Juan Manuel Bellver

Entregados al delivery

"Hoy, tras dos meses de confinamiento por culpa de la emergencia sanitaria, los urbanitas españoles hemos terminado esclavos del take away y el delivery, una vez saciadas nuestras ganas de cocinar y agotado nuestro caudal de recetas para epatar a familiares y amigos"

Opinión Actualizado:

Entregados al delivery
Foto: Kiko Huesca

La culpa es de los coreanos. Ellos inventaron el primer food delivery del cual existe testimonio documental. Corría 1768 (dinastía Joseon) y, en ciudades norteñas como Pyongyang o Hamhungse, se extendió la costumbre de pedir para comer en casa un guksu o platos de fideos, bañado en caldo de carne y aderezado con rodajas de nabo, calabacín, huevos cocidos, brotes y otros sabrosos ingredientes.

Aquel plato para llevar en un práctico bol metálico –que permitía ser recalentado– fue bautizado como raengmyŏn (naengmyeon en el sur de la península) y se puso de moda, tras la Guerra de Corea, como el remedio perfecto contra la resaca el día después de un buena juerga bien regada con soju. Se non è vero, e ben trovato.

Hoy, tras dos meses de confinamiento por culpa de la emergencia sanitaria, los urbanitas españoles hemos terminado esclavos del take away y el delivery, una vez saciadas nuestras ganas de cocinar y agotado nuestro caudal de recetas para epatar a familiares y amigos. De lunes a viernes, entre la trampa del tele-trabajo, la responsabilidad de atender a los tuyos y el estrés de permanecer informado y conectado –háganselo ver, señores–, apenas queda tiempo para pensar en disfrutar y te apañas, para comer o cenar, con (casi) cualquier cosa. Pero el viernes, sábado y domingo, el Mister Hyde gourmetista que mucho llevamos dentro toma el poder con imprevisibles consecuencias.

Me lo contaba el dueño de un restaurante capitalino que, como tantos otros, se ha visto forzado a explorar esta línea de negocio en aras de sobrevivir con la que está cayendo y lo que se avecina: “En días laborables hay poco movimiento, pero cuando llega el fin de semana la gente se vuelve como loca”. Otrosí, es como esa fiebre del sábado noche que describió el gran cronista rockero Nick Cohn en un artículo publicado en 1976 en la revista New York e inspiró la película del mismo título dirigida por John Badham al año siguiente, que catapultó a John Travolta a la fama.

“Si el Travolta de 1977 me llega en una bici a traerme la pizza no le dejo salir de casa”, me confiesa una amiga soltera que lleva mal la cuarentena y gusta de hacer chistes en Twitter sobre el sexo extraconyugal que vendrá durante la desescalada en la recta final de la pandemia (otro tema a tratar próximamente).

El caso es que numerosos solteros y casados, como en un entrañable romería pueblerina, se hermanan durante estos días de desasosiego pidiendo socorro al teléfono de la esperanza culinaria que resulta, en demasiados casos, el de cadenas bien conocidas de fast-food poco recomendable, cuando no el de Uber Eats, Deliveroo, Just Eat y otras populares plataformas digitales de esa comida a domicilio que, según un estudio estadounidense, está creciendo al ritmo de un 300% anual y puede llegar a generar en 2023 una cifra de ventas planetaria superior a los 120.000 millones de euros.

No puedo negar el inmenso servicio que proporcionan a la sociedad y más en estos días en que sus mensajeros se juegan la salud por llevar alimentos allí donde se les requiere. Pero me permitirán que, personalmente, ponga en duda la pertinencia de unas comisiones que rondan el 25-30% de la factura y que deberían ser revisadas a la baja en el futuro.

Con ese margen, la mayoría de los restauradores que no hacen comida rápida o recalientan productos de quinta gama se ven forzados a elegir entre la calidad de la materia prima, la generosidad de las porciones o la viabilidad financiera de su proyecto. Capitalismo puro y duro, vaya.

¿No decíamos que esta pandemia iba a servir para cambiar los valores de nuestra híper-consumista e insolidaria sociedad capitalista? Hablando con algún empresario amigo, me confiesa que lo hace para mantener la marca y sacar del ERTE a unos pocos trabajadores. Pero la rentabilidad flirtea peligrosamente con los números rojos.

A pesar del trasfondo de desequilibrio mercantil e inminente crisis económica (y moral) que el canal gastronómico de moda permite intuir, los amantes de la buena mesa seguimos intercambiando estos días información privilegiada sobre la apertura de tal o cual delivery con pedigrí, igual que los nocharniegos más recalcitrantes de los 90 se pasaban, en un acto de camaradería impagable, los teléfonos de sus dealers de mayor confianza: “llama de mi parte pero no se lo cuentes a nadie”. Así están las cosas.

Como no vamos a infringir la legalidad –¡no tenemos tanta confianza, oiga!–, les contaré aquí, aunque sea telegráficamente, cuáles son los servicios de comida para llevar de los cuales me fío y ustedes también deberían fiarse. Las pistas están basadas en mi red internacional de tragaldabas irredentos, pero también en experiencias propias realizadas sobre todo por vía telemática y sin carta de recomendación.

Eso sí, recuerden que el mismo tabernero que hace poco despachaba 100 platos al día sin perder calidad, la semana que viene puede morir de éxito y bajar drásticamente el nivel por exceso de demanda. Así que manejen estas pistas con la debida precaución y, antes de lanzarse valientemente a la pasarela de pago, interroguen sobre pedidos recientes a su círculo más íntimo.   

¿Viven ustedes en Madrid? Entonces la oferta es casi inabarcable… salvo que este infierno cautelar se prolongue oníricamente y terminemos todos con la cara de acelga de Bill Murray en Atrapado en el tiempo (Harold Ramis, 1993). Como sarna con gusto no pica y todos estamos alegremente entregados al delivery hasta que abran próximamente las mejores terrazas, anoten estos 30 nombres irrefutables –podrían ser más, pero todo tiene un limite– y usen la información con la mayor prudencia.

Algunos utilizan las plataformas más populares; otros han creado sus propias webs para esta aventura. La mayoría recibe pedidos por email, teléfono o WahtsApp y prefiere los pagos por transferencia, Bizum o Phone & Sell. ¡Que aproveche!

  • A Gogó by Chifa: 915 34 75 66

Dirección irrenunciable de la cocina fusión asiática-peruana en Chamberí, ahora bajo el mando de Luis Miguel Gil (ex Sudestada): dumplings, ceviches, noodles, curries…

  • Barrera:  649053567 y 91 594 17 57

Casa de comidas para iniciados famosa por su pisto, callos, bacalao con tomate, patatas revolconas con torreznos…

  • Berlanga:  www.restauranteberlanga.com y https://www.just-eat.es/restaurants-restaurante-berlanga-madrid

José Luis García Berlanga, hijo del celebérrimo cineasta y reputado gourmet, se ha convertido en restaurador con este templo de los arroces en la zona Retiro que despacha semanalmente cientos de paellas, pero no sólo eso…

  • Caprichos Compartidos by Abraham García: www.caprichoscompartidos.com

Abraham García (Viridiana), quizá el más grande chef madrileño de las últimas décadas, propone platos viajeros y suculentos como lentejas al curry con gambas rojas, tartar de arenques, caracoles a la llauna, escalope de venado…

  • La Catapa: 686 14 38 23 y pedidoslacatapa@yahoo.com

La barra más concurrida del Retiro también lleva a casa las tapas y raciones de Miguel Ángel Jiménez, desde las croquetas de patata y trufa hasta sus demandadas tortilla o ensaladilla.

  • Colósimo: 914 531 425

Quizá la mejor tortilla de patatas del Foro, por cortesía de dos hermanos gaditanos. Pero también estupendas alcachofas guisadas, ensaladilla, tartar, tocino de cielo…

  • CoquettoGo: www.coquettobar.com

Los tres hermanos Sandoval (2 estrellas Michelin en Coque) se quedaron a punto de abrir su bistrot Coquetto cuando llegó la pandemia. Así que lo han transformado momentáneamente en un delivery con suculentos asados para compartir, siguiendo la tradición del horno de sus ancestros: jarrete de ternera, costilla de vaca y el imprescidible cochinillo lacado…

  • Cuatro Manos by Paco Roncero y Ramón Freixa: https://www.ubereats.com/es/madrid/food-delivery/cuatromanos-by-paco-roncero-y-ramon-freixa/0UVAQEQqSYa6MqinkKD9wQ

Dos chefs súper-mediáticos, ambos con dos estrellas Michelin en sus restaurantes homónimos madrileños, despliegan aquí todo su savoir faire demostrado en anteriores aventuras con los caterings y las tapas de diseño.

  • Desencaja: 675 669 732.

Iván Pérez también ha optado por esta fórmula a domicilio que mezcla clásicos de sus dos restaurantes, el gastronómico Desencaja y la taberna La Tajada: tapas de barra brava, guisos, casquería, escabeches, caza…

  • De La Riva: https://pedidos.restaurantedelariva.com

El inquieto Pepe Morán ha sido el pionero en poner a funcionar su icónica casa de comidas con el sistema de take away desde el primer día de emergencia sanitaria y ninguno de sus platos clásicos falta en su asequible menú a precio fijo: pecho de ternera, congrio abierto al estilo de Aranda, cocido desmenuzado…

  • Don Lay Home: 910 916 319 y en https://www.ubereats.com/es/madrid/food-delivery/don-lay/9y_XXKRgQsiSNMAyi7ZfnA

El restaurante chino de moda de la capital, tras su mudanza del Manzanares al Barrio de Salamanca, sigue preparando los mejores dim sum (pero no sólo eso). Ahora para disfrutar en casa.

  • Doña Julia en tu Casa: 650 776 358

Al frente de la célebre taberna de culto Asturianos, Doña Julia es una institución del circuito tabernario enópata y neocastizo. Ahora ella y sus inquietos hijos han concebido una fórmula para dos a precio cerrado (50 €) que permite disfrutar en casa toda la magia de sus sardinas marinadas, verdinas con marisco, carrillada estofada y un adictivo flan de queso. La primera remesa de 50 packs ya se ha agotado. Pero harán más…

  • Escalope Armando: https://escalopearmando.com

Los hermanos Redruello y sus socios, cuarta generación de mesoneros madrileños (Grupo La Ancha), han adoptado como marca su plato más afamado, el escalope Armando: 40 cm de ternera blanca empanada que ha hecho correr ríos de tinta. Pero no dejen de pedir también la tortilla con callos y otros clásicos de esta entrañable casa.

  • El Lagar by Gofio:

www.ellagarxgofio.com y en el teléfono 915 994 404.

Safe Cruz regenta el único restaurante canario con estrella Michelin de la península. Aquí propone su original cocina atlántica en un formato más asequible e informal.

  • Foodioom: https://www.foodioom.com

Un servicio a domicilio que integra cuatro restaurantes por iniciativa del intuitivo Javier Muñoz (Ibaritas), que para completar su propuesta ha reclutado a Andrea Tumbarello (Piaceri), Luis Arévalo (Ikiru) y Carmen rebel (Jungle Bowl): recetas manchegas, italianas, japonesas o veggies que se pueden mezclan en un pedido al capricho del cliente.

  • Goxo: https://glovoapp.com/es-es/mad/store/goxo/

Cuando el conocido Dabiz Muñoz (tres estrellas Michelin en DiverXo) anunció que ponía en marcha el delivery Goxo, con recetas divertidas y gozosas como las que ha presentado las últimas semanas en Instagram, el éxito fue inmediato y llegó el colapso. Esperamos que en breve vuelva a funcionar.

  • Kappo: 910 420 066

Mario Payán, uno de los mejores sushiman capitalinos, también se ha apuntado al take away con sus imaginativos niguiris y rolls.

  • Kirei by Kabuki: https://deliveroo.es/es/menu/madrid/recoletos-madrid/kirei-by-kabuki

Ricardo Sanz suma 3 estrellas Michelin en 3 de sus Kabuki, donde ha impuesto esa fórmula creativa japo-castiza que le ha hecho enrar en la leyenda. En Kirei propone una versión democrática de algúnos de sus clásicos.

  • Kitchen 154: shop.kitchen154.com

Comida picante y especiada de India, Sri Lanka, Paquistán o Bangla Desh… además de sus demandas costillas coreanas. Sabores sin traducciones creados por un equipo de facinerosos con mucho fundamento. Bocados para un apocalipsis zombie.

  • Horcher en Casa: 91 522 07 31 y www.restaurantehorcher.com

El venerable comedor germánico, favorito de políticos y banqueros también a puesto a tiro su carta para llevar. Una ocasión única de acercarse sin miedo a la historia.

  • John Barrita at Home by La Tasquería: https://deliveroo.es/es/menu/madrid/goya-madrid/john-barrita-at-home-by-la-tasqueria

Bajo el lema de #somos casqueros, Javi Estévez ha hecho de la cocina de las vísceras una apuesta ganadora de estrella Michelin. John Barrita es su línea más accesible, pero sin perder el punto canalla.

  • Lhardy: 91 521 33 85 y 91 522 22 07

Empezó como restaurante de lujo francés en el siglo XIX y se ha convertido, con el tiempo, en un símbolo de la Villa y Corte. Cocido mítico, pero también croquetas, callos, pato a la naranja…

  • Lavinia en Casa:  91 426 05 99 y restaurantelavinia@lavinia.com

La tienda de vinos más espectacular de España también tiene su restaurante, que propone estos días algunos de sus clásicos (tortilla de trufa, bullabesa, callos) para disfrutar a domicilio, acompañados si el cliente lo demanda por cualquier vino de su amplia selección a precio de tienda.

  • La Barra de Lúa en tu Casa: 91 395 28 53

Manuel Domínguez es el embajador oficioso en el Foro de la nova cocina galega. Aunque Lúa posee una estrella de la guía roja por su recetario norteño evolucionado, lo que propone aquí son las simpáticas tapas de su barra. Una desprejuiciada fiesta galaica.

  • Luke Delivery: www.lukerestaurante.com y al teléfono 662 675 576

Luke Jang es ese coreano que se enamoró de la vanguardia española y legó a trabajar en El Bulli y Mugaritz. Asentado en Chueca, su restaurante ofrece un irresistible menú degustación, pero también una barra de graciosas tapas asiáticas, que es lo que esta mandando estos días a domicilio.

  • MX de Roberto Rodríguez: https://deliveroo.es/es/menu/madrid/rios-rosas-madrid/mx-roberto-ruiz

Roberto fue el primer chef mexicano en obtener la estrella Michelin en Europa, convirtiendo MX en una dirección de visita obligada para los aficionados al recetario neo-azteca. Aquí nos muestra su vertiente más desenfadada.

  • 99 Sushi Bar at Home: 99sushibar.com

La cadena de cocina japonesa fusionada de los hermanos León se ha adaptado rápidamente a la situación con este take away que, para garantizar la calidad, exige pedidos con un día mínimo de antelación. Sushi, sashimi y todo lo demás de nivel más que notable.

  • Sal Negra: www.restaurantesalnegra.com y 91 345 09 45

Premio Metrópoli al Mejor Restaurante Tradicional de 2016, José de la Cruz y su chef Paco Pereira ofrecen en Sal Negra un suculento recetario español con raíces galaicas y algunos caprichos viajeros… que el comensal curioso puede disfrutar ahora también en casa.

  • Santerra: https://santerra.es

“Cocina de monte bajo” es el eslogan con que Ramón Muñoz y Miguel Carretero han impuesto los sabores manchegos entre el público chic del Barrio de Salamanca. Su oferta para llevar no abarca toda la exuberancia de su menú mesetario, pero nos conformamos con las suaves croquetas y algún guiso contundente.

  • Tandoori Station: https://www.ubereats.com/es/madrid/food-delivery/tandoori-station/9IsNKEaoRmeh5gbLQtmMgA

El mejor representante en la capital de la rica y especiada cocina indostánica está viviendo, en su faceta delivery, un éxito similar al de su etapa pre-Covid, con llenos diarios y lista de espera para el segundo turno. Curries y tandooris infalibles, incluso a domicilio.    

Y la semana que viene, les daré direcciones de fuera de Madrid y de algunas metrópolis occidentales… para cuando volvamos a viajar.

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