Marta Garcia Bruno

El invierno en Moncloa

"La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco". Platón tenía razón…la palabra, tan útil como herramienta, tanto como peligrosa. Y una pregunta ¿tienen nuestros políticos amor por su país?

Opinión

El invierno en Moncloa
Marta Garcia Bruno

Marta Garcia Bruno

Periodista y futura politóloga. Profesora UFV.

«La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco». Platón tenía razón…la palabra, tan útil como herramienta, tanto como peligrosa. Y una pregunta ¿tienen nuestros políticos amor por su país?

Tanto a nuestros representantes como a los medios de comunicación nos ha interesado siempre el mobiliario de los presidentes en la estrenada Moncloa, como si se tratara del programa “¿Quién vive ahí?”. Hasta hace poco lo más trendy que podía ocupar páginas de periódicos era si a Felipe González le gustaba el estilo minimalista y a Aznar el estilo más versallesco.

Los españoles comienzan a adentrarse en el oscuro mundo de los políticos que se quieren pasar por gente normal y corriente. Que lo son. Como todos cuando se desperezan en el sofá un domingo por la tarde, cuando se quitan las zapatos al entrar en su humilde (o no) morada y disfrutan de aquello de ponerse una poco lustrosa bata y unas zapatillas de estar por casa. Lo que no significa que lleguemos al trabajo y hagamos zumos, juguemos al futbolín y comamos mejillones. Todos entendemos que no son robots, de igual manera que los jefes de campaña han entendido que lo mejor es entregar el hueso al perro y que lo muerda hasta que se acabe para lanzarle uno nuevo.

El espectáculo y la política se han mimetizado de tal manera que ya no existe diferencia. No es cuestión de pan y circo, es que de lo primero falta y de lo segundo sobra. Pero es lo que hemos querido los ciudadanos. Disfruten de la obra porque aunque el invierno no ha entrado de lleno en el país, sí lo ha hecho en La Moncloa. Y ha llegado para quedarse, salvo que el inquilino quiera compartir piso.

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