Nuria Val

El PSOE gana poder mientras el PP se impone en Madrid

El PSOE se impone en las elecciones municipales sumando siete puntos más que el PP y se convierte en el partido más votado en las autonómicas y europeas. Se cumple el ‘efecto arrastre’ de Pedro Sánchez en las generales. La izquierda acorta los diez puntos a la derecha. Sin embargo, no ganó la joya de la corona: Madrid.

Opinión

El PSOE gana poder mientras el PP se impone en Madrid
Foto: Javier Lizon
Nuria Val

Nuria Val

Periodista. Reflexiono a partir de la intrahistoria política. Dame un buen libro en la montaña. En constante aprendizaje.

El PSOE se impone en las elecciones municipales sumando siete puntos más que el PP y se convierte en el partido más votado en las autonómicas y europeas. Se cumple el ‘efecto arrastre’ de Pedro Sánchez en las generales. La izquierda acorta los diez puntos a la derecha. Sin embargo, no ganó la joya de la corona: Madrid.

La alegría fue por sedes manteniendo la cautela hasta el final. Si se acostaron o cambiaron de canal, posiblemente se hayan quedado de piedra al ver el vuelco, tanto en la Comunidad como en el Ayuntamiento de Madrid. La izquierda comenzó con fuerza toreando en ambas plazas hasta que el escrutinio cambio de zona (sur-norte) y de colores. De hecho, se creyó que la aparición de Más Madrid había hecho posible lo que los socialistas no habían conseguido en 25 años: ganar el feudo madrileño a la derecha.

Los populares estaban nerviosos. El proyecto de Casado hacía aguas y tenían que acallar las voces que solicitaban una nueva era en el centro derecha para hacer frente a la socialdemocracia. Sin embargo, Podemos obró el milagro en el Ayuntamiento de Madrid. Pablo Iglesias pidió el voto unos días antes para el candidato de Madrid en Pie, Carlos Sánchez Mato, porque Carmena “ganará pase lo que pase”. La división del voto ha servido en bandeja el consistorio a la suma de las derechas.

El caso de Mato se denomina en argot político ‘wasted vote’ y es tan sencillo como que la candidatura no alcance el 5% de los votos. Mato no llegó ni al 3% (40.000 votos con el 85% escrutado). Esto impidió que la izquierda pudiera sumar y plantara cara a una derecha creciente en las últimas horas de escrutinio. Otro ejemplo es el Pacma, que ayer ‘robó’ 7.000 votos, aproximadamente. Tenían precedentes. Le sucedió a Luis García Montero y Cifuentes fue presidenta de la Comunidad por un escaño.

En la Comunidad, la suma de Unidas Podemos (Isa Serra) con Más Madrid (Errejón) tampoco afianzó el liderazgo de Gabilondo. El PP podría ganar Madrid con un pacto a la andaluza. Sin duda, el gran perdedor en estas elecciones ha sido Pablo Iglesias que pierde la mayoría de ayuntamientos del cambio a excepción de Cádiz, donde ‘Kichi’ no sigue sus instrucciones. La estructura territorial de la formación morada se ha desbaratado como un castillo de naipes sin construir cimientos de la formación a nivel municipal. Este batacazo se suma ya a la pérdida de más de un millón de votos desde 2016 a nivel estatal. De asaltar los cielos a suplicar una cartera.

Ciudadanos también necesita afianzarse en los distintos territorios. Mientras PSOE y PP han presentado unas 7.000 candidaturas, Ciudadanos está en torno a las 2.000. Es normal que éstos consigan mayor número de alcaldes y concejales, dejando al desnudo la falta de estructura de los naranjas en muchas provincias y municipios.

Ciudadanos no consiguió dar el sorpasso que esperaban al PP. Ya no cuela eso de reclamar la oposición. Incluso la lista de las europeas con Luis Garicano al frente quedó muy lejos de superar a los de Génova. El ánimo de muchos dirigentes naranjas se notaba hasta por WhatsApp. Entre suspiros se aferran al pacto en Madrid para salvar los muebles y podrán gobernar con los populares en Murcia, pero no dejarán de ser su muleta en Aragón y Castilla y León. La conclusión que más repitieron en privado es que “el PP no está muerto” y terminar con el partido hegemónico de la derecha no será nada fácil.

El PP sigue ganando la batalla de la derecha mientras Errejón arranca la transversalidad a Podemos en Madrid. El relato de Puigdemont ganó en Europa; mientras que el falso buenísimo de Junqueras se impuso en Cataluña. Y en el País Vasco se instala la desmemoria y la creencia de, una mal llamada izquierda nueva, con Bildu a la cabeza. Que disputará una política determinante en algunas acciones y comportamiento del PNV en Madrid. Espero equivocarme.

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