Dr Jose Cabrera Forneiro

El mal

La foto del entierro de un profesor judío querido por su barrio y entregado a las personas con discapacidad, por haber sido apedreado su vehículo, y haberse salido de la calzada, vuelve a poner sobre la mesa la eterna cuestión del mal, más allá de las cuestiones políticas, judiciales, o sociológicas.

Opinión

El mal

La foto del entierro de un profesor judío querido por su barrio y entregado a las personas con discapacidad, por haber sido apedreado su vehículo, y haberse salido de la calzada, vuelve a poner sobre la mesa la eterna cuestión del mal, más allá de las cuestiones políticas, judiciales, o sociológicas.

La foto del entierro de un profesor judío querido por su barrio y entregado a las personas con discapacidad, por haber sido apedreado su vehículo, y haberse salido de la calzada, vuelve a poner sobre la mesa la eterna cuestión del mal, más allá de las cuestiones políticas, judiciales, o sociológicas.

La persona o personas que apedrearon el coche del profesor, no podían saber a ciencia cierta quien iba dentro del mismo, simplemente consideraron que era alguien al que había que agredir, y lo hicieron.

Y viene a mi pensamiento lo de siempre: debemos esconder el hecho ancestral de que el mal existe y siempre lo hizo, y camuflarlo bajo los conceptos terrorismo, delitos,…, o hay que volver a replantearse que en lo más profundo de la persona, probablemente en el centro del cerebro más primitivo, el de la pura supervivencia, el reptiliano, donde no hay cultura ni valores morales, ni culturales ni nada que refrene el puro instinto, habita el mal.

Porque naturalmente, los médicos, científicos, y técnicos en general solemos decir que no es competencia nuestra hablar del mal, que es un concepto moral que ha evolucionado con la raza humana, se ha ido troquelando con las culturas y la historia y hoy pervive “a duras penas” en las religiones, y algo en la base de las legislaciones de cada país.

Pero cada vez que vemos en los medios de comunicación algo “sin sentido”, la muerte o agresión a un inocente, la muerte de un niño, el hambre nacida de la injusticia, los terroristas empeñados en desestabilizar el mundo, o actos semejantes, nos sobreviene un sentimiento de que el mal en alguna forma está ahí, y que es una fuerza irracional que pugna por “hacerse un hueco” de la misma manera que la entropía persigue el caos desde el punto de vista termodinámico.

La muerte de ese profesor judío cuyo enterramiento vemos en una foto fría y distante, que había dedicado su vida a niños con minusvalías y discapacidad, no deja de inquietarme y me hace volver a mi infancia, cuando tenía mucho más claro que ahora que el mal existe, que está ahí y que debemos saberlo.

Más de este autor

Sin comprensión posible

Es en ese cerebro primitivo, irracional y de supervivencia, que todos tenemos controlado, donde están estas conductas de poder y odio, solo ahí hay que mirar.

Opinión

Orden Hospitalaria San Juan de Dios

Las caras de esos niños, mirando con curiosidad y sorpresa el objetivo, mientras arañan algo de comida y cuidados, que personas como los Hermanos de San Juan de Dios les llevan a lugares remotos, lo dicen todo.

Opinión

Más en El Subjetivo

Gonzalo Torné

Sobre el resentimiento

«Antes imagino a alguien diciendo de sí mismo que es bobo o incapaz para sacar algo, para despertar lástima, pero resentido nunca, un resentido nunca nos pone sobre aviso»

Zibaldone

José Carlos Llop

Un fragmento de vida

«’Los buenos vecinos’ parece un título de poema de Philip Larkin y esto es bueno pero mejor aún porque su sensibilidad es digna de Natalia Ginzburg y de Tanizaki, así mezclados»

Opinión