Melchor Miralles

Los ministros y la medicina de Sánchez

No hay semana sin escándalo que ponga en la picota a un ministro de Sánchez. Desde Maxim esto es un sin vivir. Que si un currículo, un master, un plagio, una conversación antigua, un maricón, una nenaza, unos menoreros…. La cosa está que arde, pero es que los ministros de Sánchez están probando la medicina que suministra su presidente, el campeón en exigir a los demás aquello que él no cumple. Sánchez y sus socios pusieron el listón muy alto y ahora sus ministros no llegan y andan apurados. El último Pedro Duque, el astronauta silencioso, que las pasó canutas en una comparecencia bochornosa en la que dio hasta lástima. A él le han sacado un asunto de elusión de impuestos, utilizar una sociedad para evitar pagos a Hacienda, una conducta de la Que Pedro Sánchez dijo que era incompatible con estar en la política.

Opinión

Los ministros y la medicina de Sánchez
Foto: Eduardo Munoz| Reuters
Melchor Miralles

Melchor Miralles

Periodista, productor de televisión y cine y escritor. Le gusta leer, viajar, comer, o sea, un disfrutón de la vida.

No hay semana sin escándalo que ponga en la picota a un ministro de Sánchez. Desde Maxim esto es un sinvivir. Que si un currículo, un master, un plagio, una conversación antigua, un maricón, una nenaza, unos menoreros…. La cosa está que arde, pero es que los ministros de Sánchez están probando la medicina que suministra su presidente, el campeón en exigir a los demás aquello que él no cumple. Sánchez y sus socios pusieron el listón muy alto y ahora sus ministros no llegan y andan apurados. El último Pedro Duque, el astronauta silencioso, que las pasó canutas en una comparecencia bochornosa en la que dio hasta lástima. A él le han sacado un asunto de elusión de impuestos, utilizar una sociedad para evitar pagos a Hacienda, una conducta de la que Pedro Sánchez dijo que era incompatible con estar en la política.

Conocido el caso, Sánchez no se ha cargado al astronauta, que es lo que dijo que haría si le salía algún caso así, pero le ordenó comparecer y explicar la cosa y, claro, parecía un marciano. No dudo de que él cree que ha actuado correctamente. Y todos sabemos que los de Hacienda son inmisericordes, y no sueltan la pieza aunque no haya pieza. Ellos tienen siempre razón y, si no crees que sea así, primero pagas y después recurres, que cuando tengan que devolverte el dinero ya estarán otros y, si no, te lo devuelven y a los diez días se sacan otro expediente del bolsillo y te vuelven a empaquetar aunque sea injusto.

Lo que sorprende es que el ministro no se imaginara que esto iba a suceder. No está en la NASA: está en el Gobierno de Sánchez en España. Y Sánchez está KO desde antes de llegar. Y fue Sánchez quien impuso un código de incompatibilidades éticas que parece que ningún ministro cumple, por un lado o por otro, pero van cayendo semana a semana, poco a poco. En el próximo Consejo de Ministros Sánchez debería hacer un repaso a fondo, obligar a todo su equipo a hacer un estriptís a fondo y de un plumazo dejar caer a quienes tengan el tejado de cristal porque esto es insoportable, no ya para Sánchez, sino para el prestigio y la estabilidad de España.

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