María Jesús Espinosa de los Monteros

Mujeres a las que parecerme

«Las mujeres trans no son hombres disfrazados. Son simplemente mujeres. Y las actrices de 'Veneno' son, además, mujeres enormemente talentosas que han emocionado a los espectadores que hemos tenido la fortuna de ver la serie»

Opinión

Mujeres a las que parecerme
Foto: Atresmedia
María Jesús Espinosa de los Monteros

María Jesús Espinosa de los Monteros

Apasionada de la radio, los podcasts, la literatura y el cine. Una vez hice una tesis doctoral sobre R. W. Fassbinder. También tengo dos Premios Ondas.

El último Premio Ondas a la Mejor interpretación Femenina ha recaído en tres actrices llamadas Jedet, Daniela Santiago e Isabel Torres. Las tres dan vida a Cristina Ortiz, La Veneno, en distintos momentos de su vida. La serie, dirigida por Los Javis y estrenada en Atresplayer Premium, está siendo un éxito rotundo.

Sin embargo, no han sido pocas las feministas TERF (llamadas así por no considerar mujeres a las personas transexuales) que han reaccionado en redes sociales: «¿El Premio Ondas a mejor actriz? Para tres hombres transfemeninos», escribía Paula Fraga. El galardón, sin embargo, premia la representación, es decir, la posibilidad de que otras personas se vean en la pantalla, constatando la importancia extrema de los referentes en el audiovisual. Fue un premio inapelable y de consenso que, sin embargo, ha levantado ampollas.

La pregunta se hace entonces inevitable: ¿hubiera sido más correcto premiarles en la categoría de actores masculinos? ¿Si no hay ninguna categoría que las represente, se quedan sin premio? ¿Deben todos los galardones del mundo incluir una nueva categoría transgénero para que nadie se sienta ofendido? ¿Tanto cuesta apreciar el talento ajeno y, simplemente, felicitar por un trabajo bien hecho?

No es ninguna locura afirmar que si durante tanto tiempo han sido hombres disfrazados de mujeres los que han interpretado papeles trans ahora sean ellos, el talento trans, el que lo haga. Es cierto que en la base de la interpretación reside la imaginación pura y cualquiera debe saber meterse en la piel de otra u otro. Ese es el reto. Pero, ¿qué sucede cuando los actores y actrices trans son continua y sistemáticamente rechazados para papeles de cualquier tipo? Las mujeres trans no son hombres disfrazados. Son simplemente mujeres. Y las actrices de Veneno son, además, mujeres enormemente talentosas que han emocionado a los espectadores que hemos tenido la fortuna de ver la serie.

Esta idea de mover las historias de personas trans de la marginalidad –como hicieron las películas de Fassbinder o Almodóvar décadas atrás– al centro del relato no sólo ha demostrado ser coherente y exitosa, sino tremendamente mainstream. Si algunas feministas no quieren ver la serie porque no soportan la idea de que esas personas sean premiadas por su talento, perfecto, que apaguen la televisión y eviten la tentación de juzgar el día de mayor felicidad a personas que llevaban años soñando con ese momento: verse premiadas por su talento interpretativo y por su condición de mujer.

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