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Pocos, pero con la conciencia tranquila

Foto: JAVIER BARBANCHO | Reuters

Un día nos desayunamos descubriendo que Ciudadanos tiene ideología, y que esta es liberal, pero doceañista. Todo un hallazgo de la nueva política, anclarse en un movimiento político de hace dos siglos. Les llevan un siglo de ventaja a Podemos. Ciudadanos tiene la ventaja de que en la fina capa de memoria común sobre aquéllos liberales apenas hay algún recuerdo de que estaban contra el invasor francés, o que constituyeron unas Cortes. Acaso que reconocieron la soberanía nacional o la libertad de prensa, pero eso es ya para los muy avezados. De modo que Ciudadanos puede envolver con ese celofán casi cualquier proyecto político. Por qué no el suyo.

Esta epidermis liberal de Ciudadanos vuelve a plantear el debate sobre quién es liberal en España, y cuántos hay que puedan considerarse así. Sobre la cuestión cualitativa, cabe decir que hay dos biotipos preocupados por el acuciante problema del verdaderoliberalismo. Por un lado, los verdaderoliberales, que van expulsando de su círculo a quien tontee con un impuesto allí, una coacción allá. Donde me encuentro no alcanzan sus balas. Pero observo con consternación su lucha. Cuando despierten, el Leviatán seguirá ahí, robándonos, tolerando nuestra vida a cambio de que nos sometamos a su dictado, y seguirá habiendo espacio de sobra para quienes quieran defender la libertad, que es defender la vida.

El otro biotipo es el contrario. Cree que el verdaderoliberalismo pasa por la defensa sin ambages del Estado de Bienestar, y que toda defensa de la libertad en el ámbito económico será denunciado como neoliberalismo, y será motivo de expulsión del club de los liberales (al que ellos no pertenecen), y de oprobio.

Un poco de calma, porque la cuestión es bien sencilla. El liberalismo es la manifestación política de la defensa de la libertad. Individual, sí, porque sólo los individuos actuamos, aunque sea en sociedad. ¿Te parece bien que el Estado decida qué puedes hacer con tu vida y con tus cosas? ¿O crees que contigo no, pero con los demás sí? Esta discusión no va contigo, a no ser que te guste denunciar neoliberales por las calles.

Pero si consideras que tu vida es tuya, que todo lo que ganes sin robar a los demás, también es tuyo, y que lo mismo vale para todos los demás. Si crees que tienes el derecho y la responsabilidad de procurar tu felicidad y la de quienes te importan. Si tienes tanta fe en la sociedad que no crees que sea necesario que venga el Estado a poner orden. Si crees que la prosperidad del vecino es algo bueno también para los demás, que su libertad también hace mayor la tuya. Si desconfías de quienes quieren sustituirnos en nuestro derecho por organizar nuestra vida y tienes claro que el hecho de que cada uno se organice como quiera y pueda es en beneficio de todos, entonces eres liberal.

¿Somos pocos en España? No lo dudes. Pero al menos tenemos la conciencia tranquila, porque no queremos organizarle la vida a los demás.

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