Patricia F. de Lis

Los más locos del Parlamento Europeo

A mucha gente le parecerá indignante esta burla a la política europea en particular, y a la forma de hacer política, en general. Demasiadas cosas demasiado importantes se deciden en Bruselas y Estrasburgo, dirán, como para dejarlas en manos de locos y comediantes.

Opinión

Los más locos del Parlamento Europeo

A mucha gente le parecerá indignante esta burla a la política europea en particular, y a la forma de hacer política, en general. Demasiadas cosas demasiado importantes se deciden en Bruselas y Estrasburgo, dirán, como para dejarlas en manos de locos y comediantes.

Este señor que ven en la fotografía se llama Martin Sonneborn. Es probable que esta imagen que destaca The Objective sea la única en la que no sale riendo. Sonneborn es humorista y, desde el domingo, también es europarlamentario. El partido que dirige, Die Partei, nace de la revista alemana Titanic, y se presentó a las elecciones europeas con un programa electoral muy sencillo:

Dei Partei pide, entre otras cosas, una cuota de un 17% en los puestos directivos de las grandes empresas para “vagos, gandules y ociosos cualificados”, construir un muro alrededor de Suiza (“los suizos se lo han ganado”) y la implementación de salario mínimo de un millón de euros. Con 184.525 votos, el 0,6% de los emitidos en Alemania, han conseguido un escaño que los miembros del partido quieren hacer “rotatorio”. “Intentaremos que haya una dimisión mensual para que los 60 miembros del partido puedan pasar por la esclusa del Parlamento de la Unión Europea; ordeñaremos a la UE como un pequeño Estado del Sur de Europa”, ha dicho Sonnenborn. Y ha añadido, con evidente cachondeo: “Me prepararé durante cuatro semanas de manera intensa para mi dimisión”.

A mucha gente le parecerá indignante esta burla a la política europea en particular, y a la forma de hacer política, en general. Demasiadas cosas demasiado importantes se deciden en Bruselas y Estrasburgo, dirán, como para dejarlas en manos de locos y comediantes.

Estoy totalmente de acuerdo. El problema es que los cómicos de este Europarlamento no militan en Dei Partei. El 20% del voto europeo está en manos de políticos que no creen en Europa, quieren salir del euro, acabar con la propia UE y, en algunos casos, reinstaurar la pena de muerte. En Francia, Reino Unido y Dinamarca han ganado las elecciones partidos xenófobos y ultraderechista, y los neonazis avanzan en Grecia y en Alemania.

“No creo que seamos los más locos del Parlamento Europeo”, ha dicho Sonneborn. Tristemente, no lo son.

Más de este autor

El pueblo armado siempre será vencido

La violencia no es, claro, patrimonio de Estados Unidos. Muchas sociedades cultural, económica y socialmente avanzadas son violentas, y también otras que no lo son e, incluso, comunidades de primates como los chimpancés muestran que la violencia forma parte de las relaciones sociales .

Opinión

Demasiado poco, demasiado tarde

Se han publicado cientos de estudios, se han gastado millones de euros en cumbres climáticas, se han realizado protestas y manifestaciones; los que contaminan siguen contaminando.

Opinión

Más en El Subjetivo

Daniel Capó

1989

«1989 saw how China became the great unmasker: a Caesar-like Government based on the autocratic control of the main information technologies»

Opinión