Eugenio Fouz

¿Piedra, móvil o tijera?

Crecí en un tiempo en que los niños se aburrían. Los niños no estaban ocupados y felices todo el rato. Cuando yo era niño no existía la Red A lo Ancho del Mundo, no había teléfonos inteligentes ni Wikipedia.

Opinión

¿Piedra, móvil o tijera?
Eugenio Fouz

Eugenio Fouz

Netizen poet & blogger; profesor de Inglés. Soy twitter-adicto.

Crecí en un tiempo en que los niños se aburrían. Los niños no estaban ocupados y felices todo el rato. Cuando yo era niño no existía la Red A lo Ancho del Mundo, no había teléfonos inteligentes ni Wikipedia.

Crecí en un tiempo en que la gente iba por la calle hablando y mirándose a la cara mientras caminaban, los chavales se distraían dando patadas a un balón o cavilando cualquier cosa y solo tenían carné de identidad los mayores de dieciocho años. Aquel carné de papel plastificado se llevaba en la cartera y el pasaporte parecía una libreta de ahorro. Por aquel entonces se habló de la conveniencia de poner a disposición de los ciudadanos un carné ignífugo e irrompible. La idea era buena a pesar de que el documento resultaba costoso. Además había un pequeño detalle que pasó inadvertido: no era imperdible.

Unos años después, los españoles llevamos un DNI de plástico rígido provisto de sistemas informatizados de seguridad. La sociedad de hoy ha avanzado mucho; sin embargo, desprecia el papel. Hemos dejado atrás de manera irreversible la máquina de escribir, la cámara de fotos, el sobre y el sello. Quizás la escritura a mano sea lo próximo en caer. Nadie lleva la fotografía de una mujer en el bolsillo.

A mí me preocuparía acabar viviendo en una sociedad sin papel –paperless- como se vaticina en el pie de foto de la noticia. Me preocuparía no tener elección en un mundo de pantallas digitales que paradójicamente renuncia al sentido del tacto de las cosas al conceder el favor de la omnipresencia al smartphone.

Si seguimos así, con el tiempo dejaremos de ponerle pilas a la radio o leer los periódicos en papel, nos acercaremos a un 1984 que aún no ha llegado.

Contexto

    Más de este autor

    Dejen salir antes de entrar

    Los últimos días de clase, justo antes de empezar las vacaciones de verano, lo normal era volver a casa soñando despierto. Uno escribía sus planes sin necesidad de bolígrafo sobre las páginas en blanco de los meses de julio y agosto. Estos dos meses eran los meses más largos del año. La mayoría de los chavales de mi edad sabía que vería a Tarzán en la pantalla, pasaría una temporada en la playa, se aburriría a ratos, jugaría a la Oca y al Parchís y lograría ser más o menos feliz.

    Opinión

    Letra cursiva

    “Puedo escribir los versos más tristes esta noche”. Puedo escribir como si fuera el poeta chileno y dejar caer una estrella fugaz a su lado. Puedo afirmar que sé lo que significa estar enamorado porque, por extraño que parezca, Neruda en este poema habla de amor y desamor (que en el fondo son una misma cosa). Podría, en fin, reproducir líneas enteras de firmas ajenas y hacer creer al lector no cultivado que la disposición maestra de las palabras era mía. Mi memoria me mima.

    Opinión

    Más en El Subjetivo

    Guillermo Garabito

    España de vacaciones

    «Es agosto y que Pedro Sánchez se haya ido de vacaciones, acogiéndose a esta sacrosanta tradición nuestra de que pase lo que pase habrá verano, es una cosa que me resulta estupenda contra lo que, sorprendentemente, le ha parecido a todos los demás; incluso con oleada de rebrotes y todo»

    Opinión