Paco Segarra

¿Guerra del futuro en Asia?

"Han encontrado a quien no deberían haber hallado nunca. No entraba en los planes de nadie. Créame, Manfred Fritz Bajorat estaba en el peor lugar del mundo. En los mares de Asia desaparecen aviones y aparecen marinos momificados. Permita la obviedad: si algo hay en el mar es humedad; si algo hay allí es calor, mucho calor. Y si algo hay que impida la momificación es el calor y la humedad. ¿Qué pasó con Bajorat? Se lo voy a decir: se acercó demasiado a ciertos navíos americanos y a ciertos aviones rusos. Ha sido un "efecto colateral" lamentable de la eficacia de los dispositivos rusos de guerra electrónica. Y ha sido una víctima del arma americana del Fin del Mundo. Se trata de llenar la nación enemiga de momias. Basta con una ciudad o dos, naturalmente. El horror de la muerte no es la destrucción, es la construcción perpetua de su presencia. El holocausto nuclear se olvida porque todo desaparece. Las momias permanecen, no sabría si añadir eternamente: desconozco el alcance en el tiempo de estas nuevas armas. Solo puedo decirle que lo de Bajorat no tenía que haberse descubierto...ahora. No voy a darle más datos porque usted correrá peligro y yo también. Publíquelo si quiere. Ellos saben que estoy enviando este correo desde Italia. Pero no estaré en Italia cuando usted lo reciba. Y tampoco sé si llegaré a tiempo para que usted pueda publicarlo en este diario. Ya sabe lo que les van a hacer. Si no llega a tiempo, destrúyalo y no lo intente en otro medio. No necesito explicarle nada más. Le saluda, Marco Liotto".

Opinión

¿Guerra del futuro en Asia?
Paco Segarra

Paco Segarra

Publicitario, escritor y empresario. Crea anuncios y colabora en varios medios.

«Han encontrado a quien no deberían haber hallado nunca. No entraba en los planes de nadie. Créame, Manfred Fritz Bajorat estaba en el peor lugar del mundo. En los mares de Asia desaparecen aviones y aparecen marinos momificados. Permita la obviedad: si algo hay en el mar es humedad; si algo hay allí es calor, mucho calor. Y si algo hay que impida la momificación es el calor y la humedad. ¿Qué pasó con Bajorat? Se lo voy a decir: se acercó demasiado a ciertos navíos americanos y a ciertos aviones rusos. Ha sido un «efecto colateral» lamentable de la eficacia de los dispositivos rusos de guerra electrónica. Y ha sido una víctima del arma americana del Fin del Mundo. Se trata de llenar la nación enemiga de momias. Basta con una ciudad o dos, naturalmente. El horror de la muerte no es la destrucción, es la construcción perpetua de su presencia. El holocausto nuclear se olvida porque todo desaparece. Las momias permanecen, no sabría si añadir eternamente: desconozco el alcance en el tiempo de estas nuevas armas. Solo puedo decirle que lo de Bajorat no tenía que haberse descubierto…ahora. No voy a darle más datos porque usted correrá peligro y yo también. Publíquelo si quiere. Ellos saben que estoy enviando este correo desde Italia. Pero no estaré en Italia cuando usted lo reciba. Y tampoco sé si llegaré a tiempo para que usted pueda publicarlo en este diario. Ya sabe lo que les van a hacer. Si no llega a tiempo, destrúyalo y no lo intente en otro medio. No necesito explicarle nada más. Le saluda, Marco Liotto».

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