Eduardo Parody

Mujeres en Nigeria

Sus maridos e hijos fueron asesinados, o forman ya parte del mismo grupo que las captó.

Opinión

Mujeres en Nigeria

Sus maridos e hijos fueron asesinados, o forman ya parte del mismo grupo que las captó.

 

– ¡Manos arriba! A ver, vosotros, los hombres, fuera. Sí, y los niños. Todos fuera. Encárgate de ellos, Koné. El resto, ¡tranquilas! ¡Silencio! Tú eres la mayor, ¿no? Haz que se callen. ¡Que se callen todas! O si no ya sabes lo que ocurrirá… Os venís con nosotros. Todas. ¡Vamos, de pie, al camión! Como esa chiquilla no cierre la boca me la cargo, ¡haz que se calle! 
Pasan unos segundos. Ruido de disparos en el descampado de al lado.

– Koné ha terminado, señor.

– Muy bien, pues adelante. Vámonos. 

Varias comienzan de nuevo a llorar y gritar. Disparos. Tres de ellas caen al suelo.

– ¡Te lo he dicho, vieja! ¡Si no haces que se callen, las mato. ¡Ya sabéis! ¡La que no se esté quieta y callada correrá la misma suerte!

Una de las tiroteadas aún se mueve, y pide auxilio a sus compañeras. Pasa por delante el jefe, y remata la faena. Gritos de todas.

– ¡Silencio! No lo pienso repetir más. Id subiendo.

–  ¡Allahú Akbar! 

Gritan todos los armados.

– ¡Allahú Akbar!

Grita el jefe a una muchacha de menos de diez años al oído, intimidándola para que ella lo repita.

– ¡Allahú Akbar! Vamos, todas, ¡Allahú Akbar!

Comienzan a repetir las mujeres tímidamente, Allahú Akbar. Aumenta el coro con el resto de hombres armados, y el grito se hace más fuerte, Allahú Akbar, y más fuerte, y ahora gritan Boko Haram, y ellas repiten lo mismo, Boko Haram, y al fin lo hacen a coro todas juntas, como si con el grito se escapase el miedo que les atenaza, como si con el ruido ya no viesen los fusiles de sus captores, ni pensasen sobre el futuro que les espera. Allahú Akbar. Boko Haram.

Un año más tarde desde ese momento en que comenzaron a escuchar varias veces al día esas arengas, algunas de ellas han sido liberadas. Sus maridos e hijos fueron asesinados, o forman ya parte del mismo grupo que las captó. ¿Qué experiencias habrán vivido? ¿Cuánto dolor acumulado? ¿Cuánto miedo digerido? ¿Cuántas muertes presenciadas? ¿Cuántas barbaridades justificadas en nombre de aquel que dicen que es grande?

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