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Requiem for a pizza

Pero para chulos, nosotros. Así que subimos la ciega: os devolvemos la lista de las narices aportando nuestro granito de arena. Los diez alimentos más adictivos (y poco recomendables) del mundo, pero con nombres y apellidos.

“Si tienes problemas en el trabajo por el alcohol y las drogas. Deja el trabajo.” Keith Richards

Traigo malas noticias. En concreto, dos malas noticias. La primera: científicos estadounidenses (la Universidad de Michigan y el New York Obesity Research Center de Mount Sinai) han demostrado que existen alimentos tan adictivos que actúan en nuestros pusilánimes cerebros como una droga y los han plantado ahí, en una fría lista, uno sobre otro: placa, placa. La segunda —e indudablemente más importante: la pizza encabeza la lista prohibida. Obviamente el ranking está plagado de grasas y carbohidratos refinados, ni rastro de coliflor hervida o tofu.

Pero para chulos, nosotros. Así que subimos la ciega: os devolvemos la lista de las narices aportando nuestro granito de arena. Los diez alimentos más adictivos (y poco recomendables) del mundo, pero con nombres y apellidos. Estos son nuestros placeres culpables “ilegales” favoritos:

—Pizza: de papada de cerdo ibérico y alcachofas en Picsa.

—Chocolate: rocas de almendras caramelizadas de Paco Torreblanca.

—Patatas fritas (de bolsa): Bonilla, sin ningún lugar a dudas.

—Galletas: Jules Destrooper, mantequilla hasta decir basta.

—Helado: Maxibon cookie de vainilla. Sí, ¿qué pasa?

—Patatas fritas: Las de Meat Madrid.

—Hamburguesa con queso: New York Burger.

—Panceta: “Saam” de panceta ibérica a la brasa en StreetXo.

—Torta: del Casar, obviamente. 

—Quesos: Hoy Camembert de Normandía, mañana quién sabe.

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