Jordi Bernal

Espectáculo

"Todo parece indicar que el presidente sin escaño tiene los días contados y se preparan ya las navajas traperas menos chespirianas que de cutre opereta bufa"

Opinión

Espectáculo
Foto: ALBERT GEA| Reuters
Jordi Bernal

Jordi Bernal

Periodista a su pesar y merodeador de librerías y cines. Autor del libro de crónicas Viajando con ciutadans (Ed. Triacastela, 2015)

El espectáculo bochornoso del Parlament de Catalunya va más allá del pertinaz Torra y su insana tendencia al ridículo político. En el hemiciclo ha quedado patente que la quiebra entre independentistas y constitucionalistas ha abierto un nuevo boquete entre los primeros. Todo parece indicar que el presidente sin escaño tiene los días contados y se preparan ya las navajas traperas menos chespirianas que de cutre opereta bufa. Pinta tan mal el panorama que de aquel célebre posibilismo convergente hoy sólo queda un asomo de remedo entre las filas de ERC. Quién iba a decirnos que aquellos chicos de las antorchas de antaño se muestran ahora como garantes del orden, la legalidad vigente y la moderación. Será postureo, si se quiere, estrategia de piel de cordero, sin embargo están consiguiendo desplazar a los señores que fueron el pal de paller autonómico hacia una suerte de nihilismo punk que los acerca peligrosamente a los muchachos de la CUP. De hecho no sería de extrañar que los señores de JxCat acabaran luciendo peinados de hachazo vasco y camisetas de eslogan incendiario. Sí, a los catalanes siempre nos perdió la estética.

En medio de este fatigoso hundimiento del Titanic procesista, el primer partido de la oposición en el Parlament, la supuesta alternativa al descalabro, no parece tener más recursos retóricos y argumentativos que la bulla y la bronca desagradables en el lodazal.

De momento, la parálisis política en Cataluña se ha establecido como norma y a cada sesión aumenta la molesta sensación de vergüenza ajena, porque el tiempo de indignarse quedó ya muy atrás, dejando paso a una combinación de perplejidad y absoluto fastidio. Pero a buen seguro vendrán más días lamentables que nos harán más tontos. Tanto es así que cuando se convoquen elecciones todavía iremos a votar con el rictus bobo de quien parece ignorar que no paran de reírse en su cara.

Más de este autor

Al final de la escapada

«La Diada de este fin de semana pinta a un final de la escapada en la que el tono reivindicativo no llegará a esconder una evidente fatiga y frustración de un movimiento que se creyó todo y no es más que una parte minoritaria de una región que vivió -qué duda cabe- días mejores»

Opinión

En zapatillas

«No logro entender cómo se cometen siempre los mismos errores y no se valora la capacidad del enemigo por resistir las tácticas de una guerra de ocupación»

Opinión

Más en El Subjetivo

Juan Manuel Bellver

Dabiz Muñoz, de Madriz al cielo

«Este cocinero hiperactivo y empresario autodidacta de 41 años es un luchador que ha forjado su carrera a pulso, practicando una cocina de vanguardia desprejuiciada y radical, con una base inicial de inspiración asiática, que no admite concesiones ni medias tintas.»

Opinión

Álvaro del Castaño

Plata o Plomo

«Todo individuo tiene derecho a pensar como quiera en una democracia (pero ¡ojo!, no en un sistema comunista). Por ejemplo este artículo no podría ser publicado bajo un régimen comunista, yo sería inmediatamente reprimido»

Opinión