Jordi Bernal

Un desastre

«El nacionalismo catalán podría formar de nuevo gobierno. Viendo lo que han hecho en las dos últimas legislaturas parece algo más que una mala idea: un desastre para el país»

Opinión

Un desastre
Foto: Alejandro García| EFE
Jordi Bernal

Jordi Bernal

Periodista a su pesar y merodeador de librerías y cines. Autor del libro de crónicas Viajando con ciutadans (Ed. Triacastela, 2015)

El nacionalismo catalán podría formar de nuevo gobierno. Viendo lo que han hecho en las dos últimas legislaturas parece algo más que una mala idea: un desastre para el país. Otra vez un constitucionalista gana por votos las elecciones catalanas y muy probablemente se quedará sin gobernar la Generalitat. Esperemos que en esta ocasión no huyan hacia Madrid. Una de las consecuencias de la incomprensible espantada de Ciudadanos ha sido la debacle total en estas elecciones. Algunos diputados de C’s estarán ahora mismo llamando a la sede de Vox, otro partido nacionalista que triunfa en Cataluña. Otro desastre.

Todo queda en manos de los trileros de las negociaciones. Todavía sería posible un gobierno tripartito de izquierdas. La suma de PSC, ERC y COMÚ PODEM consigue una mayoría absoluta. Parece difícil que se materialice tal opción, sobre todo por parte de los republicanos, que podrían considerar el envite pan para hoy y hambre para mañana. Sería, sin embargo, la única manera de romper el eje nacional, que ha marcado de manera perniciosa la agenda política de los últimos años, para restablecer de nuevo la divisoria izquierda/derecha.

De momento, vendrán meses especulativos. También Madrid deberá tomar nota de algunos hechos incuestionables: el voto independentista va al alza; los socios del gobierno no consiguen remontar su marca en Cataluña; el consitucionalismo no suma para formar una alternativa de gobierno que rompa la endiablada dinámica procesista; el efecto Illa no ha sido suficiente.

Así de entrada, puede que la primera idea genial sea desempolvar la mesa de negociaciones con el fin de desencallar el eterno “conflicto”. Más de lo mismo. Seguiremos en el mismo atolladero con las mismas gesticulaciones y la retórica inflamada con vistas a la propia galería. También a las situaciones calamitosas se les puede sacar partido. Algunos, gracias al desastre, se están regalando la vida.

Más de este autor

Triunfo doloroso

«Guste o no, la ganadora de las elecciones sabe cómo darle a su público lo que quiere y habla para los que le compran el argumentario»

Opinión

Malo conocido

«La verdad es que, visto el panorama, no lo tienen fácil los votantes de Madrid»

Opinión

Más en El Subjetivo

Rafa Rubio

Falsos dilemas

«Cuando la eficacia electoral se impone a la gestión de lo público y el mundo se divide en dos, sin alternativa posible, elegir es tomar partido y, en cierto modo, renunciar»

Zibaldone

Victoria Carvajal

Biden el radical

«Dadas las devastadoras secuelas sociales y económicas del coronavirus y el ritmo imparable de contagio en países como India, su ‘radicalidad’ puede que sea lo que el mundo necesita»

Opinión

Antonio García Maldonado

Los motivos de Biden

«Biden ha llegado a declarar muerto el mantra de la trickle-down economic imperante desde los 80 del siglo pasado, y se ha atrevido, en consecuencia, a proponer subidas de impuestos a los que más tienen para frenar una desigualdad que explica demasiadas cosas en la inestabilidad social y política de las democracias»

Opinión