The objective

El Subjetivo

Opiniones libres de algoritmos

Opiniones libres de algoritmos

El optimismo del Banco Mundial

Dice Jim Yong, presidente del Banco Mundial, que la economía global crecerá un 3,2 % en 2014.

Dice Jim Yong, presidente del Banco Mundial, que la economía global crecerá un 3,2 % en 2014. Hace apenas 7 años, en 2007, este mismo organismo defendía la vitalidad del sistema financiero. No digo yo que mienta el señor Yong pero entiendan que tenga mis reservas ante su optimismo cuando hago memoria. 

Recuerdo que poco después del estallido de la crisis que no supo ver el Banco Mundial, el gobierno de Bush, siguiendo las instrucciones de su secretario del Tesoro Henry Paulson (ex director ejecutivo de Goldman Sachs) y bien asesorado por un equipo de directivos de entidades financieras, tomó una decisión fundamental. El Gobierno estadounidense llevó a cabo un plan de rescate de setecientos mil millones de dólares (al final se gastaron dos billones) para salvar a los bancos con activos tóxicos. Para el geógrafo David Harvey fue como si Wall Street hubiera decidido dar un golpe financiero. Al Banco Mundial le pareció muy bien.

Pronto la crisis llegó a Europa y varios países sufrieron también rescates bancarios que, en la europeriferia, lejos de facilitar el flujo del crédito, condenaron a sus ciudadanos a la miseria social. 

En EEUU los grandes bancos son ahora un 20% más grandes que antes de la crisis y controlan una parte mayor de la economía y, sin duda, los ricos viven cada vez mejor a costa de que la mayoría vivan peor. En España algunos bancos rescatados ahora ofrecen planes de pensiones privados (¿Te emocionaste cuando Marco encontró a su madre?) al tiempo que las empresas de productos de lujo han visto aumentar sus ventas en los años de crisis. Según datos de la Fundación Alternativas, la desigualdad en España está en los niveles más altos desde 1978 y somos campeones en el índice de Gini que mide la desigualdad económica. Mientras tanto el número de millonarios en España sigue aumentando.

Eso sí, Jim Yong es optimista.

Más de este autor

Más en El Subjetivo

Cuidado con los cuidados

"Reivindicar esta “ética del cuidado” como la aportación distintivamente feminista a la vida pública e institucional, despertaba, y sigue despertando, un lógico recelo: “naturalizar” ciertas distribuciones de roles, actitudes y tareas"