Hermann Tertsch

Farsas y crimen gratis

Poco ha durado la estafa a la Comunidad Internacional que supuso el acuerdo para la destrucción total de aquellas armas químicas.

Opinión

Farsas y crimen gratis

Poco ha durado la estafa a la Comunidad Internacional que supuso el acuerdo para la destrucción total de aquellas armas químicas.

Estados Unidos se declara «profundamente preocupado» por la falta de cumplimiento de Siria en su compromiso para destruir su arsenal de armas químicas. ¡Qué sorpresa! Para llevar a hipocresía al paroxismo deberían declararse sorprendidas también Rusia y -¿por qué no?- la propia Siria. Resulta que, cuando estamos a días de que debiera estar finalizada la entrega de las armas químicas, no se ha entregado siquiera un 5% de los arsenales conocidos. Poco ha durado la estafa a la Comunidad Internacional que supuso el acuerdo para la destrucción total de aquellas armas químicas. Acuerdo ni realizable ni verificable, cuyo único objetivo era eximir a Barack Obama de cumplir su palabra y los acuerdos que le obligaban a perseguir el uso de armas químicas por parte del régimen de Assad.

Como Obama no quiso respetar ni hacer respetar el compromiso de castigar militarmente toda violación del uso de dichas armas, aceptó gustosamente el acuerdo auspiciado por Rusia. Garantía del cumplimiento era exclusivamente la buena voluntad del régimen de Assad. Y no había mecanismo alguno de seguimiento y control. Ni sanción en caso de incumplimiento. Resultado ha sido la impunidad. Y con ella el letal mensaje de que EEUU no tiene palabra ni voluntad de hacer valer la ley. La Rusia de Putin salió fortalecida como mediador. Y Assad se quedará con las armas químicas que estime oportuno y las usará cuando lo estime conveniente. Es gratis.

Más de este autor

Una apuesta posible

Hoy entra Theresa May como primera ministra del Reino Unido en Downing Street. Lo hace en un momento de radical y dramático cambio histórico y de inmenso vértigo político y social debido a la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Y en medio de un terremoto en la clase política británica que hace desaparecer a muchas de las principales figuras de los pasados años, con su antecesor, David Cameron a la cabeza. Son muchas las enseñanzas que ahora se apresuran unos y otros a ver en la espectacular evolución de los hechos desde aquella madrugada del 24 de junio en que se supo que los británicos habían decidido en referéndum, contra todo pronóstico, salir de la Unión Europea.

Opinión

Lenguaje vintage de un Putin en apuros

El presidente ruso Vladimir Putin tiene muy serios problemas. El precio del petróleo y de otras materias primas le han recordado de repente y de forma muy dolorosa que, tras más de tres lustros de poder ilimitado suyo, Rusia es en sus estructuras comerciales e industriales un país del Tercer Mundo. Y que sus grandes gestos imperiales, incluidos sus alardes militaristas, sus intervenciones exteriores y sus invasiones con anexión de Crimea incluida, apenas eclipsan ya a una economía lamentable, una población deprimida que sobrevive en niveles de pobreza y bajísima calidad de vida, un alcoholismo rampante que lleva a los varones rusos a tener una esperanza de vida africana y una sociedad amoral en la que corrupción, criminalidad, suicidio y desesperanza son fenómenos omnipresentes.

Opinión

Más en El Subjetivo

Pilar Cernuda

No es oro todo lo que reluce

«El dinero de Bruselas no va a llegar de inmediato sino que con suerte empezaremos a recibirlo en la primavera del 21 y no de golpe, así que a ver cómo cuadra las cuentas hasta entonces el Gobierno»

Opinión

Daniel Capó

Ni rastro de sus huellas

«Nuestro problema no es el virus, sino la respuesta que le damos: la solidez de las instituciones, la calidad de nuestras políticas, la fortaleza de las cuentas públicas y de la industria»

Opinión

Juan Manuel Bellver

Por amor a una tarta de queso

«Fría o caliente, rígida, cremosa o incluso chorreante, la tarta de queso no es patrimonio exclusivo de Occidente, como prueba la existencia del chhena poda indostánico o el jiggly fluffy japonés»

Opinión