Paula Martin

Obama, mi gran decepción

creo que todos nos hemos sentido decepcionados con el señor Barack Obama. Poco o nada cumplió de lo que prometió y que tanto ilusionaba… Y sí, pasará a la historia como “el primer presidente negro de EEUU”, pero no como el que hizo de EEUU un país mejor

Opinión

Obama, mi gran decepción

creo que todos nos hemos sentido decepcionados con el señor Barack Obama. Poco o nada cumplió de lo que prometió y que tanto ilusionaba… Y sí, pasará a la historia como “el primer presidente negro de EEUU”, pero no como el que hizo de EEUU un país mejor

Soy muy sensible al racismo, a las terribles causas que la promueven y, sobre todo, a las consecuencias que tiene. EEUU es un país en el que siempre ha habido población de raza negra y, en vez de ser un lugar ejemplarizante para el resto del mundo para acabar con el racismo, es todo lo contrario.

No sé cuántas veces habré leído sobre Luther King y, sobre todo, a él. No sé cuántas películas y artículos habré visto y leído sobre sucesos reales. Pero si algo tengo claro es que desde pequeña he tenido una conciencia muy tranquila respecto a este tema… Siempre he demostrado -y he luchado- por un mundo -aunque solo sea el de mi alrededor- en el que nos respetemos, nos aceptemos y convivamos como debe ser. No digo “ser iguales” porque cada persona es diferente, pero sí debe existir una igualdad en los derechos y deberes entre todas las razas.

Hace unos días pude ver un vídeo que mostraba el siguiente experimento: una madre observaba cómo reaccionaba su hija -rubia, de unos seis años, de raza blanca- a ciertos dibujos. Las mejores palabras y halagos, para los dibujos de niñas blancas. Y las malas palabras y descalificativos, para las niñas de raza negra. La madre al ver esto se sorprendió y rompió a llorar. No entendía la reacción de su hija. De hecho, dijo que a menudo iban a ver fútbol y que en ese deporte hay personas de todos los países, razas… Pero, contra todo pronóstico, su hija se mostraba reacia ante lo que no era “como ella”, según afirmó la pequeña.

Cuando Obama ganó las elecciones sentí una alegría inmensa, pero sobre todo, la esperanza de que su llegada a la Casa Blanca supusiera el inicio de una nueva etapa en EEUU. De hecho, con la escena final de la película “El Mayordomo” -muy recomendable, por cierto- me emocioné al ver la reacción de su protagonista ante dicha noticia. Él sufrió en primera persona el racismo y el desprecio, así como sintió la esperanza de un nuevo mundo con la proclamación del primer presidente de raza negra de los Estados Unidos.

Sin embargo, años después, creo que todos nos hemos sentido decepcionados con el señor Barack Obama. Poco o nada cumplió de lo que prometió y que tanto ilusionaba… Y sí, pasará a la historia como “el primer presidente negro de EEUU”, pero no como el que hizo de EEUU un país mejor.

Contexto

    Más de este autor

    ¿El fin justifica los medios?

    La barbarie yihadista ha llegado a Europa. Repito: a Europa, que ya existía antes. Está también en Siria, en muchos países de África, etc, pero nos acordamos ahora de lo poco buenos que son los que forman el ISIS. Ahora… que están aquí.

    Opinión

    Bienvenidos

    Por los que ya no están, como Aylan y sus hermanos. Por los que tienen que aguantar ausencias, como el padre de Aylan. Por los que lucháis por una vida digna y en paz. Por lo que habéis tenido que sufrir, llorar, ver y padecer en silencio. Por lo mal que os han tratado en otros sitios en los que habéis estado ‘de paso’. Porque sois personas, como los que poblamos el resto de Europa

    Opinión

    Más en El Subjetivo

    Juan Claudio de Ramón

    Volver de Italia

    «Los italianos adoran España porque creen que es un país que funciona; yo adoro Italia porque, sean cuales sean sus vicios, la propensión al fanatismo no es uno de ellos»

    Opinión