Antonio García Maldonado

Fisuras en los bloques

"Arrimadas no lideraba ninguna corriente y nunca fue la alternativa a Rivera, sino su fiel escudera. Pero, precisamente por eso, puede ahora intentar hacer lo que está haciendo y mantener relativamente unido al partido"

Opinión Actualizado:

Fisuras en los bloques
Foto: Ciudadanos
Antonio García Maldonado

Antonio García Maldonado

Edito, traduzco, analizo y escribo. Aspiro a un estoicismo beckettiano: "Fracasa de nuevo, fracasa mejor". Sureño.

La polarización y la fijación de los bloques en el panorama político español han llegado a tal exceso que un apoyo puntual a la extensión de un Estado de Alarma, durante una pandemia que ha acabado con la vida de más de 27.000 personas en España, causa sorpresa y es capaz de monopolizar la agenda mediática y convertirse en TT en Twitter. El apoyo a la extensión de dicho paraguas jurídico por parte del menguado pero potencialmente determinante grupo parlamentario de Ciudadanos ha merecido elogios a un lado e incomprensión e insultos al otro. Incluso ha sido el motivo esgrimido por el diputado Marcos de Quinto para dejar el partido. En la prórroga previa lo fue para el exportavoz parlamentario Juan Carlos Girauta. Que una decisión tan razonable haya causado tantos revuelos internos desde su ala menos centrista es una muestra más de lo lejos que había llevado Albert Rivera a su partido en determinada dirección, en fondo y formas.

Mucho se ha especulado sobre el posible cambio de mayorías en el Congreso, donde una ERC pendiente de su objetivo de la Generalitat –al que subordina su papel en la mayoría del Congreso, por más que finja lo contrario y se excuse hablando de principios– perdería peso en función de la gradación del giro de Ciudadanos y de su disposición o no a negociar y aprobar unos Presupuestos para 2021. Es imposible saberlo aún, porque el ambiente general y el de parte de algunos medios más o menos afines son crecientemente hostiles hacia dicho movimiento. Casi todo conspira contra el regreso de Ciudadanos a una posición más acorde a sus propósitos iniciales y a las ideas políticas de su familia política europea. Será importante algo tan aparentemente añejo en el análisis político como el liderazgo, cualidad que Inés Arrimadas sí parece dispuesta ejercer, y que a decir de los últimos sondeos, le está reportando beneficios en valoración personal y en caudal de votos hacia su formación. Está ganando crédito externo y tiene algo de su parte: que no parece haber demasiadas alternativas, estando todo lo que hay a su derecha ocupado y con dos referentes con los que hoy es imposible que pueda competir.

No han sido pocos los que han llamado la atención sobre el hecho de que Arrimadas fuera la número dos de Rivera, y que en muchas ocasiones pareciera incluso ir más allá que su entonces líder en cuanto a su hostilidad a pactar con el PSOE, en su estrategia por liderar el bloque derecho o en el abuso del lenguaje y el tono crispado. Arrimadas no lideraba ninguna corriente y nunca fue la alternativa a Rivera, sino su fiel escudera. Pero, precisamente por eso, puede ahora intentar hacer lo que está haciendo y mantener relativamente unido al partido. Sin esa actitud previa, seguramente no habría podido optar a liderar su formación, y hoy no tendría la legitimidad y el crédito interno que le permite iniciar el lento giro del trasatlántico. Si el presidente francés Charles de Gaulle pudo conceder la independencia a Argelia en 1962 fue, precisamente, porque se había opuesto a ella antes y tenía ascendiente sobre muchos de los que la rechazaban.

Más de este autor

Falló el Rey, pero sobre todo la Corte

«La espantá del Rey emérito, tótem de una época, tiene algo, por eso, de confesión de inopia, porque es improbable que poner tierra de por medio solucione nada en la propia institución que ahora encabeza su hijo –si es que no lo agrava–»

Opinión

Adiós, sorpresa

«Hay algo mucho más atávico en la reciente importancia que concedemos los legos a los datos, en la atención que les prestamos y en las esperanzas que en ellos ponemos: nuestra vieja necesidad de certidumbre, nuestro rechazo a lo imprevisible»

Opinión

Más en El Subjetivo

Víctor de la Serna

De aquella bronca a una buena colaboración

«En cierto modo Kamala Harris es una versión femenina de Barack Obama: familia burguesa de alto nivel cultural, su negritud es relativa ya que es hija de profesores universitarios extranjeros, india y negro, sin antecedentes dentro de la población descendiente de los esclavos»

Opinión

Paco Reyero

Kamala Harris, el origen y mucho más

«En la política (y probablemente más en la política norteamericana) todo es pasajero: recuérdese el rechazo de George Bush padre a Ronald Reagan, del que luego fue fiel vicepresidente dos mandatos y sucesor presidencial»

Opinión

Ferran Caballero

Que gane el campeón

«Lo que celebra Nike, lo que celebra el progresismo, ya no es el progreso sino el presente, con todas y cada una de sus contradicciones y por muy terribles e injustas que puedan ser»

Opinión

Lea Vélez

La fama alcanzable

«La fama es un tema enorme, un asunto extraño, una frontera narrativa. No se ven igual las cosas desde aquel lado de la fama, desde el mundo del famoso»

Opinión