Marta Parreño Gala

La pureza y las mujeres

16 becas pero solo para jóvenes vírgenes. Así abre la noticia. Es el requisito que ha impuesto la alcaldesa de una localidad de Sudáfrica para otorgar becas escolares: la virginidad. Y yo me pregunto muchas cosas, entre ellas la siguiente: ¿Las toquetearán y les harán pruebas para comprobar que además de impuras no son mentirosas? La noticia no menciona edades, pero sí géneros, y una vez más es el nuestro, chicas, el que se lleva la palma. Así que ahí va otra pregunta: ¿Por qué se presupondrá que la pureza es solo cosa nuestra? A colación de la cuál me nace la siguiente: ¿Qué tendrá que ver la pureza con el sexo? ¿Y por qué sigue siendo el sexo tan problemático en más de medio mundo, por no decir en el mundo entero?

Opinión

La pureza y las mujeres
Marta Parreño Gala

Marta Parreño Gala

Periodista y cineasta. Escribo, filmo y creo. He rodado 7 cortometrajes y trabajado en El Periódico de Catalunya, Ling Magazine, COM Radio y La Vanguardia. Ahora en Adams Editorial.

16 becas pero solo para jóvenes vírgenes. Así abre la noticia. Es el requisito que ha impuesto la alcaldesa de una localidad de Sudáfrica para otorgar becas escolares: la virginidad. Y yo me pregunto muchas cosas, entre ellas la siguiente: ¿Las toquetearán y les harán pruebas para comprobar que además de impuras no son mentirosas? La noticia no menciona edades, pero sí géneros, y una vez más es el nuestro, chicas, el que se lleva la palma. Así que ahí va otra pregunta: ¿Por qué se presupondrá que la pureza es solo cosa nuestra? A colación de la cuál me nace la siguiente: ¿Qué tendrá que ver la pureza con el sexo? ¿Y por qué sigue siendo el sexo tan problemático en más de medio mundo, por no decir en el mundo entero?

El objetivo de la señora alcaldesa no es otro que alentar a otras chicas a ser “puras y enfocarse en la escuela”, porque ya se sabe que uno sólo puede enfocarse en una cosa y que el sexo es el demonio, sobre todo para ellas. Pero lo peor de todo es que esta medida estúpida, discriminatoria y antinatura habrá sido aplaudida por un sector amplio y habrá quien asienta convencido y con la cabeza bien alta que esta mujer está haciendo lo correcto. Porque si ya se sabe que a las chicas no se las puede dejar que decidan por sí mismas ¿cómo las vamos a dejar que decidan sobre sus cuerpos? Hay que protegerlas, está claro, porque las pobrecitas no saben lo que hacen. Y sus cuerpos son de todos, no lo olvidemos.

Ando perdida intentando averiguar en qué momento el ser humano empezó a alejarse de su esencia hasta tal punto de entender que el lenguaje de los cuerpos es impuro. Ando perdida intentando entender por qué continuamente se quieren adueñar del nuestro, mujeres; con la virginidad, con el embarazo, con el aborto o con el monopolio de la belleza física, que se nos ha adjudicado y nos ha hecho entrar en un peligroso juego en el que nunca saldremos ganando. Ando tan y tan perdida que leo estas noticias y ya ni me sorprenden, solo me hacen bostezar y a veces, ya muy pocas veces, maldecir por tanta imbecilidad. Me canso.

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