Teodoro León Gross

¡Rodea el colegio!

Puigdemont, en la entrevista con Jordi Évole, vino a plantear que entendía que los mossos deberían acatar la orden judicial de retirar las urnas. (Toda una ironía a propósito de un referéndum ilegal convocado contra una orden del Tribunal Constitucional, pero sólo una ironía más entre tantas). A continuación matizó: …pero los mossos deberían desistir prudentemente en caso de encontrar a dos mil personas ante el colegio electoral aguardando para votar, para evitar males mayores.

Opinión

¡Rodea el colegio!
Foto: JON NAZCA| Reuters
Teodoro León Gross

Teodoro León Gross

(Málaga, 1966). Periodista y Profesor Titular de Comunicación en la Universidad de Málaga. Licenciado en Filología Hispánica, doctor en Periodismo. Columnista de El Mundo, antes en Vocento, y comentarista de la Cadena SER. Director de la Cátedra Manuel Alcántara, secretario académico de la Cátedra Unesco de Comunicación UMA. Autor de libros como El artículo de opinión o El periodismo débil, y numerosos textos sobre periodismo de opinión y sistema de medios. También ha publicado ensayos sobre Historia y Naturaleza.

Puigdemont, en la entrevista con Jordi Évole, vino a plantear que entendía que los mossos deberían acatar la orden judicial de retirar las urnas. (Toda una ironía a propósito de un referéndum ilegal convocado contra una orden del Tribunal Constitucional, pero sólo una ironía más entre tantas). A continuación matizó: …pero los mossos deberían desistir prudentemente en caso de encontrar a dos mil personas ante el colegio electoral aguardando para votar, para evitar males mayores.

En realidad nadie ha visto nunca a dos mil personas ante un colegio electoral. Implícitamente estaba convocando a los indepes a salir masivamente a rodear los colegios. O sea, el nacionalpopulismo ha asumido la fórmula de ‘rodea el Congreso’, un hito inaugural del procés con la salida de Mas en helicóptero, en el formato ‘rodea el colegio’. Se trata de utilizar la lógica simbólica del escudo humano, un modelo de defensa ensayado desde la Antigüedad para disuadir del empleo de la fuerza mediante el uso de civiles, cuya vigencia nunca se agota, y recientemente se ha visto a los islamistas en Mali o en Siria al régimen de El Asad y a Estado Islámico en Mosul.

A su modo, simbólicamente, Puigdemont trata de endosar no sólo la sedición a la voluntad popular, sino también su defensa. La Fiscalía Superior de Catalunya ya ha reaccionado dando orden a los mossos de que precinten los colegios y establezcan un perímetro, porque además, con marchamo revolucionario, la CUP está organizando unos Comités de Defensa para asegurarse del éxito de la fórmula ‘rodea el colegio’. El desenlace es incierto, toda vez que los mossos han tardado poco en introducir la salvedad del orden público, pero hay algo seguro: el escudo humano siempre es una iniciativa de dirigentes cobardes. Y ya se sabe que el cobarde sólo amenaza cuando él se siente seguro.

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