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España lucha contra la despoblación

Foto: JUAN MEDINA | Reuters/Archivo

La Escuela de Organización Industrial (EOI) organizó esta semana un acto en el pueblo palentino de Herrera de Pisuerga para dar una llamada de atención sobre un problema vital en España, aunque parezca que las únicas complicaciones de nuestro país sean las que crean los independentistas. Hablo de la despoblación que sufren tantas comunidades, empezando por Castilla y León.

El caso de Herrera de Pisuerga y de la zona del norte de Palencia es especial: una comarca con pleno empleo que no puede acoger más habitantes porque no tiene casas ni para alquilar ni para vender; zona turística gracias a sus fiestas del cangrejo y al canal de Castilla que no puede acoger a más visitantes porque carece de plazas hoteleras suficientes.

Resulta que la despoblación no tiene el sabor amargo de la desertización, sino de la falta de ideas claras y de inversión, en un país que puede y debe utilizar sus recursos en intenciones como las que desarrolla la Diputación de Palencia: que el gasto en Turismo, en Comercio y en industrialización Agroalimentaria se centre en los pueblos, no en las ciudades, para atraer repobladores que, a buen seguro, tendrán una mejor calidad de vida.

EOI, ayuntamientos de la zona y Diputación de Palencia tienen un Plan: el canal de Castilla será el eje de un desarrollo turístico, hotelero, de viviendas y de comercio. Les van a ayudar las nuevas tecnologías: si un ejecutivo puede trabajar desde su ordenador contemplando aquellos paisajes, lo más seguro es que pida el traslado. Ahora bien, si no tiene casa para alquilar, ni wifi para conectarse, la idea de la repoblación será muy voluntariosa, pero fútil.

Repoblar los pueblos de España es fundamental. Y resulta que no se trata de luchar contra un fantasma que se oculta, sino poner remedios concretos con planes concretos.

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