Raquel Sastre

Todo vale

Hay personas que son como volcanes a punto de entrar en erupción: a la mínima palabra, vierten su lava tórrida sobre ti. Hemos creado una dinámica en la que todo vale. Cualquiera puede decirle una bordería a su pareja que con un "lo siento" está todo solucionado.

Opinión

Todo vale

Hay personas que son como volcanes a punto de entrar en erupción: a la mínima palabra, vierten su lava tórrida sobre ti. Hemos creado una dinámica en la que todo vale. Cualquiera puede decirle una bordería a su pareja que con un «lo siento» está todo solucionado.

Hay personas que son como volcanes a punto de entrar en erupción: a la mínima palabra, vierten su lava tórrida sobre ti. Sé que alguno se lo estará llevando al terreno del porno, pero me refiero al mal humor acumulado y las malas formas con las que nos dirigimos, a veces, a las personas que tenemos alrededor.

Hemos creado una dinámica en la que todo vale. Cualquiera puede decirle una bordería a su pareja que con un «lo siento» está todo solucionado. Culpamos de nuestra actitud al trabajo, al cansancio, a que ha perdido nuestro equipo, a que nos hemos pesado y la báscula marca dos kilos más… Le echamos la culpa de nuestra forma de comportarnos a cualquier cosa menos a la verdadera: nosotros mismos.

Y es que hemos llegado a un punto en el que demostramos más el malestar que el amor que le tenemos a nuestros seres queridos. Es ñoño decirle a tus hermanos, a tus padres, a tus amigos lo mucho que los quieres. Mirar a tu novia cada día a los ojos y comentarle lo preciosa que es, se nos hace aburrido. Susurrarle al oído a tu novio lo feliz que eres desde que estáis juntos, se vuelve cansino. Las personas recibimos más golpes dialécticos que caricias. Dan ganas de decirle a tu pareja la próxima vez que te hable mal: «yo quiero que me machaques, pero contra la pared y de espaldas…» Hay más respeto y amor en una película porno que en la mayoría de matrimonios que conozco.

Por eso quiero que la próxima vez que estén a punto de vencernos los malos impulsos, intentemos reconducirlos lejos de nuestra gente querida y los volquemos, cual lava emergiendo de la boca de un volcán, sobre objetivos que se lo merecen. ¿Veis como los políticos sí que sirven para algo?

Más de este autor

Las dos caras de la tecnología

Siempre he pensado que la tecnología y las redes sociales facilitan las cosas a la gente, pero a los que tienen (tenemos) la mente perversa, más aún. Da igual que seas un ladrón, un bromista o un infiel, siempre puedes sacarle provecho.

Opinión

Envidia de Fatwa

Cada vez que escribo un texto de ficción humorística me encuentro siempre con lo mismo: con la envidia de fatwa. Da igual si en el texto hay chistes sobre cristianismo, veganismo, homeopatía o ser de Murcia; siempre hay un grupo de personas que responden, cual energúmenos, a la ficción como si lo escrito fuese un dogma.

Opinión

Más en El Subjetivo

Víctor de la Serna

Al borde de la violencia

«Ahora mismo estamos de nuevo en plena orgía de memoria histórica manipulada, para –como siempre- tapar los problemas reales de un país que no ha acallado a ninguno de sus demonios»

Opinión