José María Albert de Paco

Salida de emergencia

Uno de los tópicos más insidiosos de cuantos ha generado el procés es la afirmación de que los políticos han engañado a la gente, como si lo reprochable, antes que el intento de golpe de Estado, fuera la ineficacia de los golpistas. “Habéis jugado con nuestras ilusiones”, claman los dolientes, limitando la responsabilidad de los Mas, Puigdemont o Junqueras al hecho (¡im-per-do-na-pla!) de no haber obrado con la solvencia que la empresa requería.

Opinión Actualizado:

Salida de emergencia
Foto: ALBERT GEA| Reuters
José María Albert de Paco

José María Albert de Paco

De pequeño, en la playa, solía entretenerme yendo y viniendo de lo hondo con algo que demostrara que había estado allí. Fue aquella mi primera escuela de periodismo.

Uno de los tópicos más insidiosos de cuantos ha generado el procés es la afirmación de que los políticos han engañado a la gente, como si lo reprochable, antes que el intento de golpe de Estado, fuera la ineficacia de los golpistas. “Habéis jugado con nuestras ilusiones”, claman los dolientes, limitando la responsabilidad de los Mas, Puigdemont o Junqueras al hecho (¡im-per-do-na-pla!) de no haber obrado con la solvencia que la empresa requería.

Ni que decir tiene que tales ilusiones son legítimas, como legítima, entiéndase, es la incontinencia del anciano. Un independentismo, ay, de buena fe. El corolario de semejante análisis se resume en la necesidad de gestionar la frustración colectiva, sin que sepamos, por el momento, si el Estado va a tener que costear el psicólogo a dos millones de tarados. Siempre Boadella.

Los partícipes de la teoría del engaño suelen arracimarse en torno al proteico mundo de la equidistancia. Tras una vida declinando la realidad en sesudos ensayos, hoy invocan fantasmagorías como el honor o la seriedad para explicar lo ocurrido en Cataluña. Cualquier evasiva es útil si sirve al propósito de salvar al pueblo y, sobre todo, salvarse ellos. ‘También yo me lo creí’, imploran.

Lo que creyeron se resume en que el Sí del referéndum llevaría a la independencia y el mundo la reconocería. ‘Fue lo que nos dijeron’, se excusan. Así la tonta en mitad de la orgia.

Mas no hay cuidado. Ante la imposibilidad de celebrar su agudeza, la afición llorará su humildad, entreteniendo la espera de su próximo panfleto: yo fui una esclava del 1-O.

Más de este autor

Notas sobre columnismo (I)

«El columnismo es periodismo, y el periodismo debe ceñirse a la noticia. Esa noticia puede tener que ver con un punto de vista insólito o una perspectiva inédita, pero no desprecies la posibilidad de servir al lector un hecho novedoso»

Opinión

Memorias del fin del mundo

«Como cada año, Patricia Jacas ha custodiado, alentado, sugerido, corregido y ampliado una lista que, como ocurre en las novelas colombianas, se me ha ido de las manos, y empieza a ser tan suya como mía»

Opinión

Más en El Subjetivo

Juan Manuel Bellver

La importancia de la croqueta

«Para mí, lejos de tanta aventura sápida, resultan un bocado familiar y reconfortante, que se ingiere con pasmosa facilidad, acompaña divinamente el chateo y trae recuerdos nostálgicos de sabores perdidos»

Opinión

Juan Marqués

Discurso de aceptación del Premio Nobel

«Pero este querido editor no sólo publicó un primer título, sobrevalorando mis versos, sino que, aunque previsiblemente la operación fue deficitaria para él, perseveró y encargó la sucesiva traducción de otros seis libros más, perdiendo dinero, invariablemente, con todos ellos»

Opinión