Melchor Miralles

El dinero y la limpieza moral

Chistine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), tendrá que sentarse en el banquillo de los acusados. El máximo tribunal de Francia la va a enjuiciar por negligencia, por unos hechos sucedidos en 2008, cuando era ministra de Finanzas, en la gestión de fondos públicos a favor del polémico empresario Bernard Tapie, quien recibió una indemnización de 400 millones de euros por la venta de su participación mayoritaria en Adidas.

Opinión

El dinero y la limpieza moral
Melchor Miralles

Melchor Miralles

Periodista, productor de televisión y cine y escritor. Le gusta leer, viajar, comer, o sea, un disfrutón de la vida.

Chistine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), tendrá que sentarse en el banquillo de los acusados. El máximo tribunal de Francia la va a enjuiciar por negligencia, por unos hechos sucedidos en 2008, cuando era ministra de Finanzas, en la gestión de fondos públicos a favor del polémico empresario Bernard Tapie, quien recibió una indemnización de 400 millones de euros por la venta de su participación mayoritaria en Adidas.

Los antecesores de Lagarde en la máxima responsabilidad del FMI también terminaron mal. Rodrigo Rato imputado en escándalos económicos diversos en España y Dominique Strauss-Kahn acusado de sórdidos delitos relacionados con el sexo. Y no son los únicos. ¿Qué tienen el poder y el dinero que con tanta frecuencia hacen perder la cabeza a tantos de quienes pensábamos que eran ejemplares servidores de los intereses públicos?

Pues tiene que hace perder la cabeza a muchos, que se dejan llevar por la codicia, la avaricia o el desvarío general en sus actividades públicas y privadas. Tiene que la realidad demuestra que fulmina los principios morales más básicos y elementales, y se pierden. Pero por el camino, se lo llevan crudo, o posibilitan que se lo lleven crudo alguno de los suyos.

No doy por condenada a Lagarde, que tiene derecho a defenderse en un juicio justo. Como todos. Pero en vez de decir que ella siempre actuó “por interés del pueblo francés” y reclamar su inocencia, debiera dimitir, abandonar su cargo, defenderse en los tribunales sin dañar a la institución y actuar de modo ejemplar. Pero no. No solo en España cuesta que alguien poderoso dimita. Por ahí fuera también cuecen habas.

Más de este autor

El triple de Sánchez que quizá no entre

Pedro Sánchez trató de convencer por activa y por pasiva al ex juez Fernando Grande Marlaska para que fuera candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid y no lo logró, pero al final entró en el Gobierno como ministro, que luce más todavía y tampoco tiene mala pensión.

Opinión

Las opciones de Venezuela

Ayer el pueblo venezolano se echó de nuevo a la calle, valiente como siempre, para evidenciar por enésima vez el rechazo social al régimen de Nicolás Maduro, sucesor del narcoestado instaurado bajo la dirección del régimen castrista de La Habana, en esa “invasión consentida” que ha sumido a Venezuela en la miseria con un Gobierno ilegítimo que se mantiene imponiendo el terror.

Opinión

Más en El Subjetivo

Ignacio Vidal-Folch

Igor el Ruso, en los campos de Teruel

«Vemos la cara banal del asesino, y en ese rostro de hechuras duras de un ser que dispara por la espalda a dos guardias civiles, y cuando éstos caen, se acerca a rematarlos, vemos un mal desinteresado y frío que parece negarse a cualquier idea. Esto, ¿no coloca a Igor no ya al margen de la sociedad sino de la humanidad?»

Opinión

Juan Claudio de Ramón

El viaje y el hogar

«El viaje es euforizante porque nos arranca de la costra de la rutina, poniéndonos delante, incluso la más sencilla de las travesías, algún obstáculo ante el que ejercitar el ingenio»

Opinión

David Mejía

Superliga

«Nadie se despide elegantemente de sus privilegios. Pero las soflamas marxistas, viniendo de quienes han vivido como reyes gracias a que el fútbol era el negocio más lucrativo de la Tierra, son cuestionables»

Opinión