Roberto Herrscher

¿Hace cuánto que no pisas una librería?

En Internet te bombardean con “lo más vendido”. Un algoritmo calcula tus gustos, y te sugiere: “Si te ha gustado este libro, también te gustará este otro”.

Opinión

¿Hace cuánto que no pisas una librería?
Roberto Herrscher

Roberto Herrscher

Periodista, licenciado en sociología y profesor universitario. Master en Periodismo por la Universidad de Columbia y posgrado del Instituto para el Desarrollo de Periodismo Internacional de Berlín (IIJB), reside en Barcelona, donde dirige el Master de Periodismo BCNY.

En Internet te bombardean con “lo más vendido”. Un algoritmo calcula tus gustos, y te sugiere: “Si te ha gustado este libro, también te gustará este otro”.

Miren a esta señora. Parece totalmente concentrada en lo que está mirando, y al mismo tiempo perdida (o encontrada) en sus pensamientos. Es una imagen de gran paz, pero una paz activa, inquisitiva. Es la cara que se nos pone en una buena librería.

Cada día se cierran en España dos librerías. Y tú, ¿hace cuánto que no pisas una librería?
Se podría decir que si tú no vas, ellos cierran. Y si cierran, ¿qué nos perdemos? ¿No están disponibles gratuitamente on line muchísimos libros? ¿No es cierto que en Amazon o similares se puede encargar libros con un click? ¿Para qué entonces las librerías?

En primer lugar, porque son sitios de encuentro con la cultura, con las ideas y la creación de nuestro tiempo y del pasado. Porque conservan el olor y el recuerdo de una época más pausada, más pensada. Porque nos ponen frente a obras que no sospecharíamos que existen o que nos interesan.

En Internet te bombardean con “lo más vendido”. Un algoritmo calcula tus gustos, y te sugiere: “Si te ha gustado este libro, también te gustará este otro”. Pues bien, frente a la tiranía del gran consumo y la condena a lo que te gustaba en el pasado, la librería es el sitio de la sorpresa, de lo impensado.

Nadie lo ha explicado mejor que el escritor, viajero y profesor Jorge Carrión. Su exquisito ensayo Librerías (finalista del 41º. Premio Anagrama de Ensayo) recorre decenas de librerías en los cinco continentes, y las muestra como lugares mágicos, llenos de vida, de sueños, de belleza. Las librerías fueron el lugar de nacimiento del pensamiento independiente, de la búsqueda individual del saber y también de la formación de una comunidad de librepensadores.

Ir a una librería es salir de uno mismo y buscar ese oasis donde se condensa el pensamiento de los sabios y los locos. Y también es una forma de viajar a nuestro interior. Por eso veo con admiración y deleite a esta señora, rodeada de montañas de libros, compenetrada en lo que está leyendo y al mismo tiempo mirando a la nada, que es lo mismo que mirando hacia adentro. Nos dejemos que las librerías se apaguen, no nos quedemos desamparados de su luz.

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