Leticia Dominguez

Rojo

No, se puede tener un día negro porque una engorda o porque ha llovido demasiado, estás triste y nada más. Pero los días rojos son terribles, de repente se tiene miedo y no se sabe porqué.

Opinión

Rojo

No, se puede tener un día negro porque una engorda o porque ha llovido demasiado, estás triste y nada más. Pero los días rojos son terribles, de repente se tiene miedo y no se sabe porqué.

Rojo. Intenso, profundo. Como el color de una rosa recién salida de la mejor floristería de la ciudad que el chico porta en un ramo para sacarle la sonrisa a su novia.

Rojo. Cruel, atroz. Como el color de la sangre derramada por esa víctima que yace en el suelo por luchar por los derechos de su pueblo.

Rojo. Sensual, tentador. Como el color del pintauñas perfecto, el de las ocasiones especiales o momentos casuales, ese que combina con todo.

Rojo. Terror, guerra. Como el color del asfalto de Ucrania, Siria, Irak o Yemen.

Rojo. Elegante, glamuroso. Como el color de la alfombra hollywoodense, aquella en la que desfilan aparentemente los hombres perfectos.

Rojo. Alto, stop. Como el color de ese semáforo que te saca de quicio, ese que crea colas interminables.

Rojo. Sublime, elitista. Como el color del Ferrari soñado, ese que deja anonadado a los transeúntes cuando circula por la Gran Vía madrileña.

Rojo. Cuentas, números. Como el color de tu cuenta corriente cuando tu bolsillo no puede más.

Rojo. Ese color:

– ¿Conoce usted esos días en los que se ve todo de color rojo?

– ¿Color rojo? Querrá decir negro.

– No, se puede tener un día negro porque una engorda o porque ha llovido demasiado, estás triste y nada más. Pero los días rojos son terribles, de repente se tiene miedo y no se sabe porqué.

Pues yo creo que vivo en esos días rojos al igual que Holly Golightly en Desayuno con Diamantes. En plena crisis de los veinte, intentando poner orden en mi vida y viendo como el mundo se desmorona cada segundo y la gente de mí alrededor se vuelve cada día más lunática. De repente se tiene miedo y no se sabe porqué.

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