esto es muy grave, gravísimo. 
Cuando el único argumento es la extorsión, las violaciones, los fusilamientos televisados y las decapitaciones, creo que se ha traspasado una línea roja. Nos estamos jugando mucho. Ojalá nos podamos preguntar: ¿Dónde estabas tú cuando logramos un mundo en paz?

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