Pilar Cernuda

El último empujón

«La lectura de las elecciones del próximo domingo va más allá de que sigan gobernando Feijóo o Urkullu»

Opinión Actualizado:

El último empujón
Foto: Kiko Delgado| EFE
Pilar Cernuda

Pilar Cernuda

Periodista, vivió la Transición desde el ruedo, no la barrera, y su escepticismo respecto a la clase política actual –con excepciones- es inconmensurable. Y se le nota.

El viernes finaliza la campaña de las vascas y gallegas y no solo los candidatos, sino también los líderes nacionales se preparan para dar el último empujón.

Feijóo no necesita a Pablo Casado; es más, su presencia puede incluso perjudicarle. El conservadurismo excesivo del presidente nacional del PP y su verbo ácido contra la izquierda no son posturas que gusten mucho al votante del candidato del PP, que tendrá en urna el respaldo de un número importante de votantes que en las generales se inclinan por los socialistas –alguno incluso del Bloque- pero que quieren que Feijóo siga al frente del gobierno gallego. El PSOE aspira a la segunda plaza y lo admite abiertamente, una forma de reconocer que no hay quien venza a Feijóo. Bueno, sí, le puede vencer la abstención, por eso la inquietud no se borra del rostro del presidente gallego.

Ocurre algo parecido en el País Vasco, donde ganará el PNV. No con mayoría absoluta, pero cuenta con distintos candidatos con los que formar gobierno, aunque Ortúzar –que es el que manda- prefiere al PSC antes que cualquier otro socio.

Los dirigentes nacionales quieren dar ese último empujón –Arrimadas incluso ha hecho un paréntesis en su baja por maternidad- porque la lectura de las elecciones del próximo domingo va más allá de que sigan gobernando Feijóo o Urkullu. A los nacionales, lo que les importa es la letra pequeña.

Si el PP no llega en el País Vasco ni a los 7 escaños –dos menos que los actuales-, Pablo Casado va a salir muy tocado. Su forma de dirigir el PP está muy cuestionada y prescindir de Alfonso Alonso para presentar a Iturgáiz fue una decisión que provocó asombro … y preocupación. Un presidente no puede consentir que se le encabrite un dirigente regional, pero es de dominio público que Alonso sufrió toda clase de desautorizaciones, e incluso humillaciones, desde que Casado fue elegido presidente del PP.

Pedro Sánchez no se juega nada el 12-J, en Galicia ya fue superado por Podemos en votos y ahora solo pretende quedar en segunda posición, dando por hecho que a Feijóo no le gana Gonzalo Caballero ni probablemente ningún otro candidato. Pero Casado … si el éxito de Feijóo es desbordante, volverá el clamor de que es Feijóo la persona adecuada para presidir el PP; si el triunfo se queda solo en que alcanza la mayoría absoluta por la mínima, se culpará a Casado, con razón, de que Feijóo ha hecho lo que ha podido pero la marca PP ahora mismo perjudica a cualquier candidato regional, porque Pablo Casado no está acertando.

La política es una profesión muy dura.

Más de este autor

No es oro todo lo que reluce

«El dinero de Bruselas no va a llegar de inmediato sino que con suerte empezaremos a recibirlo en la primavera del 21 y no de golpe, así que a ver cómo cuadra las cuentas hasta entonces el Gobierno»

Opinión

Feijóo

«Feijóo mantiene las señas de identidad que siempre han sido del PP y que están desapareciendo con el nuevo equipo»

Opinión

Más en El Subjetivo