Gabriel González-Andrio

El mejor K.O. del gran ‘Pacman’

El combate del siglo superó todos los récords de audiencia y bolsa de dinero, pero no el resultado no fue justo.

Opinión

El mejor K.O. del gran ‘Pacman’

El combate del siglo superó todos los récords de audiencia y bolsa de dinero, pero no el resultado no fue justo.

El combate del siglo superó todos los récords de audiencia y bolsa de dinero, pero el resultado no fue justo. Incluso con las estadísticas de los golpes que realmente impactaron en uno y otro. Manny Pacquiao subió al ring a pelear, buscó siempre a un Floyd Mayweather Jr a la defensiva.

Pero los jueces dieron la victoria al estadounidense por un mínima diferencia. Hasta tal punto que el propio púgil filipino –puños en alto- pensaba que había ganado el combate. Pero no fue así. 

Una vez más queda patente que en el deporte no siempre hay justicia ni gana el mejor. Sin embargo, me quedo con la lección de humildad, sencillez, honestidad y simpatía que nos ha dejado Pacquiao. Frente a un Mayweather prepotente y bocazas, su rival evitó entrar al trapo ante las provocaciones. No en vano los patrocinadores hace tiempo que le dejaron en la estacada.

Y precisamente para mí esta fue la gran victoria de Pacquiao ante un Floyd sobrado de vanidad y alejado de los valores del deporte. El filipino subió al cuadrilátero sin hacer aspavientos, sin creerse mejor que nadie, ajeno a los focos. Pero con ganas de dar una alegría a su familia y a su país. No pudo ser. Parece que para un extranjero ganar en Las Vegas es misión imposible.

A todo esto, tras la pelea se supo que Manny compitió lesionado en el hombro derecho. Pero no buscó excusas. “Fue una buena pelea, la gente está muy feliz, no me quejé en el ring, es parte del juego, no quiero quejarme, no quiero excusas». Otra lección.

Quizá Pacquiao perdió a los puntos, pero venció por K.O. otro combate que para muchos es si cabe más valioso; el de la humildad, el de la humanidad, el de saber que al fin y al cabo esto no es el fin del mundo.

Gracias, Manny.

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