Gabriel González-Andrio

A Líbano le crecen los enanos

La aparición de los yihaidistas del Estado Islámico (EI) vuelve a poner en peligro la estabilidad de un país acostumbrado a los sobresaltos de las bombas.

Opinión

A Líbano le crecen los enanos

La aparición de los yihaidistas del Estado Islámico (EI) vuelve a poner en peligro la estabilidad de un país acostumbrado a los sobresaltos de las bombas.

Líbano nunca vivirá en paz. La que en su época dorada fue considerada como “la Suiza de Oriente Medio” nunca está libre de peligro. Sus habitantes –los que no se han marchado, claro- han pasado ya por casi todo: una cruenta y larguísima guerra civil (1975-1990), graves conflictos con Israel, la guerra en la vecina Siria, etc.

La aparición de los yihaidistas del Estado Islámico (EI) vuelve a poner en peligro la estabilidad de un país acostumbrado a los sobresaltos de las bombas. Hace un año estuve en Líbano y pude recorrer sus principales ciudades y pueblos. Resulta conmovedor ver un país convertido en el refugio de miles de familias de palestinos, iraquíes, sirias, huidas de la guerra.

Líbano parece que ahora está también entre los objetivos yihaidistas. Pero no lo tendrán fácil, ya que los libaneses (con Hezbolá como brazo armado) están muy acostumbrados a defender su tierra con uñas y dientes. Sin embargo, un país donde casi el 50% son cristianos, es consciente de la amenaza de un grupo dispuesto a decapitar y arrasar con todo lo que no esté en su “credo”.

La frontera libanesa siempre ha sido un punto caliente, un lugar donde a los ya conocidos enfrentamientos entre Hezbolá y el ejército israelí se sumó hace tres años la guerra civil en Siria.
Pero la población no está sola ante el peligro. La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (UNIFIL), una misión de paz creada en marzo de 1978 donde están presentes tropas españolas, fue restaurada en 2006 para mantener la confirmación de la retirada del ejército israelí del sur del Líbano, el mantenimiento de la paz y la seguridad en la zona.

Es más que probable que este ejército empiece a tener más trabajo con la llegada de los yihaidistas. Esta vez, además de observar me temo que van a tener que intervenir. Tiempo al tiempo.

 

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