The objective

El Subjetivo

Opiniones libres de algoritmos

Opiniones libres de algoritmos

Rajoy contra todos los Goliats

Quién lo hubiese dicho hace una semana: Rajoy con todas las de sentarse otros cuatro años en La Moncloa y España eliminada en octavos. Ni lo uno ni lo otro fue pronóstico de las encuestas y de los sondeos. Qué habrá pasado aquí. Ni se sabe ni se espera saber, quizá sea eso tan banal de que no es el CIS en donde reside la soberanía de la que emanan los poderes del Estado. Quién sabe. El caso es que la remontada de Unidos Podemos al PSOE no llegó ni a la primera sílaba de ese sss… -no, ya no iremos de nuevo, que estuvo bien la cosa, con la palabra de las últimas semanas-, que más bien fue sorpresa. Sorpresa para todos, excepto para Sánchez, cuyo resultado fue el esperado: una tragedia. Veremos a ver cómo se resuelve esa secretaría general en el próximo congreso del partido. De la S de la sorpresa, me huele, nos iremos a la S de Susana. A pesar, incluso, de una supuesta debilidad del PSOE andaluz en las urnas, como algunos señalan al repasar las circunscripciones andaluzas. En Andalucía el voto es conservador, clientelar, pues se impone la identidad o el interés al razonamiento, y no es de extrañar, en ese plan, que muchos electores de las listas del PP voten, con la misma mano, listas del PSOE cuando se avecinen elecciones autonómicas. ¿Debilidad de Susana? No los subestimemos.

Finiquitado el recuento del escrutinio, Rajoy salió casi de Rey Mago al balcón de Génova. Repartió besos, dio abrazos, saludó a su público, fervoroso y entregado. Lo vimos invencible, crecido, casi omnipresente. Sus detractores dicen que triunfó en su campaña del miedo. Los que al lunes de resaca electoral usaron la propaganda de sus medios para insinuar la manipulación o el pucherazo. Digno de estudio las formas de esta gente para vencer al miedo: provocándolo.

Hay quien dice que otros cuatro años de Rajoy en el gobierno es lo peor que nos pudo suceder. Hay quien dice que otros cuatro años de Rajoy en el gobierno es lo mejor que nos pudo suceder. Y yo digo que en esta España, otros cuatro años de Rajoy, es, ni mucho de uno ni poco de otro, al gallego modo, por la calle del medio, inevitable.

Más de este autor

Más en El Subjetivo